-----------------------------f- enero 2017 ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

lunes, 30 de enero de 2017

JOSEPH GOEBBELS - ¿PORQUÉ SOMOS SOCIALISTAS?


Somos socialistas porque vemos en el socialismo la unión de todos los ciudadanos, la única oportunidad de mantener nuestra herencia racial y recuperar nuestra libertad política y renovar nuestro estado alemán.

El socialismo es la doctrina de la liberación para la clase obrera. Promueve el surgimiento de la cuarta clase y su incorporación en el organismo político de nuestra patria, y está inextricablemente vinculado a romper la esclavitud actual y recuperar la libertad alemana. El socialismo, por lo tanto, no es sólo una cuestión de la clase oprimida, sino un asunto para todos, para liberar al pueblo alemán de la esclavitud. El socialismo adquiere su verdadera forma sólo a través de una total fraternidad combativa con las energías de un nacionalismo recién despertado. Sin nacionalismo no es nada, un fantasma, una mera teoría, un castillo en el cielo, un libro. ¡Con el nacionalismo  es todo, el futuro, la libertad, la patria!

El pecado del pensamiento liberal era pasar por alto las fortalezas de la construcción de la nación del socialismo, permitiendo así que sus energías fueran en direcciones anti-nacionales. El pecado del marxismo era degradar el socialismo en una cuestión de salarios y el estómago , poniéndolo en conflicto con el estado y su existencia nacional. La comprensión de estos dos hechos nos lleva a un nuevo sentido del socialismo, que ve su naturaleza como nacionalista, constructora del Estado, liberadora y constructiva.

El burgués está a punto de abandonar el escenario histórico. En su lugar vendrá la clase de trabajadores productivos, la clase obrera, que ha estado hasta hoy oprimida. Está empezando a cumplir su misión política. Está involucrado en una dura y amarga lucha por el poder político, que busca convertirse en parte del organismo nacional. La batalla comenzó en el ámbito económico; terminará en lo político. No se trata sólo de una cuestión de salarios, no sólo de la cantidad de horas trabajadas en un día, aunque nunca olvidemos que éstas son una parte esencial, tal vez la más importante de la plataforma socialista, pero es mucho más. Una cuestión de incorporar una clase poderosa y responsable en el estado, tal vez incluso para convertirla en la fuerza dominante en la futura política de la patria. La burguesía no quiere reconocer la fuerza de la clase obrera. El marxismo la ha obligado a entrar en una camisa de fuerza que lo arruinará. Mientras la clase obrera se desintegra gradualmente en el frente marxista, sangrándose , la burguesía y el marxismo han coincidido en las líneas generales del capitalismo y ven ahora su tarea de protegerla y defenderla de varias maneras, a menudo ocultas.

Somos socialistas porque vemos la cuestión social como una cuestión de necesidad y justicia para la existencia misma de un estado para nuestro pueblo, no una cuestión de piedad barata o sentimentalismo insultante. El trabajador tiene una reivindicación de un nivel de vida que corresponde a lo que produce. No tenemos ninguna intención de pedir por ese derecho. Incorporarlo en el organismo estatal no es sólo un asunto crítico para él, sino para toda la nación. La pregunta es más grande que la jornada laboral de ocho horas. Se trata de formar una nueva conciencia de Estado que incluya a todo ciudadano productivo. Dado que los poderes políticos de la época no están dispuestos ni son capaces de crear tal situación, el socialismo debe lucharse. Es un eslogan de lucha tanto interior como exteriormente. Se dirige internamente a los partidos burgueses y al marxismo al mismo tiempo, porque ambos son enemigos jurados del próximo estado obrero. Está dirigida al exterior en todas las potencias que amenazan nuestra existencia nacional y, por lo tanto, la posibilidad del próximo Estado socialista nacional.

El socialismo es posible solamente en un estado que está unido internamente y libre internacionalmente. La burguesía y el marxismo son responsables de no alcanzar los objetivos, la unidad doméstica y la libertad internacional. No importa cuán nacionales y sociales se presenten estas dos fuerzas, son los enemigos jurados de un Estado nacional socialista.

Por lo tanto, debemos romper ambos grupos políticamente. Las líneas del socialismo alemán son agudas, y nuestro camino es claro.

¡Estamos en contra de la burguesía política y a favor del nacionalismo genuino!

¡Estamos en contra del marxismo, y a favor del verdadero socialismo!

¡Estamos a favor del primer estado nacional alemán de naturaleza socialista!

¡Estamos a favor del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes!


domingo, 29 de enero de 2017

DIEZ MITOS SOBRE EL HOLOCAUSTO



El 27 de enero, aparece marcado como “Día Internacional del Holocausto”. En esta fecha se refuerza y aumenta el caudal de mentiras al que la opinión pública es expuesta. El objetivo es múltiple: reforzar el sentimiento de culpabilidad hereditaria de las personas blancas, prevenir la crítica contra la inmigración de elementos no blancos, y por encima de todo, silenciar a aquellos que perciben el hecho de que los judíos poseen gran parte de los medios de comunicación, controlan a los mayores bancos del mundo, están sobre representados en la cultura, y ejercen fuerte presión en la política exterior de varios países. Por ello el Holocausto es un arma muy eficaz contra los que se oponen a los intereses globales del poder judío.


¿Cómo se creó el mito del Holocausto?

En 1945 Alemania y las potencias del Eje son derrotadas por los aliados. Las naciones victoriosas aliadas formaron después de la guerra  un tribunal militar que llevó adelante los llamados juicios de Núremberg, con el fin de castigar a los vencidos. Por consiguiente, se trató de una corte absolutamente carente de neutralidad.

Ya que eran los aliados que representaban a la "justicia", naturalmente, nadie fue condenado por el bombardeo de terror  contra Dresde y otras ciudades alemanas, por las violaciones en masa contra las mujeres alemanas, las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki o por cualquier otro asesinato en masa de civiles por parte de los aliados. Estos crímenes contra la humanidad fueron olvidados con el supuesto Holocausto.

Decenas de miles de civiles fueron víctimas de los bombardeos de la aviación aliada. Esta fotografía pertenece a la ciudad mártir de Dresde.
Los juicios de Núremberg, determinaron que se produjo un exterminio de  judíos durante la guerra. La primera información sobre una política de exterminio alemán, que sirvió de base para la acusación, provino del Congreso Mundial Judío. Esta organización fue tan influyente que sus líderes se jactaron de que previo a reunirse con el Presidente Roosevelt habían discutido en la antesala del Salón Oval, “qué orden debían dar al Presidente de los Estados Unidos”.
De acuerdo con el Congreso Judío Mundial dos millones de sus paisanos habían  muerto durante los dos primeros meses del "holocausto". No afirmaban que habían muerto por el gas, sino debido a que "los médicos nazis les inyectaban a sus víctimas burbujas de aire en los vasos sanguíneos”. Esta información fue después, como muchas otras cosas, revisada y cambiada. Sin embargo el hecho de que había tenido lugar una política de exterminio había quedado ya establecido.

Los juicios de Núremberg fueron una farsa sin igual. El Tribunal aclaró en particular, que no se "sujetaría a las normas técnicas que tradicionalmente se aplican para la evidencia". En su lugar dispusieron que  testigos de oídas y fotografías de los judíos muertos sirvieran como "prueba" de que el "holocausto" había tenido lugar. Gran parte de los testimonio se descubrieron posteriormente como falsos. También se descubrió que muchas de las imágenes referidas a víctimas del holocausto no eran otra cosa que víctimas de los bombardeos aliados contra ciudades y campos alemanes. Los aliados dispusieron también lo que se llama “inversión de la carga de la prueba”, llegándose al caso de que el acusado debía probar su inocencia y no los acusadores su culpabilidad. A esto se sumó la creación de nuevos delitos que fueron aplicados retroactivamente a los encausados. En definitiva, todos los elementos del debido proceso penal fueron avasallados.

Cuando la gente hoy en día habla del "holocausto" en gran parte lo hace refiriéndose a  la información de la parodia de Núremberg. Esta información es difundida por los medios de comunicación, cuyos propietarios, al igual que el Congreso Judío Mundial, tienen un interés personal  en mantener con vida el  mito del holocausto. Pero la evidencia del "Holocausto" nunca soportaría se sometida a juicio en una corte real, y por lo tanto el "holocausto" no es más que  la más grande mentira de la era moderna.

Para echar  más claridad sobre el tema señalaremos los diez mitos más comunes acerca del holocausto.

1. Hay fotos que demuestran el «holocausto».

No, no hay fotografías o películas de ejecuciones de gas. Sin embargo, hay fotos de judíos que lloran, de trenes, de alambre de púas, del portón  de Auschwitz, de personas hambrientas y de cadáveres.

A pesar de que la realidad de la guerra y la internación de personas en campos de concentración es un espectáculo aterrador, nada indica que esas fotos estén directa o tangencialmente vinculadas al asesinato en masa y planificado de judíos a escala industrial. Las imágenes de los cadáveres en su mayor parte son de  víctimas de la fiebre tifoidea que causó estragos durante la guerra, cuando los aliados bombardearon haciendo añicos toda la infraestructura alemana,  incluidos alimentos y medicamentos que no pudieron llegar a los campos. En varios casos, los aliados también presentaron como pruebas fotográficas imágenes, como ya hemos dicho, de sus propias víctimas producto de los bombardeos de ciudades germanas.

Una de las tantas fotos trucadas del "holocausto".
2. Hay testigos que pueden probar "holocausto".

En las sesiones de Núremberg, sólo hubo 240 testigos, que declararon que el "holocausto" había tenido lugar. La información de los testigos - tanto la información de primera y segunda mano - describieron las ejecuciones cometidas por medio de, entre otras cosas: hornos eléctricos, molinos que aplastaban cabezas, burbujas de aire en la sangre, radiación nuclear, pisos electrificados, gaseamiento, máquinas de cámara de presión, perros que comían a  los reclusos vivos y muchos testimonios más, al cual de ellos más sádico e imaginativo.

Varios de estos testigos después de la guerra son enfrentados  por el profesor de historia francés Paul Rassinier, que durante la guerra fue un activo miembro en la resistencia francesa y que era contrario totalmente a los alemanes. Rassinier estuvo internado en Buchenwald y Mittelbau-Dora y sabía que sus compañeros de prisión mintieron respecto a que habían visto ejecuciones por gas. Rassinier logró que estas personas aceptaran que sus testimonios eran “una manera de expresarse” y se alzó como uno de los primeros investigadores revisionistas sobre el holocausto. Viajó continuamente por Europa  enfrentando a muchos autores de libros testimoniales o autobiográficos que afirmaban que los alemanes habían matado a millones de judíos y demostrando que ninguno de ellos había siquiera visto una sola cámara construida para gasear personas.

El historiador francés Paul Rassinier. El mismo fue prisionero en un campo de concentración. Hoy es considerado padre del revisionismo histórico del holocausto.
El testigo quizás más importante, fue el comandante del campo de Auschwitz Rudolf Höss,  quien hoy se sabe, fue sometido a una brutal e inhumana tortura mientras se encontraba detenido en una cárcel aliada, con el fin de confesar los cargos. Esto comenzó a ser revelado en 1983, cuando el judío Bernard Clarke presumió que durante el interrogatorio de  Rudolf Höss, el mismo lo había torturado y amenazado con matar a su esposa e hijos si no confesaba.

En su testimonio Höss confiesa que 2,5 millones de judíos fueron sistemáticamente muertos en Auschwitz y que 500.000 personas más habían muerto en otras circunstancias. Hoy en día  la cifra oficial de muertos en Auschwitz es 1,5 millones. Anteriormente se llegó a inflarla hasta los cuatro millones. Si Höss mintió sobre el número de muertos, ¿por qué es creíble en términos de que el  Holocausto tuvo lugar?

Rudolf Höss en cautiverio. Luego de haber confesado bajo terribles torturas fue ejecutado por sus captores.
3. Los judíos fueron asesinados por gas venenoso.

No hay cámaras de gas que funcionen, no hay restos de cianuro de hidrógeno en las supuestas cámaras de gas en Auschwitz. El Zyklon B se utilizaba para depurar la ropa, y en las cámaras donde efectivamente se realizaba la desinfección de ropa, si aparecen los restos de ese químico letal en las paredes. Por lo tanto, la misión del Ziklon B era preservar la salud de los prisioneros en los campos de concentración, matando piojos y previniendo las epidemias de tifus. A su vez las supuestas cámaras de gas, en muchos casos tienen ventanas vidriadas, lo que implicaría que la gente, naturalmente, habría destrozado las ventanas para salir si hubieran sido gaseados en esas duchas re bautizadas como cámaras de gas.

El experto estadounidense en cámaras de gas, Fred Leuchter  ha investigado las supuestas cámaras de gas y publicó sus resultados en lo que se ha anunciado como “Informe Leuchter”. Leuchter llegó a la conclusión de que no hay rastros del uso de gas venenoso en los lugares que las autoridades identifican como cámaras de gas.
"Como perito he declarado en varias cortes aquí en los EE.UU., y era, y sigo siendo, el único testigo experto al que se le ha permitido a declarar en los tribunales federales en el caso de la tecnología de ejecución. Con base en esto me llamaron a declarar en los tribunales en Toronto, durante el proceso de  Ernst Zündel. En este contexto, se me dio información sobre las supuestas cámaras de gas en Auschwitz, Birkenau y Majdanek". 
"Me enviaron a Polonia para examinar las instalaciones. Examiné los tres lugares. He realizado investigaciones forenses que fueron probadas en un laboratorio químico. Y el resultado final fue que ninguno de los sitios que he probado tenía algún tipo de residuo producto de los gases... y que los mismos deberían haber sido encontrados en grandes cantidades de acuerdo al uso que afirman se le dio a esos lugares". 
"Analizando las estructuras, ninguna de ellas de acuerdo con mi evaluación sería capaz de realizar las ejecuciones por gas. Debería haber sido como si alguien hubiera utilizado su sala de estar para ejecutar a personas... habría terminado con las mismas, pero también se habría matado a sí mismo, a su familia y a la mitad de la calle".

La conclusión de Leuchter fue confirmada por el químico alemán Germar Rudolf, que realizó pruebas similares de paredes de la cámara de gas y consiguió el mismo resultado. Por esta investigación Germar Rudolf fue condenado a prisión por "negación del genocidio contra los judíos en cámaras de gas",

4. Seis millones de judíos fueron asesinados.

Como se señaló anteriormente, el número de muertos ha sido cambiado una y otra vez. Es muy notable que el número de muertos en Auschwitz se fija por primera vez en cuatro millones y luego se baja a un millón y medio. Sin embargo esa “rebaja” nunca fue extrapolada al número oficial de seis millones de víctimas judías.

El Tercer Reich tuvo acceso a unos tres millones de judíos que vivía en los territorios ocupados durante la guerra. Además debemos tener en cuenta que  el 30 de junio de 1965 el gobierno de la República Federal de Alemania declaró que cerca de 375000 supervivientes judíos del holocausto vivían en su territorio. En ambos casos, las matemáticas no apoyan de ningún modo la hipótesis de los seis millones de judíos muertos.

También hay disponibles estadísticas de población, tanto de antes como de después de la guerra. Las mismas demuestran que el número total de judíos entre 1938 y 1948 aumenta en lugar de disminuir. Haz click en las fechas para acceder a los facsímiles de las estadísticas.


Las referencias a "tan sólo seis millones de Judíos" en combinación con "extinción" es algo que ha ocurrido incluso antes de que el llamado Holocausto tuviera lugar, y pertenecen a la religión judía y a sus raíces proféticas. Un facsímil de The New York Times describe cómo el gobierno zarista tenía planes para el "sistemático asesinato y exterminio de seis millones de judíos" como “solución a la cuestión judía”.

El facsímil está disponible AQUÍ y fue publicado originalmente el 25 de marzo de 1906 - 36 años antes de que el "holocausto" tuviera supuestamente lugar.

5. La "solución final" significa que los Judíos debían ser exterminados.

De los miles de documentos del III Reich existentes en ninguno de ellos se menciona una sola palabra sobre el exterminio sistemático o individual de judíos.

Se ha pretendido  que la conferencia realizada en Wannsee en 1942 de la que surgiría la “Operación Reinhard”, es la gran prueba de la planificación y posterior asesinato en masa de judíos. Pero el acta de esta reunión - que fue encontrada en 1947 por el profesor judío Robert Kempner - es más bien una prueba en contrario y demostraría que nada de eso se produjo.

Casa a las afueras de Berlín, en Wensee donde se realizó la reunión en que según los judíos se elaboró la "solución final".
El informe describe la solución final como una emigración de los judíos hacia el este del "espacio vital" alemán y da detalles de cómo se usarán a los judíos para la construcción de vías férreas en las áreas ocupadas del este. Este plan es congruente con la directiva emitida por Hermann Göring a Reinhard Heydrich para implementar la “solución final”, donde se usan claramente las palabras “evacuación” y “emigración”. 

En cuanto al término "solución final", fue utilizado por primera vez por el líder sionista Theodor Herzl a finales de 1900 en relación con un plan para dar a los judíos su propia nación. El Tercer Reich acordó en un principio que se debería dejar emigrar a los judíos a Israel. Hitler habló en 1942 - en un momento en el que el "Holocausto" ya debería estar sucediendo - sobre una resolución para enviar a los judíos a Madagascar después de la guerra. Todas estas soluciones se referían pues a la emigración y no al exterminio.

6. Hay una orden disponiendo exterminar a los judíos.

Cuando el historiador judío Raul Hilberg, considerado "el primer experto del mundo en el Holocausto", según muchos medios de comunicación - fue interrogado durante el juicio de Zündel en la década de 1980, se vio obligado a reconocer, presionado por la defensa de Ernst Zundel que no existe una orden escrita de Hitler para exterminar a los judíos. Esto a pesar del hecho de que en su libro "La destrucción de los judíos de Europa", una obra de referencia para la investigación del Holocausto, había alegado que existía la misma. También reconoció que no hay un solo informe de  autopsia que demuestre que alguien ha muerto de gas venenoso en campos de concentración.

Hilberg tuvo el descaro de argumentar que el "holocausto" había sucedido sin que se diera ninguna orden formal, sin asignaciones presupuestarias, sin plan u organización expresos. El mismo se llevó a cabo a través de: "Un increíble encuentro de mentes, un consenso para leer la mente por una vasta burocracia" (sic).

Haga clic AQUÍ para ver un facsímil de La Gaceta publicada el 18 de enero de 1985.

7. El holocausto se trató de una conspiración alemana.

De acuerdo con el Centro Simón Wiesenthal, esta conspiración incluía a varios cientos de miles de alemanes entre los que estarían los líderes del Tercer Reich, los líderes del Partido, miembros de la policía de seguridad y la policía común, SS, soldados y burócratas considerados aquí como cómplices.

Raul Hilberg u otros, naturalmente, no utilizan la palabra "conspiración" para describir cómo los alemanes deberían haber tenido éxito en el encubrimiento de este proyecto gigantesco de exterminio durante varios años. Pero teniendo en cuenta las declaraciones de Hilberg acerca de la comunicación telepática entre aquellos que deberían haber llevado a cabo el Holocausto, junto con la información de que varios cientos de miles han participado, es evidente que de facto toda esta situación debe girar en torno a una conspiración gigante. Estas afirmaciones, por tanto suponen que varios cientos de miles de alemanes deberían haber mantenido en secreto este gigantesco proyecto de exterminio del pueblo judío entre los años 1941 y 1945.

8. Los judíos fueron víctimas inocentes.

La razón por la cual los judíos fueron puestos en campos de concentración era que se consideraban enemigos reales o potenciales del pueblo alemán y el Reich alemán. No era extraño que un gobierno o estado considerara potenciales enemigos a un conjunto racial, ya  que los Estados Unidos durante la guerra, pusieron a los japoneses con ciudadanía estadounidense en campos de concentración, o que Inglaterra hizo lo mismo con los alemanes en su suelo. El uso de los campos de concentración contó con el apoyo de la Convención de Ginebra y era totalmente legal.

Imágenes de campos de concentración yanquis donde se alojaban a ciudadanos estadounidense de procedencia japonesa.
El escepticismo alemana hacia los judíos comenzó en serio cuando judíos residentes en Alemania utilizaron su influencia en la política (principalmente a través del Partido Socialdemócrata) y los medios de comunicación para hacer propaganda contra la guerra durante la Primera Guerra Mundial y después de la guerra apoyando la revolución comunista en Alemania. Varios intentos de revolución bolchevique-judía tuvieron lugar en Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Los que finalmente pusieron fin a las mismas fueron los nacionalsocialistas.

Cuando los nacionalsocialistas llegaron al poder en Alemania en 1933, tan sólo unas pocas semanas después, el Judaísmo declaró la guerra a Alemania en nombre de todos los judíos. Fueron principalmente organizaciones judías, entre ellas el Congreso Mundial Judío que se encontraban detrás de la declaración de guerra y las manifestaciones de masas, que tuvieron lugar en los Estados Unidos. El objetivo era incitar a una guerra santa para unirse en contra de Alemania. Judíos en todo el mundo debían usar su poder para perjudicar todo el comercio con Alemania, instar a los gobiernos a boicotear los productos alemanes y declarar la guerra a Alemania. Esto último tuvo mucho éxito, ya que tanto los EEUU como Inglaterra fueron convencidos para ir a la guerra por judíos influyentes.

Ver facsímil del diario Expreso acerca de la declaración de guerra  judía AQUÍ .

Judíos en el Madison Square Garden el 27 de marzo de 1933. En el recuadro: propaganda anti alemana en EEUU organizada por los grupos de presión judíos.
La retórica judía contra Alemania fue durante estas reuniones muy odiosa. En un discurso pronunciado en una de estas manifestaciones en los Estados Unidos se afirmó que Alemania debía "eliminarse por completo [...] siempre" y que "el peligro para los judíos yacía en todo el pueblo alemán".

9. Los creyentes en el "holocausto" transmiten la verdad objetiva.

Esto no es cierto. Ni el Congreso Mundial Judío, donde se iniciaron los primeros cargos, o los aliados, pueden de alguna manera ser considerados imparciales.

Los judíos han hecho grandes ganancias con la industria del Holocausto. Además de la compensación pagada a los individuos y el hecho de que muchos se han ganado la vida pronunciando conferencias o escribiendo libros sobre el Holocausto, Israel está compuesto en gran parte por el dinero que Alemania pagó como compensación a un Estado que cuando supuestamente sucedieron los hechos, ni siquiera existía. En la actualidad es prácticamente imposible criticar el poder judío sin que ellos saquen  la tarjeta roja del  Holocausto.

Objetivo, sin embargo, era el juez estadounidense Charles F. Wenersturm, presidente de uno de los tribunales en los juicios de Núremberg, que se negó a participar en la parodia jurídica y volvió a su casa en los Estados Unidos. En el  periódico Chicago Tribune explicó Wenersturm que el procesamiento fue impulsado "en su totalidad por la ambición personal y la venganza", y que se hizo todo lo posible para "hacer que sea imposible para la defensa preparar su caso, y proporcionar evidencia." Wenersturm fue lapidario al decir: "Si hubiera sabido siete meses antes, lo que tuvo lugar en Núremberg nunca habría ido allí".

Reporte de la Cruz Roja Internacional. Informe neutral sobre los campos de concentración alemanes.
Otra fuente neutral fue la Cruz Roja Internacional, que recibió el permiso para inspeccionar los campos y luego publicar un informe sobre las condiciones allí. En un extenso informe de 1600 páginas titulado “Informe del Comité Internacional de la Cruz Roja sobre sus actividades durante la Segunda Guerra Mundial (1 ° de septiembre de 1939 - Junio 30 de 1947)", que fue publicado en Ginebra en 1948, se puso de manifiesto que observó condiciones muy difíciles debido a la fiebre tifoidea, pero que los alemanes habían hecho esfuerzos para prevenir el contagio. Concluye que los judíos sufrieron, pero no más que cualquier otro grupo étnico en el campo y también confirmaron que las rutas de transporte habían sido destruidos al final de la guerra lo que agravaba las condiciones de supervivencia. También vale la pena señalar que la palabra "cámara de gas" o "genocidio" no aparece en absoluto  en el largo informe.

Por último no es menor señalar que en las memorias de los líderes aliados Winston Churchill, Charles de Gaulle y Eisenhower no aparece una sola palabra sobre cámaras de gas o sobre el asesinato en masa de judíos, siendo este un detalle para nada menor.

10. Los que niegan el Holocausto son un pequeño número de tontos de baja cualificación y motivados por el odio.

Si usted es un llamado “negador del Holocausto” puede esperar ser denigrado en los medios occidentales. En dieciséis países de Europa, la negación del Holocausto es un hecho tan grave que se considera un delito y se puede obtener una sentencia de varios años en la cárcel. Lo mismo se aplica a Canadá. Varios historiadores, profesores, expertos entrenados o incluso gente educada han sido condenados a varios años de prisión, perdido su empleo o han sido obligados a huir porque  sólo han puesto en duda la versión oficial del Holocausto. Esto en países como Francia, Alemania y Austria.

La imagen de que los críticos de la teoría del holocausto son un pequeño número de idiotas de bajo nivel educativo, a menudo odiosos y racistas, es un mito creado en gran medida por las industrias de medios de comunicación y del entretenimiento completamente en manos judías y sin base alguna en la realidad. Una simple búsqueda en Google será capaz de refutar esto.

Que son unas pocas personas también cae por su propio absurdo. ¿Por qué alguien tiene que penalizar la crítica del Holocausto en los 16 países, sin son sólo unos pocos locos los que lo afirman? Este mito también es invalidado por los propios judíos. La Liga Antidifamación (ADL) ha publicado recientemente un estudio en el que aparece que el 67 por ciento de la población mundial no  cree en la versión oficial del Holocausto. En Europa Occidental, donde el adoctrinamiento es permanente en los medios de comunicación, cine, propaganda oficial y las escuelas, casi el 25 por ciento de sus habitantes dudan acerca de la veracidad del holocausto.

Las mentiras no pasan a ser verdad simplemente porque se presenten en un periódico de gran tirada, en una película de Hollywood o porque sus propagandistas lo repiten una y otra vez.

No deje que la mentira del Holocausto evite que luche contra la multi-cultura o la inmigración masiva. Que no le impida investigar y criticar la influencia judía en Occidente, y el uso de esta influencia para promover el multiculturalismo, el marxismo cultural y los valores contrarios a nuestra esencia. 

El "Holocausto" dejará de actuar como un arma psicológica, cuando un número suficiente de personas sean conscientes de su falsedad y se opongan a su difusión.



sábado, 28 de enero de 2017

ALGO ESTAMOS HACIENDO BIEN.


La edición del día 27 de enero de Newsweek recoge las declaraciones del Presidente del Congreso Judío Europeo que no tienen desperdicio. Transcribimos el mismo en el entendido de que ningún comentario es necesario.
Los líderes judíos europeos han advertido contra el aumento del populismo, afirmando que la amenaza a los judíos en el continente está en su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial. 
Moshe Kantor, presidente del Congreso Judío Europeo, también dijo que la fe y la cultura judías continúan "prosperando" en toda Europa en 2017. 
Pero advirtió: "Hoy los judíos en Europa también están enfrentando una amenaza única para nuestro pueblo". 
"A diferencia de cualquier otra minoría, no son sólo los blancos de extrema derecha, sino también extremistas de extrema izquierda e islamistas", dijo Kantor. "Esas amenazas a los judíos de estos elementos son tan altas hoy como en cualquier punto desde la Segunda Guerra Mundial". 
Kantor pidió a los políticos europeos que aseguren que sus países se mantengan seguros para los judíos. 
"Dos generaciones de judíos han crecido creyendo que tienen un hogar en Europa, como todos los demás", dijo. "Pero ahora creo que esto está cambiando. No se puede descartar que a finales de año algunos partidos de extrema derecha y neonazis ganarán un poder significativo en algunos países europeos". 
"Esta es una grave amenaza, no sólo para los judíos y grupos étnicos y religiosos minoritarios, sino para la existencia misma de una sociedad libre, tolerante y democrática en Europa", continuó Kantor. 
Los acontecimientos políticos en 2016, en particular la victoria electoral del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han suscitado preocupación para la fuerza del orden internacional basado en reglas, establecido en parte como respuesta a los horrores del Holocausto. 
Kantor instó a los políticos occidentales a mantener y construir este sistema. "Uno de los legados más importantes de la Segunda Guerra Mundial", dijo, "fue la creación de un nuevo sistema de justicia internacional, basado en los Convenios de Ginebra, creado en los juicios de Nuremberg y actualizado a través de la Corte Penal Internacional". 
"Ahora es tiempo de aprovechar estas lecciones y establecer un tribunal especial para condenar el terrorismo y las ideologías radicales que lo apoyan", agregó Kantor. 
Mientras tanto, el Gran Rabino de Gran Bretaña Ephraim Mirvis, hablando en la BBC el viernes por la mañana, advirtió contra la falta de respeto por la verdad entre muchos políticos contemporáneos. 
Hablando de los mitos omnipresentes de la negación del Holocausto, dijo: " Dado que el comentario político en todo el mundo está saturado de referencias a la" pos-verdad ", no hay momento más conmovedor que el Día del Holocausto para reconocer que la falsedad no es un dispositivo político inteligente. La falsedad es lo que impulsa la división y alimenta el odio".
Al comentar sobre el ascenso del presidente estadounidense Donald Trump, Kantor dijo que si bien había "grandes diferencias" entre la política europea y americana, "ciertamente hay un aumento de los llamados" populistas "también en Europa, muchos de ellos son nada más que nuevos Versiones empaquetadas de la antigua extrema derecha, que representan todos los viejos odios e intolerancia ".

DR. JOSEPH GOEBBELS - ¿PORQUÉ SOMOS NACIONALISTAS?



Somos nacionalistas porque vemos a la nación como la única manera de unir a todas las fuerzas de la patria para preservar y mejorar nuestra existencia y las condiciones bajo las que vivimos.
La nación es la unión orgánica de un pueblo para proteger su vida. Ser nacionalista es afirmar esta unión en palabra y en acción . Ser nacionalista no tiene nada que ver con una forma de gobierno o un símbolo. Es una afirmación de las cosas, no de las formas. 
Las formas pueden cambiar, pero el contenido permanece. Si la forma y el contenido coinciden, entonces el nacionalista afirma ambos. Si entran en conflicto, el nacionalista lucha por el contenido y contra la forma. No se puede poner el símbolo encima del contenido. Si eso sucede, la batalla está en el campo equivocado y la fuerza de uno se pierde en el formalismo. El objetivo real del nacionalismo, la nación , se pierde.
Así es como están las cosas en Alemania. El nacionalismo se ha convertido en patriotismo burgués y sus defensores están luchando contra los molinos de viento. Uno dice Alemania y significa la monarquía. Otro proclama libertad y significa Negro-Blanco Rojo [los colores de la bandera alemana] . ¿Sería nuestra situación actual diferente si reemplazamos a la república por una monarquía y volamos la bandera negra-blanca-roja? La colonia tendría diferentes papeles pintados, pero su naturaleza, su contenido, permanecería igual. De hecho, las cosas serían aún peores, porque una fachada que oculta los hechos disipa las fuerzas que hoy luchan contra la esclavitud.



El patriotismo burgués es el privilegio de una clase. Es la verdadera razón de su declive. Cuando 30 millones son para algo y 30 millones están en contra , las cosas se equilibran y no pasa nada . Así es como están las cosas con nosotros. Somos los parias del mundo, no porque no tengamos el valor de resistir, sino porque toda la energía nacional se desperdicia en eternas e improductivas disputas entre la derecha y la izquierda. Nuestro camino sólo va hacia abajo, y hoy uno ya puede predecir cuándo caeremos en el abismo.
El nacionalismo es más amplio que el internacionalismo. Ve las cosas como son. Sólo el que se respeta puede respetar a los demás. Si como nacionalista alemán afirmo a Alemania, ¿cómo puedo oponerme a un nacionalista francés que afirme a Francia ? Sólo cuando estas afirmaciones entren en conflicto de maneras vitales habrá una lucha de poder político . El internacionalismo no puede deshacer esta realidad. Sus intentos fallan completamente. E incluso cuando los hechos parecen tener alguna validez, la naturaleza, la sangre, la voluntad de vida y la lucha por la existencia en esta tierra dura prueban la falsedad de las teorías internacionalistas.
El pecado del patriotismo burgués era confundir una cierta forma económica con lo nacional. Conectó dos cosas que son totalmente diferentes. Las formas económicas, por más firmes que parezcan, son cambiantes. El nacionalismo es eterno. Si mezclo lo eterno y lo temporal, lo eterno colapsará necesariamente cuando el temporal se derrumbe. Esta fue la verdadera causa del colapso de la sociedad liberal. Estaba arraigada no en lo eterno, sino en lo temporal, y cuando lo temporal declina, hace decllinar lo eterno con ella. Hoy sólo es una excusa para un sistema que trae creciente miseria económica. Esa es la única razón por la que la judería internacional organiza la batalla de las fuerzas proletarias contra ambas potencias, la economía y la nación y derrota a las dos.
A partir de este entendimiento, el joven nacionalismo toma su fomra absoluta. La fe en la nación es una cuestión para todos, nunca exclusivo de un grupo, una clase o una camarilla económica. Lo eterno debe distinguirse de lo temporal. Mantener un sistema económico podrido no tiene nada que ver con el nacionalismo, que es una afirmación de la Patria. Puedo amar a Alemania y odiar al capitalismo. No sólo puedo, debo. Sólo la aniquilación de un sistema de explotación lleva consigo el núcleo del renacimiento de nuestro pueblo.
Somos nacionalistas porque como alemanes, amamos a Alemania. Porque amamos a Alemania, queremos preservarla y luchar contra aquellos que la destruirían. Si un comunista grita «¡Abajo el nacionalismo!», se refiere al hipócrita patriotismo burgués que ve a la economía sólo como un sistema de esclavitud . Si dejamos claro al hombre de izquierda que el nacionalismo y el capitalismo, es decir, la afirmación de la Patria y el mal uso de sus recursos, no tienen nada que ver el uno con el otro, sino que van juntos como el fuego y el agua, el socialista vendrá a afirmar la nación, que querrá conquistar.
Esa es nuestra verdadera tarea como nacionalsocialistas. Fuimos los primeros en reconocer las conexiones, y los primeros en comenzar la lucha. Porque somos socialistas hemos sentido las bendiciones más profundas de la nación, y porque somos nacionalistas queremos promover la justicia socialista en una nueva Alemania.
-      Una patria joven se levantará cuando el frente socialista sea firme.
-      El socialismo se hará realidad cuando la Patria sea libre.


viernes, 27 de enero de 2017

TRIUNFO JUDICIAL DEL NPD

Por segunda vez deniega la 

solicitud de prohibición de NPD.

El Tribunal Constitucional Federal de Karlsruhe negó el pasado 16 de enero por segunda vez una petición para prohibir el Partido Nacional Democrático de Alemania (NPD). El NPD, el más antiguo partido nacionalista en Alemania, es hoy totalmente legal, estando por tanto libre de la amenaza de la prohibición.

Udo Voigt, líder del partido considera que la decisión de Karlsruhe, es ante todo una señal de salida política. En declaraciones realizadas en Estrasburgo el pasado 18 de enero dijo: 
"Ahora somos capaces de arrancar y dedicarnos de nuevo con toda nuestra fuerza al trabajo político" dijo Voigt. "Ahora la sentencia , ya es oficial: el NPD no está haciendo nada ilegal, la lucha por los intereses alemanes es legal y parte del legítimo del proceso político. Ahora la tarea es  agudizar nuestro perfil como el único verdadero partido de oposición en Alemania ".

Udo Voigt continuó afirmando: 
"Más que nunca, el NPD es hoy la única fuerza política en Alemania, que sin reservas se encuentra comprometida con los derechos de supervivencia y con  la vida del pueblo alemán en su propio país. Esta afirmación es la que ahora dará,  más que nunca,  forma a nuestro trabajo. Por otra parte, los órganos constitucionales que han perdido el tiempo con la petición para prohibir el NPD por segunda vez  inútilmente,  harían bien si se deicaran a una lucha efectiva contra el terrorismo islamista, en lugar de perseguirnos". 






jueves, 26 de enero de 2017

EL HOLOCAUSTO COMO TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN.


1. ¿Qué es una teoría de la conspiración?

Una teoría conspirativa es la explicación de un hecho o secuencia de hechos pasados, presente o futuros de cualquier naturaleza, sea ésta política, social, económica, religiosa, etc., apoyándose en la ocultación de sus verdaderas causas al conocimiento público. También puede explicarse como un complot secreto, a menudo engañoso, por parte de un grupo de personas u organizaciones poderosas e influyentes que permanecen de carácter secreto u oculto

De esta forma, muchos sucesos históricos han sido producidos o dirigidos por conspiradores a través de la manipulación, los artilugios, las conexiones y el poder del dinero, mental, religioso, etc.

2. ¿Hasta dónde son reales las teorías conspirativas?

Si bien muchos acontecimientos pasados y muchas situaciones presentes pueden haber sido o estar siendo creadas, manipuladas o dirigidas por grupos de individuo, las teorías conspirativas que más éxito o difusión tienen, son aquellas que actúan de apoyo al sistema en que vivimos.

De esta forma quedan fuera de las teorías conspirativas, cualquier plan judío para dominar el mundo, desde los Protocolos de los Sabios de Sión, los múltiples párrafos anti goyim del Talmud, el Plan Andinia, el Plan Kalerghi, etc.

Otras teorías como las de los Iluminatti, los reptilianos, etc., como agentes conspirativos que quieren imponer un plan de dominación mundial, son permitidas o toleradas, porque desvían el foco de atención pública de los que verdaderamente sí buscan establecer su dominio total sobre el planeta.

Otras son netamente promocionadas por los medios para afianzar su modelo de pensamiento único o para contribuir a desprestigiar a figuras históricas que le fueron hostiles. El ejemplo más claro son el montón de teorías sobre el escape de Adolf Hitler de su búnker en 1945, tras la derrota alemana. Se tejen toda serie de farsas al respecto, que sólo buscan demoler la figura histórica del Führer con el último sacrificio de su vida, cosa a la que se había comprometido públicamente frente a su pueblo. Por el contrario, pretenden desprestigiarlo haciendo gala de cobardía y ruindad, afirmando que luego de que millones de alemanes dieran la vida por el Reich, no tuvo el valor para afrontar el momento  supremo y huyó a distintos lugares del planeta, permitiendo incluso que su colaborador y amigo más cercano, el Dr. Joseph Goebbels se suicidara junto con toda su familia.

3. La conspiración del Holocausto.

Esta teoría es sin duda la más promocionada, la más difundida y la más elaborada de entre todas las teorías conspirativas. El lobby judío se ha encargado de imponerla como una verdad axiomática.

Consiste en afirmar que todos los alemanes que vivían en el III Reich odiaban tanto a los judíos, ya sea por vocación propia o por el lavado de cerebro de los gobernantes nazis, que por acción u omisión procedieron al asesinato de todos los judíos de Europa. Los alemanes de esa época llegaron a pensar que era una brillante idea erradicar a estos individuos de la faz de la tierra.

El centro de los conspiradores que llevaron a cabo estos hechos, estaba por supuesto en el gobierno nacionalsocialista del III Reich. La conspiración fue tan perfecta que no se produjo un solo documento escrito, un solo discurso, una sola grabación de audio que demuestre la existencia de este plan diabólico de exterminio, llevado a cabo con una sincronización perfecta.

Raul Hilberg, "el primer experto del mundo en el Holocausto", y autor de la obra magna que es la base de la mitología del Holocausto, en  un juicio debió admitir que el Holocausto se produjo sin órdenes, sin asignaciones presupuestarias,  y sin ningún tipo de organización expresa. Fue en definitiva un plan diseñado, implementado, dirigido y controlado telepáticamente.

Pero la conspiración fue de tal naturaleza y perfección en su perversión, que el exterminio de judíos no fue suficiente, y al mismo se agregó la matanza de niños enfermos, de minusválidos, de enfermos mentales, de ancianos improductivos, de gitanos, de cristianos, de Testigos de Jehová, de comunistas, de homosexuales, y por supuesto, de opositores políticos.

En suma, los alemanes mientras luchaban por su vida y la integridad de su patria, se cargaron entre  11 y 17 millones de personas en las duchas disfrazadas  de cámaras de gas, disfrutando además sádicamente de su malvado plan y buscando rentabilizarlo con la producción de jabones, o de pantallas para lámparas.

Con el fin de realizar todo esto, los alemanes construyeron “campos de exterminio”, donde llevaban a los prisioneros en “trenes de la muerte”. Cuando uno les pregunta a los conspiranoicos porque razón simplemente no mataron a los judíos de un balazo en la nuca, la respuesta es que el coste era muy alto y se perdía mucho tiempo. Sin embargo, parece que el coste y tiempo de construcción de los campos, era según ellos mucho menor al coste de 11 millones de proyectiles. También lo era el coste y tiempo de traslado de la friolera de más de diez millones de personas, desviando recursos en combustible y uso de trenes y demás vehículos que podían simplemente utilizarse para el esfuerzo de guerra. Según esta perspectiva establecer instalaciones especiales de ferrocarril, viviendas, cámaras de gas, hornos de incineración, hospitales, comedores, destinar personal para su atención y custodia, etc., era más conveniente que simplemente pegarles un tiro en la nuca como hacían los comunistas de la URSS con sus enemigos políticos. Cuando esto se les señala, retrucan que el mecanismo de exterminio saciaba también el “sadismo nazi” que quería que las víctimas sufrieran tanto como les fuera posible, haciendo a esta teoría de la conspiración aún más entretenida.

Todos los cuerpos fueron incinerados y cualquier otra prueba que pudiera servir como evidencia ha pasado ha ser parte de lo que el viento se llevó. Quedaron sin embargo abundantes testigos, tantos que uno se pregunta cómo hicieron para sobrevivir a tremenda maquinaria perfecta de muerte y destrucción. Pero sus testimonios han quedado expuestos con el paso del tiempo como mentiras,  como fábulas sin ninguna conexión con la realidad..

El sufrimiento y la culpa que nutren esta teoría conspirativa son en si mismos un capítulo entero. Recientemente psicólogos y antropólogos judíos han hablado de que el sufrimiento de las víctimas “se hereda” a sus descendientes, al punto tal que el trauma de los hijos o nietos de supervivientes, llegan a ser peor que el de las víctimas originales.

Con la culpa de estos terribles actos también sucede lo mismo. No sólo es una culpa colectiva de la generación que supuestamente produjo esos hechos, sino que es una culpa hereditaria. De esta forma, se inocula en centros de enseñanza y a través de los medios un sentimiento de culpa colectiva que es el mejor antídoto contra cualquier resurgimiento de rebeldía de nuestros pueblos que se oponga al actual sistema de dominación. Esta culpa no es siquiera histórica, sino que se transforma en racial, al punto tal de hacer sentir al individuo de raza blanca, como un genocida en potencia.

Hay una enorme cantidad de información acerca de esta conspiración. Libros, películas, documentales, arte, teatro, música, cualquier cosa que se pueda imaginar se puede utilizar para "que nunca olvidemos.". La conspiración del Holocausto es sin duda la mayor teoría conspirativa de nuestro tiempo.


miércoles, 25 de enero de 2017

24 DE ENERO - EL ASESINATO DE HERBERT NORKUS



El 24 de enero pasado se cumplieron 84 años del asesinato del Hitlerjugend Hebert Norkus  a manos de comunistas en la ciudad de Berlin, en momentos en que el mismo se encontraba repartiendo volantes. Este asesinato fue apenas unos días después del asesinato del profesor y miembro de la SA, Ernst Schwartz.

Herbert Norkus nació en 1916 en el apogeo de la Primera  Guerra Mundial. Una guerra en la que su padre, Ludwig Norkus, había cumplido con su deber como soldado de infantería en las trincheras del frente occidental.

Herbert Norkus creció en circunstancias difíciles. Como millones de otros veteranos de guerra alemanes, su padre no tenía un centavo y trató de mantener a su familia trabajando en una fábrica en una de las zonas industriales deprimidas de Berlín.

Herbert Norkus y su familia vivían en el área empobrecida de Beusselkietz. Era un barrio pobre en decadencia vecino al barrio obrero de Moabit, donde muchos de los residentes pasaban hambre y donde hombres como Ludwig Norkus, que tenía un trabajo arduo y monótono, podría considerarse afortunado. La gran mayoría de la población de Moabits apoya los comunistas y Herbert Norkus pertenecía a un pequeño grupo de quince jóvenes en Beusselkietz que se militaban en las HJ.

Su padre en 1929 se unió a la SA y era conocido como un luchador muy dedicado. Su madre, debido al constante acoso y los ataques de los comunistas estaba en contra de las actividades políticas de su marido y de su hijo, viviendo aterrorizada por la situación de violencia que imperaba. Al final  terminó internada un hospital psiquiátrico en 1931 y murió poco después, probablemente por suicidio.

La batalla de Berlín.

Berlín era el ejemplo clásico de una capital decadente y su la población, corrupta por el arte, la prensa y los medios judíos, durante mucho tiempo fue difícil de captar por  el nacionalsocialismo. En la elección 1928, el NSDAP recibió sólo el 1,57 por ciento de los votos, mientras que los comunistas ganaron el 24 por ciento. Fue sólo después de que Joseph Goebbels se hizo cargo de la dirección del NSDAP en la capital y de que puso en marcha la lucha sin concesiones, que el Nacionalsocialismo comenzó a progresar en la capital de la República de Weimar.

El Dr. Joseph Goebbels habla a los militantes nacionalsocialistas de Berlín. 

La dureza de la lucha del NSDAP contra la reacción pequeño burguesa y sobre todo contra el Partido Comunista, era cada vez mayor, tornándose día a día más violenta. En 1930  los comunistas tienen el 27 por ciento del electorado de Berlín y en 1932 habían superado a los socialdemócratas con el 31 por ciento de los votos y se habían convertido  en la mayor fuerza política de Berlín. Durante el mismo período el  NSDAP creció fuertemente en 1932 llegando de aquel 1,57, por ciento de 1928, al  27 por ciento de los votos. Pero este éxito en el Berlín rojo, donde la policía era gobernada por los socialdemócratas y la calle lo estaba por los comunistas, exigió el sacrificio de sangre.

La lucha diaria de la Hitlerjugend,

Norkus era un dedicado miembro de la Juventud de Hitler. Participó a diario en las actividades, la difusión de propaganda, reuniones, demostraciones de la organización y excursiones de fin de semana que le dieron la oportunidad de escapar de la barriada depresiva y salir en el campo.

Como miembro de la división de la Marina de la Juventudes Hitleriana, tuvo también una oportunidad de pasar fines de semana refrescantes en el mar. A Norkus también le gustaba escuchar las historias más antiguas Nacionales Socialistas, que narraban viejos combatientes de la Primera Guerra Mundial.

Una vida peligrosa

La violencia y la intimidación eran parte de la vida cotidiana de los jóvenes combatientes de las HJ en Beusselkietz. Eran un grupo pequeño que se veían obligados constantemente a hacer frente a cientos de militantes rojos, mayormente delincuentes, proxenetas y otras escorias que llenaban las calles de la barriada.

La X señala a Herbert Norkus junto a sus camaradas.

Como un boxeador joven en las HJ Herbert Norkus se sentía vivo enfrentándose a una vida riesgosa. Muchas veces, cuando él y sus compañeros tuvieron que hacer frente a enemigos superiores en número, tuvo que huir para salvar su vida y algunas veces verdaderamente salió indemne por pura fortuna. Es en ese momento que es sorpresivamente rodeado por los miembros de la Rote Jugend. Su jefe le dice que tiene una semana para cambiar de bando o morir.

La Hitlerjugend de Beusselkietz se hizo cada vez más fuerte bajo el liderazgo de jóvenes como Gerhard Katrien. Su activismo fanático era una molestia constante para los comunistas en Moabit que hicieron todo para aplastar al pequeño grupo de combatientes.

Un enemigo inesperado

El odio contra la Hitlerjugend también vino de una dirección completamente diferente. En 1932 los comunistas de Moabits encontrarían un aliado inesperado en un grupo de nacionalistas excluidos y violentos dirigidos por un cierto Walter Stennes.

Durante estos años, el movimiento de Adolf Hitler  debió luchar con fuerza contra varios frentes enemigos. Contra los comunistas controlados con mano de hierro desde Moscú, contra los socialdemócratas judíos, contra la reacción pequeño burguesa y en contra de las altas finanzas internacionales. Pero también había un enemigo "interno" contra el que se vieron obligados a librar una feroz batalla. Había diferentes grupos  nacionalistas que eran hostiles a la NSDAP.

Estos enemigos "internos" pertenecían fundamentalmente a una camarilla sumamente problemática reunida en torno a los hermanos Strasser, así como a un grupo escindido del NSDAP que se hacían llamar Lucha Comunitaria Nacionalsocialista Alemán dirigido por el ya mencionado Walter Stennes.

Cegados por el odio, Stennes y sus subordinados pensaban que todo estaba permitido en la lucha contra el NSDAP. Stennes mantenía para este fin estrecha consulta con la dirección del Partido Comunista Alemán (KPD) en Berlín. Algo que resultaría  en última instancia nefasto para el joven Herbert Norkus.

Uno de los miembros del grupo de Stennes, un joven llamado John Kuhlmann, trabajaba como aprendiz de panadero en la misma panadería en que lo hacía el líder de las HJ Gerhardt Katrien. Kuhlmann sirvió como informante para la organización de Stennes.

Kuhlmann pronto fue capaz de informar a uno de los jefes de sección en el grupo de Stennes de nombre Bernhard Lichtenberg,  que la HJ se preparaba para  implementar una campaña de propaganda en Rostock Kiez el próximo domingo. Lichtenberg, instó al espía Kuhlmann para que provocase un ataque contra las HJ, informando a la KPD para ello.

Tres miembros de la Hitlerjugend de Beusselkietz.

EL ESPÍA INCITA AL ASESINATO.

Kuhlmann siguiendo las órdenes de Lichtenberg  se contactó con uno de los hombres del grupo de la KPD en Moabit, en el local de Rödfrontchefe, llamado George Stolt.. En ese ambiente de complicidad Kuhlmann prometió diez jarras de cerveza a los hombres de Stolts si se las arreglaban para matar a Katrien Gerhardt.

Stolt preparó el asalto mediante la movilización de cincuenta hombres. Dentro de una taberna utilizada con frecuencia por el Frente Rojo en Oldenburgstrasse, Stolt dio instrucciones a sus hombres para la acción de esa noche. Los hombres estaban armados con cuchillos y porras. La noche del sábado 23 de enero comenzó con los marxistas saliendo de la taberna en pequeños grupos para evitar la atención de la policía. Ellos comenzaron a buscar Katrien y sus jóvenes combatientes, entre ellos Herbert Norkus.

COMIENZA LA ACCIÓN.

Poco antes del amanecer, Katrien, Norkus y otros cuatro miembros de las HJ se movían rápidamente a través del distrito. Propagaban folletos con el siguiente mensaje:

¡Atacamos!
Hitler celebra una reunión pública.
Oradores:
Pg. Edzardi,
Tema: "Esvástica o Estrella Roja"
Jg. Axmann
Tema: "Lo que queremos"
Discusión
Jueves, 28 de enero a las 20.00 horas
Hansa-Säle, Alt Moabit 48
Hitlerjugend
Beusselkietz-Hansa
Överfallet

Los seis miembros de las HJ apenas habían tenido tiempo de comenzar a repartir sus volantes cuando Gerhardt Katrien descubrió que algo estaba mal. Un motociclista conducía con las luces apagadas en la oscuridad. El motociclista se ralentiza cuando ve a Katrien y los demás miembros de las Juventudes Hitlerianas y luego gira rápidamente y huye. Katrien identificó al conductor como un comunista local

.
Libro publicado por las HJ en honor a Herbert Norkus titulado Die Hitlerjungen von Beusselkietz. Con un prefacio de Baldur Von Schirach y texto de Arnold Littmann. Contiene 19 fotos inéditas y entrevistas a familiares de Herbert Norkus.

La HJ sigue repartiendo folletos bajo las puertas de los hogares en del barrio obrero. De repente un grupo de treinta vándalos armados comunistas cae sobre el pequeño grupo. Katrien saca su revólver, sin embargo, no tenía suficiente cantidad de balas y varios agujeros del cargador estaban vacíos. Los disparos resuenan en la calle cuando Katrien hace fuego y en el mismo momento grita a sus muchachos para que se pongan a salvo. Gracias al arma de fuego los HJ han logrado, por un corto instante detener a los vándalos rojos y obtener en la huida, unos segundos de ventaja.

Herbert Norkus, como tantas veces antes, se encontraba corriendo por su vida, esta vez hacia la e Gotzkowskistrasse. Entra luego en la Zwinglistrasse, donde trata de entrar en el negocio de productos lácteos, pero se ve obstaculizado por un vigilante que se niega a dejarlo entrar. Diez atacantes le dan alcance y lo golpean hasta hacerle caer en la acera. Se las arregla para levantarse y seguir corriendo. Trata de entrar en su escuela, sin éxito, finalmente encontrándose rodeado de matones comunistas que lo apuñalan seis veces y le dan patadas cuando cae herido.  

Se las arregló para conseguir una vez más ponerse en pie, pero en el número 4 de la Zvinglistrasse cae exánime. Una niña y su madre lo encuentran y tratan de llamar para pedir ayuda. Pero Herbert Norkus está muriendo. En la pared cercana una huella sangrienta de su mano queda impresa como testimonio de la barbarie.

GOEBBELS OBSERVA UN SIGNO FUNESTO.

El cadáver de Herbert Norkus es colocado en un ataúd abierto y los miembros de la HJ le dan guardia de honor. Joseph Goebbels visita el sitio del asesinato en dos ocasiones. El 26 de enero de 1932, escribe en su diario:
“Participamos en el funeral de nuestro compañero SA, profesor Schwartz, que fue asesinado en Kolonie Felseneck.  He sido testigo de escenas conmovedoras y desgarradoras.
En el cementerio frente a la tumba mi dolor e indignación llegaron al máximo. Paso luego a Moabit, donde fue apuñalado el miembro de las HJ Norkus. Las marcas de los dedos con sangre del niño muriendo en la pared blanca  recuerda a un signo funesto”.

LOS ASESINOS HUYEN A LA UNIÓN SOVIÉTICA

En los días siguientes, muy rápidamente se logra desentrañar el misterio sobre los autores del crimen y sobre todo, sobre los cómplices en la muerte de Norkus. Al cabo de unos días, está claro quiénes son los culpables. Carteles prometiendo una recompensa de 500 marcos alemanes a todo el que ayuda a capturar cualquiera de los tres presuntos asesinos se pegan en todo Berlin. Los identificados son  Willi Simon, Bernhard Klingbiel y Harry Tack. Ellos habían desaparecido sin dejar rastro, y no fue hasta varios años después que se reveló que los tres recibieron ayuda  del KPD para  huir a la Unión Soviética.

Al cabo de unos meses se celebró un juicio muy publicitado contra las otras personas involucradas. El Comunista Stolt y el traidor de Kuhlmann son condenados a tres años de prisión cada uno.

UN MÁRTIR YACE BAJO TIERRA.

En la tarde del 29 de enero Herbert Norkus es enterrado. Las banderas de la HJ  cubren el ataúd y en el cortejo participan muchos de los principales líderes del NSDAP escoltados por cientos de hombres de las SA y las SS. Miles de personas acuden al funeral y toda Alemania está fuertemente influenciada por la muerte del joven guerrero.

Lápida de Herbert Norkus.
El Príncipe Friedrich Christian zu Schaumburg-Lippe fue testigo del funeral y expresó:
“La luz de las antorchas reflejadas en el ataúd llegaban mucho más allá de las fronteras de Berlín y llenó de ardor a nuestros corazones para siempre .. Yo mismo era un Nacionalsocialista”
Goebbels escribe en su diario:
“Enterramos al miembro de la HJ Norkus bajo un frío penetrante. Hablo desde el corazón a los niños y los hombres reunidos alrededor del pequeño ataúd. No se puede describir al valiente padre de este chico. Un simple trabajador, ceniciento, con ansiedad en el rostro, que mantiene el brazo elevado mientras entona el Horst Wessel Lied. Lo cantaba con una mezcla de rabia y amargo orgullo”
"Fuera de las puertas del cementerio  espera la mafia roja a su próxima víctima. Un día, tendremos que liquidar a ese paquete de ratas de una vez por todas”.


El líder de la Hitlerjugend, Baldur von Schirach pronuncia un discurso durante el entierro de Herbert Norkus

UN AÑO SIGNADO POR LA VIOLENCIA.

Tan sólo diez días después del asesinato de Norkus, otro miembro de la Juventud Hitleriana de Berlín  era asesinado. Tenía 18 años de edad, y su nombre era Georg Preiser. 1932 fue un año de suma violencia, muriendo un  total de 84 miembros del NSDAP. De ellos dos eran miembros de las HJ, cuatro eran miembros ordinarios del partido, diez hombres lo eran de las SS y 68 de la SA. En las batallas callejeras un total de 9715 miembros del NSDAP sufren lesiones ese año.. A pesar de la violencia y el terror, la cual era dirigida desde Moscú y Nueva York, el NSDAP se hizo cada vez más fuerte. Los nacionalsocialistas desarrollaron el poder que pronto aplastaría tanto al comunismo como a la reacción en Alemania y llevaría a Hitler al poder el 30 de enero de 1933. Ello se consiguió porque millones de hombres y mujeres siguieron al Führer durante catorce años de lucha sin cuartel, combatiendo con toda su fuerza y brindando un gran sacrificio de sangre.

Monolito conmemorativo del sacrificio de Herbert Norkus en el lugar donde cayera asesinado.

La película Der Hitlerjunge Quex

La película Der Hitlerjunge Quex que se estrenó en 1933 se basa libremente en la vida Herbert Norkus y en su muerte. En el estreno el líder de las HJ Baldur von Schirach en  un discurso dijo lo siguiente:
“Me gustaría brevemente referirme al joven que no puede estar más con nosotros, porque ha sido enterrado apenas hace un año y medio. Fue durante el peor momento de terror, cuando yo estuve en Berlín con dos mil miembros de las HJ y hablé con ellos sobre las víctimas, plenas de heroísmo. Una atmósfera opresiva estaba por encima de nuestra reunión y era como si estuviéramos esperando que sucediera algo malo. Les dije que el valor no debe ser puro espectáculo y que podía suceder que  uno de nosotros entregara su vida en la lucha. Y les dije: Dad gracias por llevar esta suerte en vuestros hombros, que, entre millones, tiene el honor de portar el nombre de las HJ, siendo un faro para la comunidad.. A la mañana siguiente fue sacrificado el miembro de las HJ Herbert Norkus por los pandilleros asesinos marxistas. Me quedé junto a su ataúd, mientras los comunistas lanzaban piedras contra el cortejo mortuorio. Hoy en día, un movimiento juvenil de más de un millón y medio  de miembros, lucha en el mismo lugar donde cayó este joven miembro de la Juventud Hitleriana. Todos y cada uno de ellos está casado con este espíritu de sacrificio. Queremos seguir luchando nutridos con su espíritu inflexible. Heil Hitler!”

 Audio en alemán del discurso de Baldur Von Schirach en el segundo aniverasio de la muerte de Herbert Norkus.