-----------------------------f- mayo 2016 ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

martes, 31 de mayo de 2016

EL ANTIGUO TESTAMENTO, AUTORRETRATO DE LOS JUDÍOS.


La historia de los patriarcas y los reyes del Antiguo Testamento es, ciertamente, una mala fuente histórica pues está repleta de cuentos, de leyendas y de falsificaciones, las deformaciones y las exageraciones judías se siguen, en un verdadero revoltijo. Pero, para nosotros, el Antiguo Testamento tiene un valor fundamental, pues es el autorretrato de los judíos.

Un cerebro ario no habría podido imaginar unas historias comparables a las de Abraham, de Isaac, de Jacob y de José. Las figuras de Abraham y de José son imaginarias, pero el viaje de Abraham y la vida de José se basan en hechos históricos.

Los judíos formaban una minoría ínfima en el seno de la población de Palestina. En ese territorio de tránsito, de luchas y de colonizaciones de tribus de los más diversos orígenes, reinaba el caos racial que estuvo marcado, al principio, por una influencia negra, y luego por una influencia oriental procedente de Asia Menor. Los judíos asimilaron la sangre de los pueblos africanos, asiáticos y europeos más diversos.

Entre 450 y 400 antes de la era cristiana, los profetas Esdras y Nehemías establecieron las severas leyes raciales que prohibían todo nuevo mestizaje con tribus extranjeras. Es significativo que esas leyes raciales de los judíos orientales se hayan conservado hasta hoy y que la voluntad de separación persista en la auténtica judería.

Gracias a esta separación, presente desde hace alrededor de 2.000 años y fijada por la ley religiosa, el pueblo judío ha creado una comunidad en sí más o menos homogénea. El mestizaje y la ausencia de patria ancestral han impulsado al judío a extenderse por el mundo entero en el curso de la Historia, pero, no obstante, ha conservado siempre sus características étnicas.

Desde Esdras, la judería se ha ido constituyendo, poco a poco, a partir de la restante población de Palestina y ha Ido aumentando constantemente. Como una telaraña, se ha Ido extendiendo por todo el Viejo Mundo. Los judíos se establecieron en las grandes ciudades del espacio mediterráneo y formaron colonias aisladas que recibieron permanentes refuerzos por una constante emigración masiva y voluntaria desde Palestina.

Se vio, entonces, cómo el mismo proceso se producía en todos los países. Así, los judíos son, al principio, tolerados por la población, luego son, incluso, favorecidos por los soberanos, hasta que el desprecio y el odio de la población hacia ellos alcanzan su punto de ebullición a causa de su arrogancia, de sus pretensiones y de su usura. Entonces son expulsados, o se toman medidas de protección contra ellos. Esto es lo que ocurrió en Egipto, en Babilonia y en Persia, en Grecia y en Italia, en España, Francia  y en Inglaterra. En Alemania colmaron todas las paciencias y obtuvieron su merecido: la separación total del pueblo alemán y el exilio obligado.

Igual que las figuras de Abraham y de José, la figura de Esther es también, legendaria. Pero la figura de Esther se basa, igualmente, en un fondo histórico. El mismo principio rige la política judía desde las épcoas más remotos. En todos los tiempos, la política de Esther ha desempeñado un gran papel en la aspiración del pueblo judío a la dominación mundial: judías hermosas e inteligentes fueron amantes de reyes, príncipes y hombres influyentes; les encadenaron con sus encantos sensuales y les utilizaron en beneficio de su pueblo. Así obtenían ventajas para sus compatriotas, se enteraban de los planes más secretos, etc.

Se conoce la historia de la «Judía de Toledo», la amante del rey de Castilla Alfonso I. que le hizo conceder a los judíos unas ventajas tan inauditas que el pueblo debió recurrir a la violencia.

En los salones o. más exactamente, en los lupanares de la alta sociedad, las bellas judías Henriette Herz, Dorothea Veit (más tarde casada con Friedrich Schlegel) y Rachael Vamhagen recibían a estadistas y príncipes, poetas y eruditos a finales del siglo XVIII.

Durante el Congreso de Viena de 1814/15, las hijas del rico judío berlinés Itzig, que se habían casado en Viena con los banqueros von Amstein y Eskeles, velaron porque los intereses judíos fueran protegidos tras la guerra de la independencia contra Napoleón. los políticos, incluidos Hardenberg y Wilhelm von Humboldt, discutían en sus salones de los problemas políticos más secretos. El canciller del Imperio Caprivl era un huésped asiduo del salón político de la judía von Lebbin, y en casa de la condesa Fischler-Treubner de Berlin. que fue más tarde encarcelada, miembro de la familia Kauftnann-Asser, se reunían dirigentes del ministerio de Asuntos Exteriores, de la política y de la economía, así como Erzberger, Maximliano Harden, Georg Bemhard, Friedrich Stampfer y otros grandes personajes judíos.

Esta cita del Génesis redactado por historiadores judíos y la del libro de Esther. escrito igualmente por un cronista judío, muestra la oposición insuperable que existe entre las ideas, los sentimientos y las acciones de los arios y las de los judíos.

La historia de los judíos comienza con la llamada del dios nacional judío Yahvé a Abram, el abuelo del pueblo judío: 
«Abandona tu país, tu parentesco y la casa de tu padre, hacia el país que yo te indicaré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, magnificaré tu nombre; ¡sé una bendición!. Bendeciré a los que te bendecirán, maldeciré a los que te maldecirán! En ti serán benditos todos los clanes de la tierra.» (Génesis, XII. 1-3).
La partida de Abram y de su familia de Caldea, entre el Tigris y el Éufrates, hacia el fértil país del rio Jordán. Canaán, situado al este del Mediterráneo, llamado más tarde Palestina, es decir el país de los filisteos, estuvo en el origen de la ofensiva del pueblo judío, viajero y vago, hacia los países de los alrededores del Asia Menor y luego, más adelante hacia los demás países del mundo. Dominando a ese convoy, se encuentra la frase de Yahvé que justifica la pretensión y la reivindicación de los judíos hasta hoy: 
“¡Bendeciré a los que te bendecirán, maldeciré a los que te maldecirán!”.
Una hambruna echó a Abram de Canaán hacia Egipto (otro típico rasgo judío: ¡donde me encuentro bien, es mi patria!). Pero para congraciarse con los egipcios, ordenó a su mujer: (v.l3):
«Diles que eres mi hermana, para que me traten bien a causa de ti y que me traten bien en consideración a ti».  
En consecuencia, el rey egipcio acoge en su casa y en su cama a la esposa prostituida físicamente deseable y colma al supuesto hermano Abram con regalos de ganado y esclavos. Pero esta Sara es precisamente la causa de los castigos que Yahvé inflinge, sorprendentemente, al faraón hasta que éste reconozca la situación, y reproche severamente a Abram: 
«¿Qué me has hecho? ¿Por qué no me dijiste que era tu mujer?» (v. 18-19). 

Con una incomprensible indulgencia, el rey deja a Abram, el tramposo y el proxeneta, que se vaya pacíficamente de Egipto con su mujer Sara y todos los beneficios que ha obtenido.

Abram renovó, pues, su comercio de malhechor con Sara, mofándose de las cosas más sagradas e inviolables. Cuando Sara supo que era estéril, le ofreció su propia esclava egipcia Agar. a fin de que le diera un hijo, como si los hijos fueran una mercancía que se compra. Pero cuando la esclava estuvo encinta, el odio de la mujer estéril estalló y Abram respondió a los celos de su mujer abandonando a la esclava encinta en ese instante crítico: 
“¡Pues bien, tu esclava es tuya, haz con ella lo que te plazca!.. (Sara). queriendo entonces humillar a Agar,la abandonó” (cap. 16. v. 6).

Desde el primer caso de Agar, el judío ha sacrificado constantemente sin escrúpulos al goy (el no judío) impuro, sobre todo a los miembros de las razas más nobles, cuando había alcanzado su objetivo.

Poco después. Abram, el ganadero y comerciante judío, fue a Gerar con sus rebaños (Génesis, cap. 20). De nuevo hizo pasar a Sara por hermana suya, con objeto de que Abimelek. el jefe de Gerar. acogiera en su casa a la mujer, aún bella y sensual, como todas sus conciudadanas, sin estar al corriente de su matrimonio. De nuevo se repite el mismo engaño que se perpetró con el faraón y Abimelek. con una indulgencia y una filantropía suicidas, le dice a Abram:
«Mi país está abierto ante ti. Establécete donde gustes.»
El hijo del viejo Jacob, José, el intrigante detestado por sus hermanos, había sido vendido en Egipto. Dedicándose a la interpretación de sueños y a cálculos prodigiosos, consigue alcanzar el cargo de administrador general y visir del faraón de la época, haciéndose indispensable por su política económica e impositiva. Cuando la miseria afligió al país de Canaán, los judíos entre los hermanos de José -alrededor de setenta hombres- se fueron al rico Egipto donde encontraron una hospitalaria acogida por parte del faraón, aconsejado por José. Mientras crecían en número y en riqueza, José puso al pueblo egipcio, libre hasta entonces, totalmente a la merced del faraón, y facilitó la confiscación de la propiedad agraria de los egipcios por parte del gobierno.

Reunió gran cantidad de cereales en los graneros del Estado y cambió a los egipcios todo su ganado a cambio de los cereales. (Génesis, cap. 47, v.l5 y siguientes). Pero la hambruna persistió, y los egipcios, que estaban totalmente a merced del cruel visir José, fueron de nuevo a verle, suplicándole: 
«¿Por qué debemos morir ante tus ojos, nosotros y nuestra tierra? Quédate con nuestras personas y nuestras tierras a cambio de pan y seremos, con nuestras tierras, los siervos del faraón. Pero danos algo que podamos sembrar para que podamos vivir y que nuestras tierras no queden desoladas.»

Así, José compró todo Egipto para el faraón. Pues los egipcios vendieron todas sus tierras ya que la miseria era insoportable. El país era, pues, propiedad exclusiva del faraón. Sólo la tierra de los poderosos sacerdotes se salvó de la liquidación forzada por el intrigante y astuto José. Pero la Historia apenas habla de esa explotación del pueblo egipcio.

Cuando los egipcios volvieron al trabajo, reducidos al rango de siervos, José exigió de ellos: «Así pues, ahora os he comprado para el faraón, vosotros y vuestras tierras. Pero deberéis dar una quinta parte de las cosechas al faraón, y las otras cuatro partes serán para vosotros, para las semillas del campo, para vuestra alimentación y la de vuestras familias y la de las personas a vuestro cargo.» Así, un quinto de todos los ingresos deducidos al pueblo despojado de su tierra queda asegurado para el rey gracias a José, que con su cargo de gran visir y su celebridad, adquiere un poder y una riqueza inmensos

Pero después de siglos de explotación, el pueblo egipcio se sublevó contra aquellos huéspedes parásitos judíos, ricos y poderosos, les derrotó y les redujo finalmente en esclavitud hasta que abandonaron definitivamente Egipto.

El mismo caso se repitió en Babilonia. Bajo Nabucodonosor, los judíos fueron privilegiados y obtuvieron, como siempre, la riqueza y los cargos elevados en el seno del pueblo que les acogía. Pero también allí, con ese egoísmo sin límites que les ha conferido Yahvé, explotaron de tal manera al pueblo que éste se sublevó y les oprimió. Cuando el victorioso rey persa Ciro atacó a Babilonia, por venganza, los judíos traicionaron y abrieron, secretamente, las puertas de la ciudad al invasor, facilitando la derrota de los babilonios.  Los judíos obtuvieron grandes privilegios del Estado en el nuevo Imperio de los persas. Supieron ser útiles al rey como antaño José con el faraón. Estos príncipes se pusieron al lado del explotador inmigrante, mientras que el pueblo, indefenso, debió soportar su poder. (1, v.l) Harían exactamente lo mismo contra el rey godo Recaredo, cuando las fuerzas musulmanas invadan la península ibérica. Cuenta que Asuero, en realidad, históricamente, Jerjes - rey de PersIa que se extendía desde las fronteras de la India hasta África-, era la época en el Imperio persa estaba en su apogeo. En una fiesta que duro 180 días en su capital, Susa quiso mostrar a los grandes de su Imperio la belleza de su esposa.

No obstante, la princesa, una mujer aria, consideraba que su castidad resultaría ultrajada. El rey víctima de la ebriedad del poder y de la posesión, la repudió. Y cuando se buscaban jóvenes muchachas para el harén de Jerjes, el Judío Mardoqueo pensó que había llegado el momento para ganar influencia sobre el poderoso rey persa por medio de su hermosa pupila Esther. Ella fue a la casa del rey, recibió del eunuco las más bellas vestiduras y se colocó, con algunas otras, en el mejor lugar del harén, donde el Rey la vería primero. Se dice en el libro de Esther:
 «Esther no había revelado ni su parentesco ni su pueblo, tal como le había aconsejado Mardoqueo, cuyas instrucciones ella continuaba siguiendo como en los tiempos en que estaba bajo su tutela". 
La castidad no tiene ninguna importancia para los judíos (también Judit se infiltró como una prostituta en el campo del general Holofemes para asesinarle por la noche en su cama, lo que se consideró más fácil que los hombres judíos le atacaran cara a cara) pero ella no podía revelar su origen si quería ganar la partida de una manera camuflada. Pronto Esther, la bella prostituta, se encontró ante el rey que sucumbió ante su sensualidad, prefiriéndola a la casta Vasthi, repudiada. Poco tiempo después comienza el juego de las intrigas: dos chambelanes del rey son ejecutados, pues Mardoqueo había dicho al rey a través de su instrumento Esther, rápidamente convertida en todopoderosa, que habían proyectado un atentado contra él. Jerjes se sintió, pues, agradecido hacia los judíos, y dos opositores poco cómodos fueron suprimidos. En la época de aquella expansión de los judíos, su altanería había llegado a ser intolerable y su influencia un peligro para el Estado. Jerjes no se apercibía de ello, contrariamente a su fiel ministro Ammán. Éste se daba cuenta de que el judío Mardoqueo, merodeando constantemente alrededor del castillo real de Susa, y sus congéneres viviendo en el Imperio persa no obedecían al rey ni a sus órdenes. Sabía, también, hasta qué punto crecía en el pueblo la cólera contra el explotador. Se hizo portavoz de la voluntad popular y expuso a Jerjes lo que sigue (cap. 3. v.8-9):
«Ammán dijo al rey Asuero: En medio del pueblo, en todas las provincias de tu reino, está dispersado un pueblo aparte. Sus leyes no se parecen  a las de ningún otro y las leyes reales son para él letra muerta. Los intereses del rey no permiten ignorarlo. Que su pérdida sea pues, decretada, y, si el rey lo permite, pagaré a sus funcionarios, en la cuenta del Tesoro real, diez mil talentos de plata».

•El rey quitó el anillo de su mano y se lo dio a Ammán, hijo de Hamdata el Agagita. perseguidor de los judíos. «Guarda tu dinero, le respondió. En cuanto a ese pueblo, te lo entrego; haz con él lo que quieras...» (v.l3) y los correos transmitieron a todas las provincias del reino cartas mandando destruir, matar o exterminar a todos los judíos, adolescentes y ancianos, niños y mujeres incluidos, el mismo día, es decir, el treceavo del duodécimo mes, que es Adar y apoderarse de sus bienes» (obtenidos por la usura y el fraude).

Mardoqueo y Esther prepararon inmediatamente una respuesta, a fin de que el inminente exterminio se transformara en una completa victoria de los judíos sobre los detestados persas (Esther, cap 5). Esther pidió al rey y a Ammán que asistieran a un ágape y el rey, borracho, le concedió todo lo que ella quiso. Entre tanto, Ammán había hecho construir una horca en su casa, en la cual debía ser colgado el miserable Mardoqueo. Poco antes de la comida, se recordó a Jerjes que él había sido salvado de los conjurados por Mardoqueo. Cuando Esther le contó, durante la comida, que Ammán había proyectado la muerte de todos los judíos; Jerjes trastornado, se fue al jardín y Ammán, presintiendo la catástrofe, pidió, de rodillas a Esther que le salvara la vida.

Jerjes volvió e interpretó mal esa actitud. En un acceso furioso de celos, perturbado como estaba por el vino y la mujer, hizo colgar a su fiel ministro Ammán en el árbol de su casa.

Los judíos se vengaron de los persas de una manera terrible. Jerjes dio a Mardoqueo la casa y el anillo de Ammán, es decir, todos los plenos poderes. Así se dieron nuevas órdenes a las ciento veintisiete provincias de Persia en el siguiente sentido:
“Estas cartas, redactadas en nombre del rey Asuero y selladas con su sello, fueron llevadas por correos montados en caballos de la remonta del rey. El rey concedía a los judíos, en cualquier ciudad que estuviesen, el derecho a asociarse para poner su vida en seguridad, con permiso para exterminar, degollar y destruir a todas las gentes armadas de los pueblos o de las provincias que quisieran atacarles, con sus mujeres y sus hijos, así como incautarse de sus bienes. Esto se haría en todas las provincias del rey Asuero, el treceavo día del duodécimo mes, que es Adar”.
“La copia de este edicto, destinado a ser promulgado como ley en cada provincia, fue publicado en todas las poblaciones a fin de que los judíos estuvieran prestos el día indicado para vengarse de sus enemigos. Los correos, montados en caballos reales, partieron con gran prisa y diligencia a la orden del rey. El decreto fue también publicado en la ciudadela de Susa. Mardoqueo salió de la casa del rey vistiendo un principesco hábito púrpura violeta y de lino blanco, coronado con una gran diadema de oro y llevandoun manto de púrpura roja. Toda la ciudad de Susa explotó de alegría. Fue. para los judíos, un día de luz, de regocijo, de exultación y de triunfo. En todas las provincias, en todas las ciudades, en todas partes, en fin, donde llegaron las órdenes del decreto real, no hubo, para los judíos, más que alegría, regocijo, banquetes y fiestas. Entre la población del país, muchas gentes se hicieron judíos, pues el temor a los judíos se abaüó sobre ellos.»
El día previsto, la sangrienta tragedia fue ejecutada {cap.9. v.5):
«Los judíos mataron, pues, a todos sus enemigos con las espadas. Fue una matanza, una exterminación. e hicieron lo que quisieron con sus adversarios (v.l6). Por su parte, los judíos de las provincias reales se reunieron también para asegurar sus vidas. Se deshicieron de sus enemigos degollando a setenta y cinco mil de ellos, librándose al pillaje. Por deseo especial de Esther, Jerjes hizo colgar a los dos hijos de Ammán en el mismo árbol, y los judíos hicieron de ese día, «una fecha de festín y de regocijo». 
 Y en recuerdo del día de la venganza, instauraron la fiesta del Purim, que todavía celebran hoy.

EL NACIONALSOCIALISMO COMO UNA CONTRAFUERZA POLÍTICA MUNDIAL.




Por ACGS.

Desde que en 1945 el III Reich sucumbiera a la victoria aliada, se ha instalado en el mundo un orden político global único. Algunos afirman que vamos hacia un gobierno mundial, pero la realidad es que desde aquella época estamos en él.

Recordando “1984” de Orwell, se puede apreciar claramente la realidad. Un mundo dividido entre dos o tres bloques supuestamente antagónicos que cada tanto cambian sus enfrentamientos y polaridades, re escribiendo la historia de acuerdo a las alianzas imperantes.

Esto  sucedió durante la llamada “Guerra Fría” y cuando el régimen comunista de partido único dejó de ser útil al verdadero gobierno mundial, fue rápidamente suprimido. ¿Pero supuso eso la muerte del comunismo o mejor dicho del marxismo como ideología? En absoluto. Por el contrario, una vez eliminada la falsa amenaza soviética, el triunfo del marxismo en la cultura y valores de los pueblos occidentales no se hizo esperar.

El orden global, se quedó con lo que le servía del marxismo, o sea, la disociación de las identidades nacionales junto a la destrucción de los valores antiguos y lo unió en una síntesis dialéctica con el imperio mundial del capital financiero.

Lo único bueno que los países sometidos al “socialismo real” tenían, esto es, un régimen más o menos jerarquizado, fue dejado de lado. Quedó la esencia judía del marxismo. La perversión de los valores, la destrucción de los vínculos personales que mantienen a la sociedad como un ente organizado y la imposición del relativismo extremo en todos los niveles. Y para imponerse contó con la ayuda que le proporcionó el gran capital internacional, gracias a sus medios de comunicación globales, sus grupos de presión, sus universidades, sus partidos políticos y toda la super estructura social ultra capitalista impuesta en el mundo occidental y extendida hacia oriente.

En el nuevo mundo surgido luego del colapso de la URSS y sus satélites, era necesario crear un nuevo enemigo. Y entonces aparecieron los pueblos árabes y sus fanatismos religiosos, que han servido como anillo al dedo para mantener la dialéctica del enfrentamiento.

Entiéndase bien: la amenaza islamista y de los pueblos no blancos del oriente es algo real para nuestra raza y nuestra cultura. Pero ha sido potenciada por el accionar de los titiriteros de siempre.

Para  ello primero debieron destrozar al socialismo nacionalista árabe, del que Kadaffi, con todos sus vicios y errores, era igualmente un exponente. Luego le ha tocado el turno a Assad. Era necesario dejarle el campo libre a los fanatismos religiosos, que son, créase o no parte funcional de este sistema.

La única posibilidad de que este plan se vea dificultado, es que el espíritu de resistencia ario resurja. No es por mero capricho u odio hacia nuestra raza que el judío intenta disolverla en el mar del mestizaje. Lo hace porque sabe que en nosotros radica el espíritu de rebelión basado no en misticismos orientales o en resentimientos tribales, sino en una memoria ancestral, en un inconsciente colectivo que se remonta a aquellos que construyeron la más grande cultura de la humanidad.

Saben que desde los pequeños pueblos europeos, o desde los núcleos blanco – criollos americanos, puede surgir el grito de libertad. Porque nuestros pueblos, pese a haber luchado durante toda su historia entre ellos, nunca han soportado la tiranía de amos no blancos. Podremos habernos destrozado en guerras civiles entre diversos grupos de nuestra raza. Pero jamás pueblo blanco alguno ha sido dominado por un grupo étnico no blanco, sin que surgiera la rebelión y finalmente el invasor fuera expulsado.

El nacionalsocialismo, con su visión biológica y comunitaria de la política, aparece entonces como la contra fuerza política a nivel mundial de la raza blanca para enfrentarse al actual estado de situación.
Una ideología que surgió primero como un pangermanismo, que se extendió luego a un nordicismo y que terminó en pocos años nucleando a todos los pueblos de origen ario en el primer ejército internacional de la historia, es la única que puede ofrecer un marco teórico adecuado y una estructura de acción eficiente.

Por ello nuestro deber es continuar la siembra. Hacer comprender a las personas esencialmente patriotas de nuestra raza, que su lealtad se debe a su sangre y no simplemente a un territorio. Explicar que nuestros enemigos no tienen los prejuicios nacionalistas territoriales, que se ríen del lugar en que nacen y que obedecen pura y exclusivamente a un vínculo genético que se extiende hasta la noche de los tiempos.

El nacionalsocialismo tiene grandes respuestas a los problemas sociales, económicos, políticos y culturales que afectan a nuestras sociedades. Pero esas soluciones son efectivas y relevantes, en tanto y en cuanto se apliquen a un pueblo racialmente homogéneo, donde los valores colectivos estén de acuerdo con los que motivan esa política. Esos valores: espíritu comunitario, sentido del deber, conciencia del honor, capacidad de sacrificio, culto al heroísmo, no son valores individuales, sino valores raciales que en su totalidad sólo se hallan en los pueblos blancos. Por eso el nacionalsocialismo es una ideología exclusiva para nuestra raza.

Nuestra fuerza radica en que si bien somos un grupo racial minoritario, aunamos en nuestro ser las mayores fuerzas creativas y del espíritu. Además estamos diseminados en todo el mundo, fundamentalmente las Américas y Europa. Es posible crear entonces esa contra fuerza política mundial que se erija como un muro de defensa primero de nuestros pueblos y se transforme luego en una ofensiva brutal y definitiva contra los enemigos de la Humanidad.

WILHELM STRIENZ: CANTOR DE OPERA DE ALEMANIA NACIONALSOCIALISTA.



Wilhelm Strienz nació el 2 de septiembre de 1900 en Stuttgart y 10 de mayo de 1987 en Fráncfort del Meno. Fue un cantante de ópera alemán, con registro de voz de bajo.

Strienz hizo su debut en 1922 en la Deutsche Opera de Berlín como ermitaño en Weber 's Der Freischütz . En los años siguientes, actuó en los teatros de ópera de Wiesbaden , Kaiserslautern y Stuttgart . Sus funciones incluían Mephisto en Gounod 's Faust y Van Bett en Lortzing's Zar und Zimmermann , así como numerosos papeles wagnerianos.

Entre 1926 y 1933, Strienz trabajó para el recién fundado Westdeutscher Rundfunk en Colonia. Después de la toma del poder en Alemania por el Nacionalsocialismo en 1933, Strienz se unió a la Sturmabteilung y fue contratado por la Ópera Estatal de Berlín . En 1935, grabó "Deutsch sein, heißt treu sein!" y "Flieg, Deutsche Fahne Flieg!" en el el sello  Electrola, y posteriormente, se convirtió en un artista popular en la radio. En 1936 cantó en el Nationalsozialistische Kulturgemeinde, película producida por Ewiger Wald . [Continuó tomando compromisos operísticos y actuó en el Royal Opera House y Covent Garden. En 1937 y 1938, cantó Sarastro en una grabación de la ópera de Mozart “La flauta mágica” con la Filarmónica de Berlín bajo Sir Thomas Beecham. También fue conocido por sus interpretaciones de las baladas Der Nock por August Kopisch y “Die Uhr” por Johann Gabriel Seidl , con música de Carl Loewe .

Debido a su gran popularidad, en el inicio de la Segunda Guerra Mundial fue requerida su colaboración para realizar programas radiales de música popular en la Wunschkonzert für die Wehrmacht, donde era conocido, entre otras cosas, por la realización de "Gute Nacht, Mutter" de Werner Bochmann (grabación al final del artículo). A partir de 1940 grabó varias canciones de guerra como solista. También apareció en las películas de propaganda Wunschkonzert (1940) y Fronttheater (1942). En la fase final de la Segunda Guerra Mundial , Adolf Hitler incluyó a Strienz en el Gottbegnadeten-liste como uno de los nueve principales cantantes de concierto en agosto de 1944,  que le eximía del servicio militar durante las etapas finales de la guerra.

En el período inmediato de la posguerra, las emisoras alemanas, especialmente en la zona de ocupación soviética , lo boicotearon pues su nombre se asociaba con la propaganda alemana de los años de guerra. Strienz continuó su carrera de cantante, haciendo giras exitosas y recibió un contrato de grabación de Decca. Strienz puso fin a su carrera como cantante en 1963 y se retiró a la vida privada.





lunes, 30 de mayo de 2016

CUANDO LOS JUDÍOS HABLAN DE SÍ MISMOS.


Ya hemos hecho referencia a la soberbia del "pueblo elegido" respecto a sí mismo y a su papel en el mundo en nuestro artículo "Diez declaraciones escandalosamente insolentes de prominentes judíos". En esta oportunidad nos detenemos en judíos de gran renombre durante el Siglo XIX y principios del XX.

Benjamín Disraeli (Lord Beaconsfield):

«Nadie puede tratar con Indiferencia el principio racial: es la clave de la historia mundial. La lengua y la religión no están en el origen de ninguna raza...¡la sangre si!».



Dr. Jacob Klatzkin:
«Nosotros no somos alemanes, franceses, etc.. y además judíos: nuestro judaísmo no es ía superestructura de una germanidad, como no es tampoco su infraestructura. Nosotros somos, simplemente, de una naturaleza extranjera: debemos constantemente repetir que somos un pueblo extranjero en su seno y que queremos continuar siéndolo. Un abismo insuperable se abre entre ellos y nosotros.»
Sir Alfred Mond:

«Un japonés que ha nacido en Alemania no se convierte en alemán. Y un judío que ha nacido en Alemania tampoco se convierte en alemán. Tales son las cuestiones de la sangre y de la raza.»



Profesor Eduard Gans:
«El bautismo e incluso el mestizaje no sirven para nada en absoluto... Incluso en la centésima generación, continuamos siendo judíos como hace 3.000 años. Nosotros no perdemos el perfume de nuestra raza, ni siquiera después de decenas de cruces. Nuestra raza es predominante en cualquier comercio sexual con las mujeres; de él nacerán jóvenes judíos.»

Walther Rathenau:
«¡Extraña visión! En el corazón de la vida alemana se encuentra una tribu extranjera. aparte, brillante y singularmente dotada de una actitud dinámica y vivaz. Una horda asiática sobre la arena brandenburguesa... De una estrecha cohesión entre ellos, de una estricta desconfianza hacia los extranjeros : viven, pues, en un ghetto semi-voluntario. no es un miembro vivo del pueblo, sino un organismo extranjero en su cuerpo...».
Arnold Zweig:


«El hijo de una madre judía es un judío, poco importa quién sea el padre».




Dr. Bernhard Cohn:

«Cuando vemos que las alianzas de casas nobles con ricas familias judías se multiplican. entonces, a pesar de nuestras concepciones liberales, debemos considerar esto como el principio de una decadencia moral de la nobleza...».


Dr. Kurt Münzer:
«Nosotros hemos corrompido la sangre de todas las razas de Europa. En general, hoy, todo está judaizado. Nuestro pensamiento vive en todas las cosas, nuestro espíritu gobierna el mundo. Nosotros somos los amos. Ya no se nos expulsa. Nos hemos Implantado en los pueblos, hemos impregnado, ensuciado las razas, debilitado las fuerzas, todo ha sido tarado y podrido por nuestra cultura viciada. Nuestro espíritu ya no puede ser extirpado.»
Jakob Wassermann:
«Les conocemos y les soportamos, esos millares de judíos modernos que roen todos los fundamentos porque ellos mismos no tienen fundamento: que condenan hoy lo que ayer apreciaban; que ensucian lo que ayer amaban; cuya traición es un placer, la falta de dignidad un adorno y la negación un objetivo…».


Dr. Arthur Brünn:
«Por conciencia nacional judía, entiendo la conciencia vivaz de un origen común. el sentimiento de una solidaridad de los judíos de todos los países y la firme voluntad de vivir un futuro común.»
Chaim Weitzmann:
«Cada país tiene una tasa de saturación en lo que concierne a los judíos; no puede soportar más que un cierto número de judíos si no quiere coger una indigestión. Alemania tiene ya demasiados judíos... Los judíos no conocen ninguna frontera política ni geográfica.»



Baruch Levy Epstein:
«El pueblo judío será su propio mesías. Su dominación sobre el mundo será realizada por la unión de las restantes razas humanas, la abolición de las fronteras y de las monarquías... y por la Instauración de una república mundial que concederá en todas partes a los judíos el derecho de ciudadanía. En esa nueva organización de la humanidad, los hijos de Israel, que ahora están dispersos por toda la faz de la Tierra, serán incontestablemente el elemento dirigente, en particular si consiguen colocar bajo la firme autoridad de algunos de ellos a las masas de trabajadores.»
Karl Marx:
«El cambio (dinero) es el dios real de los judíos...»
Moritz Rappaport:
«El judío es el representante de la concepción materialista del mundo. No admiten las decisiones que proceden del corazón, destruyen en ellos mismos y en los demás las creencias en el sentido sobrenatural de la vida, minan la religión y se convierten, así... en extranjeros para todos los pueblos en los que viven.»


Moritz Goldstein (marzo de 1912):

«Los judíos se encuentran, súbitamente, en los cargos de los que no han sido violentamente expulsados. Resulta cada vez más evidente que es como si la vida cultural alemana hubiera caído en manos judías. Nosotros, judíos, dirigimos la vida espiritual de un pueblo que nos discute el derecho y la capacidad».


Konrad Alberti Sittenfeld:

«No se puede desgraciadamente, negar que el arte moderno, en particular el teatro, no ha sido corrompido más que por los judíos».

JOSEPH "SEPP" DIETRICH - 1892 -28 DE MAYO - 2016



Josef "Sepp" Dietrich nació el 28 de mayo de 1892 en la ciudad Hawangen en Baviera. Después de culminar su ciclo escolar trabajó como empleado en varios lugares. En 1911 se unió a como voluntario al ejército bávaro, pero después de unas semanas en el Cuarto Regimiento de Artillería de Campo bávara fue liberado del servicio debido a una lesión que sufrió en el entrenamiento.

Con el estallido de la guerra en 1914 Dietrich nuevamente se ofreció para la artillería de Baviera y demostró durante la guerra ser un excelente soldado. Fue herido varias veces y condecorado en repetidas ocasiones por su valor, incluyendo la Cruz de Hierro de 1ª y 2ª clase. Después de cumplir servicio en la artillería de Baviera fue derivado para entrenamiento en las nuevas fuerzas de apoyo especializadas en tácticas de infiltración modernas. Estas tropas de apoyo se utilizaron con gran éxito en las batallas de ruptura del frente occidental y las enseñanzas que recibieron vinieron a jugar un papel importante en el futuro de las doctrinas militares de Alemania. Fue condecorado con la Cruz del Mérito de Guerra de Baviera.

Después de la guerra sirvió en la policía bávara y luego en el Freikorps Oberland que luchó contra  los comunistas revolucionarios y  en luchas fronterizas con fuerzas polacas. En 1923 ingresó en Stahlhelm y a partir de ahí se unió aún al NSDAP en el mismo año.

Dietrich sirvió en las SA durante el fracasado golpe en Munich en 1923. Por esta circunstancia,  fue la décima persona condecorada con la Orden de la Sangre, una orden que fue instituida para los que participaron en el golpe.

En 1928 ingresó en las SS y  recibió el mando del 1er Standarten SS en Munich. Durante el año, Dietrich fue ascendido a Standartenfürher, siendo el jefe más alto de la oficialidad de las SS en Baviera. En relación con esto, fue también debido a su falta de miedo, su capacidad y lealtad inquebrantable que fue elegido como uno de los guardaespaldas personales de Hitler. En las elecciones de septiembre 1930  Sepp Dietrich fue elegido para el parlamento alemán. Como soldado de corazón y alma no prosperó en el papel de político y nunca fue particularmente activo como parlamentario.

Cuando Adolf Hitler fue elegido canciller de Alemania en enero de 1933 recibió Dietrich la tarea de la creación de una guardia personal para Hitler. Él escogió a  ciento diecisiete hombres de las  SS creándose el  “Leibstandarte-SS Adolf Hitler” (LSSAH). En virtud de lo que en retrospectiva se ha llamado "la noche de los cuchillos largos"  Sepp Dietrich  jugó un papel significativo cuando junto con personal de LSSAH detuvieron y posteriormente ejecutaron a varios miembros de las SA rebeldes. Luego fue ascendido a SS-Obergruppenführer.

Adolf Hitler vio siempre en Sepp Dietrich un amigo personal, y lo llamó "uno de mis compañeros más antiguos de la lucha". Sepp Dietrich también fue uno de los pocos que siempre se atrevió a decir lo que pensaba al líder.

Los próximos años continuó Sepp Dietrich como titular de LSSAH donde creó rápidamente un regimiento completo. Durante el Anschluss comandó un batallón de LSSAH que ingresó en Austria.. En julio de 1939, el LSSAH se reorganizó como un regimiento completo de infantería motorizada con tres batallones de infantería, batallón de artillería, ingenieros, etc.

Sepp Dietrich era un líder muy carismático, y era a la vez admirado y querido por sus hombres. Nunca olvidó su pasado como soldado que siempre sirvió en el frente de batalla y exudaba una calma que se extendía a los soldados. Él nunca dudó en escuchar los problemas de sus soldados. Uno de los subordinados Sepp Dietrichs lo explicó de esta manera:
"Sepp es todo para nosotros. Primero y ante todo, él es un líder, prevalece, sin duda  como uno de los mejores [...] Él es una figura paterna. Nunca ha perdido la preocupación por sus hombres. [...] Puede ser duro con nosotros, pero nunca sin razón".

Sepp Dietrich condujo a su Leibstandarte durante toda la guerra. El Leibstandarte y Sepp Dietrich salieron a todas las grandes operaciones y campañas, a menudo donde la oposición era más fuerte. Junto con sus soldados, pasó por muchas de las peleas más duras  de la guerra y lo hizo admirablemente. Fue promovido una vez más, para Oberstgruppenführer und Panzer General Oberst der Waffen-SS. También fue uno de los únicos dos miembros en las Waffen-SS, que estaba condecorado con la Cruz de Caballero con Brillantes. Finalmente, cuando más o menos la mitad del mundo se había unido a los aliados, ni siquiera Sepp Dietrich y sus soldados de élite de la Leibstandarte pudieron resistir a las fuerzas enemigas.

Después de la guerra, Sepp Dietrich, junto con más de setenta de sus soldados, comparecieron ante un tribunal militar de Estados Unidos. Fue acusado de matar a soldados estadounidenses durante la ofensiva de las Ardenas. Cuarenta y tres de los acusados ​​fueron condenados a muerte, Sepp Dietrich y otras veintiuno  a cadena perpetua. El juicio produjo más tarde un escándalo en Estados Unidos cuando se descubrió que la práctica totalidad de los acusados ​​habían dado a sus "confesiones" bajo tortura. La sentencia fue cambiada y todos los acusados ​​fueron puestos en libertad al cabo de diez años.

Después de regresar a Alemania Sepp Dietrich fue condenado a dieciocho meses de cárcel por asesinato debido a su participación en el arresto y ejecución de Rohm en 1934. Tras cumplir su condena se integró a la “Hilfsgemeinschaft auf Gegenseitigkeit der Angehörigen der ehemaligen Waffen-SS”, literalmente "Asociación de Ayuda Mutua de ex miembros de las Waffen-SS.

El objetivo principal de la organización era proveer asistencia a los veteranos y hacer campaña para la rehabilitación de su estatus legal respecto a sus pensiones. A diferencia de los soldados regulares de la Wehrmacht, se han negado las pensiones a los miembros de las Waffen-SS como consecuencia de haberse declarado criminal esa organización después de la Segunda Guerra Mundial.

Los ex Generales de las SS Paul Hausser y Willhelm Bittrich 
en el funeral de Joseph “Sepp” Dietrich.

Sepp Dietrich falleció tranquilamente en su casa el 21 de abril de 1966. Dejó atrás a su esposa Ursula y sus tres hijos. A su funeral asistieron más de siete mil amigos y antiguos compañeros.



30 DE MAYO DE 1945 - MARCHA DE LA MUERTE DE BRÜNN



El 30 de mayo de 1945 se inició la marcha de la muerte de Brunn (hoy Brno, en la República Checa). Entre 25.000 y 30.000 mujeres alemanas, niños y ancianos fueron desplazados por la fuerza por el "Comité Nacional de la Ciudad de Brno" en un acto de indisimulada limpieza étnica.

Durante la marcha murieron más de 8000 personas. Esta marcha de la muerte fue sólo uno de los muchos crímenes contra millones de alemanes étnicos. Cuántas personas murieron o fueron deportados es actualmente imposible de decir, cuando toda Europa estaba en ruinas, pero se puede estar bastante seguro de que el número de muertos podría ser considerado en varios millones.

Hay muchas ciudades fundadas por alemanes que ahora han desaparecido para siempre. Brünn en Maren es una de ellas. Brünn fue originalmente un asentamiento celta, pero ha sido poblada por alemanes principalmente desde el 1100. Brünn fue el hogar del padre de la genética moderna, Gregor Mendel. Hoy en día es llamada Brno y es más famosa por su cerveza.

Al final de la Segunda Guerra Mundial se inició la limpieza étnica de los alemanes en Europa del Este. Se deshicieron de la población alemana, que llevaba cientos de años asentada en esas tierras y esta acción se amparó en la seguridad de que sus perpetradores nunca serían condenados por crímenes de guerra.

Más personas de las que es posible contar fueron violadas, robadas, golpeadas hasta la muerte, o asesinadas de un balazo o de hambre. Casi nada se dice actualmente de estos hechos. Se cree que al menos 460.000 alemanes de los Sudetes tuvieron que pagar con sus vidas después de la guerra. Los alemanes de los Sudetes eran un grupo que ocupaban un área geográficamente pequeña, y en el caso de la ciudad de Brünn, la gran mayoría de los hombres estaban presos en gulags rusos o en campos de exterminio aliados, donde muchos morirían más tarde. Poco después que las potencias aliadas tomaran la ciudad por la fuerza se inició la purga de todo lo alemán, incluyendo el nombre.

La ciudad, que principalmente había sido habitada por alemanes desde el 1100, ahora estaba en poder del Ejército Rojo. En 1910 se estimó que el 70 por ciento de los 108.000 habitantes de la ciudad eran alemanes. Antes de1938 los checoeslovacos “nacionalistas” habían comenzado una política de des alemanización. Con anterioridad al Dictak de Versalles, cerca de tres millones y medio de alemanes vivían en las zonas fronterizas alrededor de Austria, y al final de 1918 sólo había alrededor de 160.000 checos en la zona.

Vale la pena señalar que el liberal Eduardo Benes, que durante la guerra estaba en el exilio en Londres, fue reinstalado como presidente de Checoslovaquia cuando la marcha de la muerte de Brunn se llevó a cabo. Además de aprobar  la limpieza étnica con palabras como "liquidarlos" introdujo los llamados decretos Benes-. Estos permitían que se secuestrasen todos los bienes de alemanes étnicos y húngaros y otro tipo de castigos colectivos contra estas poblaciones.

El agente comunista Bedřich Pokorný, el hombre que a finales de julio también organizó la matanza de Aussig (Ústí en checo), donde cientos de alemanes tuvieron que pagar con su vida, fue el encargado de organizar la limpieza en Brünn. Pokorný logró incitar a los checos contra los alemanes, ofreciéndoles la vivienda "libre" y el saqueo. La mayoría de los que participaron en los peores abusos eran trabajadores checos de la fábrica de armas.

Desde Kaschau, dos o tres días antes de la llegada de los rusos a Brünn, Benes decía: "¡Ay de los alemanes, ay de los alemanes, tres veces ay de los alemanes, vamos a liquidarlos." Tomado Brunn, los civiles alemanes fueron arrastrados desnudos de sus camas y obligaron a reunirse en las calles, donde fueron marcados. Especialmente los adolescentes alemanes, que eran vistos por  los aliados como  "nazis incurables" fueron sometidos a un tratamiento particularmente cruel y murieron  casi todos invariablemente. Más tarde fueron conducidos como ganado. Los que se negaron a caminar o no podían hacerlo fueron asesinados en el lugar.

Cada alemán no podía llevar más e 500 Reichsmark (que no valía nada) y 30 kilogramos de equipaje. Igualmente fueron robados, abusados, violados a lo largo del viaje. Muchos de los que murieron luego  de haber entrado en Austria se encuentran actualmente en fosas comunes en Drasenhofen, Mistelbach, Stammersdorf y Purkerdsdorf. Los que murieron en el camino quedaron simplemente como desaparecidos.

Miles de alemanes fueron expulsados ​​ hacia la frontera con Austria sin comida, agua o atención médica. La mayoría de las muertes ocurrieron en la pequeña ciudadde Pohrlitz donde los refugiados se detuvieron. La ciudad está situada a medio camino entre Brünn y la frontera. Muchos murieron de la disentería, el hambre, el frío y el esfuerzo. Algunos de los que estaban demasiado débiles para continuar la marcha, recibieron un disparo en el acto. Cientos de muertos han sido encontrados en fosas comunes alrededor de Pohrlitz.

La procesión de niños, mujeres y los ancianos hacia Austria era dantesca. Pero incluso al llegar allí les esperaba más sufrimiento. Las tropas rusas que ocuparon Austria se negaron a aceptarlos, por lo que se vieron obligados a vivir en campamentos primitivos, donde incluso más murieron de hambre, el frío y la enfermedad.

En los tiempos modernos se ha intentado hacer investigaciones de los miles de personas que ejecutó Pokorný, pero se trata de algo casi imposible ya que ni los comunistas ni sus aliados occidentales quieren enfrentarse a su historia.

Afirmar cuantos alemanes tanto soldados como civiles murieron luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, producto de limpiezas étnicas e “ingeniería social” comunista es casi imposible. Algunas estimaciones rondan los veinte millones.







EL POSIBLE FRAUDE ELECTORAL EN AUSTRIA.


El Ministerio del Interior ya ha anunciado una investigación sobre "irregularidades en el voto" en cuatro ciudades. En todas ellas, el candidato del FPÖ -derecha identitaria- ganó con los votos presenciales y perdió una vez contabilizado el voto por correo.

El Gobierno austriaco ha ordenado una investigación de  los votos que dieron la victoria por la mínima al candidato de los Verdes, Alexander Van der Bellen, sobre el euroescéptico Norbert Hofer, del FPÖ, en las recientes elecciones presidenciales.

Todo el asunto apesta, para ser sinceros. Un candidato odiado y temido por todo el establishment europeo y occidental, Norbert Hofer, gana la primera vuelta de las elecciones presidenciales austriacas por un amplio margen sobre el segundo, el 'verde' Van der Bellen, amenazando con hacer del país centroeuropeo el primero en Europa Occidental en tener un jefe de Estado antiinmigracionista y euroescético. O, por usar la jerga al uso, 'extremista'.

La segunda vuelta está mucho más igualada, pero al final del recuento de los votos presenciales, Hofer sigue en cabeza. Y, tras contabilizarse el voto por correo, la situación da la vuelta y el ecologista gana por unos pocos miles de sufragios: un 50,3% para Van der Bellen, un 49,7% para Hofer. En total, 2.254.484 votos para el primero y 2.223.258 para el segundo.

¿Soy el único que lo encuentra, como poco, sospechoso?

No. De hecho, el Ministerio del Interior ya ha anunciado una investigación sobre "irregularidades en el voto" en cuatro ciudades. En todas ellas, el candidato del FPÖ ganó con los votos presenciales y perdió una vez contabilizado el voto postal.

Según declaraciones oficiales de Robert Stein, portavoz del ministerio, todas las presuntas irregularidades implicaban la apertura de los sobres y el recuento de los votos antes de la noche electoral. Naturalmente, el Gobierno se guarda muy mucho de hablar de fraude a estas alturas, y se limita a señalar que se trata de descubrir por qué se abrieron decenas de miles de sobres antes de tiempo.

Se trata de cuatro ciudadaes de Carintia (la región austriaca que hace frontera con Eslovenia), Villach, Villach Land, Wolfsberg y Hermagor. La investigación se puso en marcha después de que el ministerio recibiera, a través de la Fiscalía Económica y de Anticorrupción, una queja oficial contra la ciudad de Villach.

Según la queja en cuestión, los votos por correo se abrieron y contabilizaron el domingo sin la presencia de los preceptivos testigos electorales. Oficialmente, los votos por correo se mantienen guardados bajo llave y solo se abren en presencia de los testigos previstos por la ley a partir de la mañana del lunes.

El secretario del Partido de la Libertad (FPÖ), Herbert Kickl, ha declarado por su parte que "los cómplices del actual sistema político podrían aprovechar la ocasión para ajustar el resultado a favor del representantes del sistema, Alexander Van der Bellen", y en su página en Facebook el líder del partido, Heinz-Christian Strache, llama la atención sobre casos desconcertantes en Linz y Waidhofen. Aunque solo había 9.000 personas registradas para votar en el pueblecito de Waidhofen, en la Baja Austria, votaron 13.000, una participación del 149,9%.