-----------------------------f- abril 2016 ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

sábado, 30 de abril de 2016

DISPOSICIONES FINALES DEL FÜHRER

TESTAMENTO PERSONAL Y ÚLTIMA VOLUNTAD.

Como consideré que no debía aceptar la responsabilidad, durante los años de conflicto, de contraer matrimonio, ahora he decidido, antes de concluir mi carrera en la tierra, tomar en matrimonio a la mujer, quien después de muchos años de fiel amistad, entró a la sitiada ciudad por su propia voluntad, con el propósito de compartir su destino conmigo.  Por su propio deseo, ella irá a la muerte como mi esposa.  Eso nos compensará, por lo que ambos perdimos por mi trabajo al servicio del pueblo.

Lo que poseo, pertenece en su debido grado al Partido.  Si este ya no existe, al Estado; si el Estado también es destruido, no hace falta una última decisión mía.

Mis pinturas, de las colecciones que he comprado durante el curso de los años, nunca fueron coleccionadas con propósitos privados, sino como una extensión de la galería de mi casa en Linz a.d. Donau.

Es mi más sincero deseo que este legado sea debidamente ejecutado.

Designo como mi Albacea, a mi más fiel camarada del Partido, Martin Bormann. A él le doy mi máxima autoridad legal, para que tome todo lo que tenga un valor sentimental o que les sea necesario para mantener una vida modesta y simple a mis hermanos y hermanas, sobre todo también para la madre de mi esposa y mis colaboradores que son bien conocidos por él, principalmente, mis secretarias sin igual, Frau Winter, etc. quienes por muchos años me ayudaron en mi trabajo.

Yo, personalmente, y mi esposa, para escapar a la deshonra de la deposición o capitulación, hemos escogido la muerte.  Es nuestro deseo que seamos incinerados inmediatamente, en el lugar donde he llevado a cabo la mayor parte de mi trabajo diario, en el curso de doce años al servicio de mi pueblo.

Dado en Berlín, el 29 de Abril de 1945 a las 4:00 AM.





TESTAMENTO POLÍTICO

Desde 1914, cuando como voluntario realicé mi modesta contribución a la guerra mundial impuesta al Reich, han pasado ya más de 30 años. En estas tres décadas, sólo el amor que siento hacia mi pueblo y la lealtad que me inspira han guiado mi persona y mis pensamientos, mis actos y mi vida. Me ha dado la fuerza necesaria para tomar las decisiones más graves jamás impuestas a un mortal. He agotado todo mi tiempo, mis energías y mi salud en estas tres décadas. No es cierto que yo o cualquier otra persona en Alemania deseáramos la guerra en 1939. Ésta sólo la deseaban y la instigaron aquellos estadistas internacionales que eran de origen judío o bien trabajaban para los intereses judíos. Yo he realizado numerosas propuestas de limitación y control de armamentos que la posteridad no podrá negar eternamente para que la responsabilidad de haber iniciado la guerra recaiga sobre mí. Además, nunca he deseado que, después de la primera y trágica guerra mundial, hubiera una segunda contra Inglaterra, por no decir Norteamérica. Los siglos pasarán, pero de las ruinas de nuestras ciudades y nuestros monumentos artísticos, el odio volverá a crecer de nuevo hacia las personas en última instancia responsables, hacia aquellos a quienes tenemos que agradecer todo esto: el pueblo judío internacional y aquellos que lo ayudan.

Tan sólo tres días antes del estallido de la guerra germano-polaca, le sugerí el embajador británico en Berlín una solución para el problema alemán similar a la adoptada para el distrito de Saar, bajo control internacional. Tampoco esa oferta se puede negar. Su rechazo se debió únicamente a que las personas que tienen una influencia decisiva en la política británica deseaban la guerra, en parte porque esperaban ventajas comerciales, en parte por la influencia de la propaganda organizada por los judíos internacionales. También dejé claro que si, volvía a contemplarse nuevamente a los pueblos de Europa como meros accionistas de los conspiradores internacionales del dinero y las finanzas, entonces las personas verdaderamente culpables de esta guerra asesina tendrían que responder por ello: los judíos. Tampoco dejé ninguna duda de que esta vez no debía suceder que millones de hijos de las naciones europea y aria murieran de hambre, que millones de hombres adultos fallecieran y cientos de miles de mujeres y niños fueran abrasados y bombardeados hasta la muerte en las ciudades, sin que los verdaderos responsables pagaran por su culpa, aunque fuera de una forma más humana.

Después de seis años de “lucha” que, a pesar de todos los reveses, pasarán a la historia como una de las manifestaciones más gloriosas y valientes del deseo de supervivencia de una nación, no puedo abandonar la ciudad que es la capital de mi país. Dado que nuestras fuerzas son demasiado pequeñas para seguir oponiéndose al ataque enemigo en este lugar y dado que el valor de la resistencia personal está viéndose reducido y tergiversado por la actuación de personas sin principios, deseo que, al permanecer en esta ciudad, mi destino se sume al que millones de otras personas han asumido también el suyo.

Además, no quiero caer en manos de unos enemigos que, para entretenimiento de las masas alimentadas por la propaganda del odio, esperan un nuevo espectáculo organizado por los judíos. Por lo tanto, he decidido permanecer en Berlín, y en este lugar, escoger la muerte voluntaria en el momento en que crea que la sede de la oficina del Führer y a la vez Canciller no pueda seguir siendo defendida. Muero con el corazón lleno de alegría consciente de las inconmensurables acciones y gestas de nuestros soldados en el frente, de nuestras mujeres en casa, de los logros de nuestros campesinos y obreros y de la contribución, única en la historia, de las juventudes que llevan mi nombre.

No hace falta decir el agradecimiento que, en el fondo de mi corazón, siento hacia todos ellos, y que es mi deseo que, a pesar de todo, no abandonen la lucha bajo ninguna circunstancia, sino que sigan batallando contra los enemigos de la Patria allí donde estén, fieles a los principios del gran Clausewitz. Del sacrificio de nuestros soldados y de mi propia camaradería con ellos hasta la muerte, de una u otra forma, un día crecerán en la historia de Alemania las semillas de un glorioso renacimiento del movimiento nacionalsocialista y, por lo tanto, de la realización de una verdadera comunidad nacional.

Muchos hombres y mujeres de gran valor han decidido que su vida dependa de la mía hasta el final. Les he pedido y, finalmente, ordenado que no lo hagan, y que sigan adelante con la lucha de la nación. Pido a los comandantes de los ejércitos, de la armada y de las fuerzas aéreas que refuercen de todas las formas posibles el espíritu de resistencia de nuestros soldados en el espíritu del nacionalsocialismo, poniendo especial énfasis en el hecho de que yo mismo, como fundador del movimiento, también he preferido la muerte a una cobarde huida o, peor aún, una capitulación.

Que un día pase formar parte del código de honor del oficial alemán, como ya lo forma del de nuestra armada, el principio por el cual la rendición de un distrito o o una población resulte impensable y por el que, por encima de todas las cosas, los líderes deban dar brillante ejemplo de devoción a su tarea hasta la muerte.

Antes de morir, expulso al antiguo mariscal del Reich Hermann Goering del partido y lo privo de todos los derechos de que pueda gozar en virtud del decreto de 29 de junio de 1941, y también en virtud de mi proclama en el Reichstag el 1 de septiembre de 1939. Nombro en su lugar al Gran Almirante Doenitz presidente del Reich y Comandante supremo de las fuerzas armadas.

Antes de morir, expulso al anterior jefe de las SS del Reich y Ministro del Interior, Heinrich Himmler, del partido y de todos su cargos estatales. En su lugar nombro al Gauleiter Karl Hanke como jefe de las SS y de la Policía alemana, y al Gauleiter Paul Giesler ministro del Interior del Reich.

Goering y Himmler han causado un daño inconmensurable al país y a toda la nación, al negociar en secreto con el enemigo sin mi conocimiento y contra mi voluntad, y al intentar hacerse ilegalmente con el poder del Estado, por no hablar del acto de deslealtad hacia mi persona. Para dar al pueblo alemán un gobierno compuesto de hombres honorables, un gobierno que cumpla su cometido de continuar la guerra con todos los medios disponibles, nombro como líderes de la nación a los siguientes miembros del nuevo gabinete:
Presidente del Reich: Doenitz
Canciller del Reich: Doctor Goebbels
Ministro del Partido: Bormann
Ministro de Asuntos Exteriores: Seyss-Inquart
Ministro del Interior: Gauleiter Giesler
Ministro de la Guerra: Doenitz
Comandante en jefe del Ejército: Schoerner
Comandante en jefe de las Fuerzas Aéreas: Greim
Jefe de las SS y de la Policía Alemana: Gauleiter Hanke
Economía: Funk
Agricultura: Backe
Justicia: Thierack
Educación y Culto Público: Doctor Scheel
Propaganda: Doctor Naumann
Finanzas: Scwerin-Crossigk
Trabajo: Doctor Hupfauer
Municiones: Saur
Líder del Frente de los Trabajadores Alemanes y miembro de Gabinete del Reich: ministro del Reich Doctor Ley.

Aunque alguno de estos hombres, como Martin Bormann o el Doctor Goebbels, etc., junto con sus esposas, se han sumado a mi iniciativa por voluntad propia y no quieren abandonar la capital del Reich bajo ningún concepto, sino que están dispuestos a perecer aquí conmigo, debo pedirles, sin embargo, que obedezcan mis exigencias y que, en el caso presente, antepongan los intereses de la nación a sus propios sentimientos. Con sus obras y su lealtad seguirán estando cerca de mí después de mi muerte como camaradas, igual que espero que mi espíritu siga entre ellos y siempre los acompañaré. Que sean duros, pero no injustos; sobre todo, que no permitan nunca que el miedo se convierta en consejero de sus actos y que estimen el honor de la nación por encima de todo lo demás en el mundo. Por último, que sean conscientes del hecho de que nuestra tarea de edificación de un estado nacionalsocialista es obra de los siglos venideros y que ello impone a todas las personas la obligación de servir siempre al interés común y subordinar a él su propia ventaja. A todos los alemanes, todos los nacionalsocialistas, hombres, mujeres, a todos los soldados de las fuerzas armadas, les pido que sean fieles y obedientes hasta la muerte al nuevo gobierno y a su presidente.

Sobre todo, encargo a los líderes de la nación y a las personas a su mando que observen escrupulosamente las leyes raciales y que se opongan sin piedad al envenenador universal de todos los pueblos: los judíos internacionales.

Berlín, 29 de abril de 1945 
4 h 00 minutos Adolf Hitler







viernes, 29 de abril de 2016

LA COMPARTIMENTACIÓN COMO FORMA DE PROTEGER LA SEGURIDAD DE NUESTRA ORGANIZACIÓN.


Existen tres elementos en los que debemos hacernos expertos a la hora de decidir trabajar en forma clandestina: 
  • La creación de células operativas, 
  • La estructura general organizativa y 
  • La compartimentación.

En estas líneas trataremos el tema de la compartimentación y en próximas los dos restantes, aunque en realidad es muy difícil separar uno del otro.

Empecemos por entender qué es compartimentación.

En asuntos relacionados con la inteligencia militar, tanto del sector público como privado, la compartimentación de información da a entender que hay un limitado acceso a determinada información para personas que tienen que saber directamente dicha confidencia para llevar a cabo ciertas tareas.

El principio básico para la compartimentación es que si muy pocas personas conocen los detalles de una asignación o cometido, el riesgo o probabilidad de que dicha información pueda ser comprometida o que caiga en manos de la oposición se reduce. Así pues, existen diversos niveles de autorización dentro de las organizaciones (en este caso, las agencias de inteligencia). No obstante, aunque alguien tenga la más alta autorización, cierta información impuesta a determinados documentos bajo las palabras "Eyes Only" o "Sólo para ser leído" pueden estar restringidos para determinados operadores, incluso de rango inferior.

En la administración de inteligencia, los oficiales creen que es útil mantener una estrecha vigilancia sobre los "métodos y fuentes" de información para poder evitar la revelación de las personas implicadas y sus actividades, cuyas vidas pueden estar en peligro si tal información se desclasificara públicamente o si cayera en manos de la oposición.

Cuando decidimos organizar una organización clandestina, nos encontramos ante una necesidad ineludible: la de establecer vías adecuadas de comunicación. Sin una comunicación eficiente, la organización se verá resentida en su funcionamiento, en su capacidad de acción, de reacción y respuesta, en su crecimiento y en definitiva en su seguridad.

Por ello debemos establecer un sistema que permita la comunicación necesaria entre sus elementos. Aquí aparece la palabra clave: necesaria. Cada integrante de la Organización, debe tener claro que no integra un club social. Que no se une a la misma para conseguir nuevos amigos, una novia, una esposa o para salir los fines de semana a tomar cerveza o ir a ver un partido de fútbol. Se une a la Organización para llevar adelante la Revolución Nacionalsocialista cuyo objetivo es asegurar el futuro de nuestra raza.

Por tanto la comunicación entre los miembros de la misma debe ser la justa y necesaria para asegurar la consecución de sus objetivos y siempre debe estar explicitada por la jerarquía correspondiente.

Es así que aparece el concepto de compartimentación, que proviene como la palabra lo dice, de “compartimientos”, o sea de lugares separados y aislados. La compartimentación se adopta para dotar de la mayor seguridad posible al conjunto de la Organización. Implica por ello que el contacto físico, verbal, teléfónico o por la web o cualquier otro medio de comunicación entre los miembros de la misma sea el mínimo posible.

De la misma forma, se debe limitar aún más el conocimiento personal entre los miembros de la Organización. Cuanto menos sepa uno de los otros, menor será el daño que la Organización sufrirá, en el caso de que un miembro sea detenido por el enemigo.

La intensidad de la compartimentación será mayor, cuanto mayor sea la persecución que la oposición haga de nuestra Organización. Esto, como veremos, puede llegar a niveles donde la seguridad afecte la eficacia de la misma, pero aún en esa instancia, serán las jerarquías, la que deberán ponderar la situación y tomar las decisiones que consideren correctas.

Cuanto mayores son las medidas de seguridad y compartimentación, más difícil se hace establecer las comunicaciones y ello causa una inercia hacia el quietismo que puede llegar a impedir a la Organización responder a una situación determinada. Pero repetimos, ese es un tema que el militante de base, o el jefe de célula no debe analizar, sino mantenerse en una estricta disciplina esperando que sean los órganos jerárquicos los que den solución a la cuestión.

Cuando los militantes realizan su actividad en la clandestinidad, aunque las mismas sean actividades legales, deben como primer elemento evitar el trato social con sus camaradas de grupo o célula.  Solamente deben reunirse para la planificación, ejecución o control de las actividades que se les encomienden y deben luego seguir su vida habitual, tratando de ser las personas más anónimas que sea posible. Un camarada comprometido en una acción clandestina debe renunciar a hacer pública su ideología. Eso sólo lo podrán hacer aquellos que sean designados para trabajar en las estructuras públicas de la Organización. Por tanto deberá de abstenerse de todo tipo de acción que pueda identificarlo como nacionalsocialista, como por ejemplo: posts en internet, conversaciones con amigos, incluso con familiares, etc. Si su función dentro de la Organización es la actividad clandestina, esta se da de narices con la función de captación de nuevos adeptos y de proselitismo, que corresponde, como dijéramos, a las estructuras públicas o visibles de la Organización.

Por ello la compartimentación exige una disciplina muy fuerte, impuesta desde arriba, pero más fuerte aún, impuesta sobre sí mismo por cada miembro de la Organización. O sea, exige una gran autodisciplina. La misma no puede sino provenir de un total convencimiento sobre la idoneidad del método de trabajo, la aceptación del liderazgo organizacional y la posibilidad de que frente al quiebre de las normas disciplinarias, puedan ser aplicadas las sanciones más graves.

Es necesario entender que cuanto más grande se hace una Organización, mayor es su vulnerabilidad por cuestiones de seguridad. La aparente inacción del enemigo no debe llevar a alentar equivocadas sensaciones de seguridad. Los servicios de inteligencia estatales, así como los de determinadas organizaciones no estatales, se mueven con gran profesionalidad y son expertos en la infiltración de nuestras organizaciones. La historia así lo demuestra. El caso del NPD alemán, un partido político sin actividad clandestina proporciona la prueba más irrefutable. Fue llevado al Tribunal Constitucional para obtener la declaración de ilegalidad, en base a determinadas acciones que había realizado y que podían constituir delitos, pero se probó que los dirigentes que habían ordenado esas acciones, eran agentes de la Fiscalía Estatal infiltrados. ¡La infiltración había llegado a los niveles más altos y habían copado la dirigencia del partido!

Esto no debe desanimarnos en la acción, sino más bien por el contrario, animarnos a ser responsables y precavidos, disciplinados y metódicos en nuestra militancia. Lógicamente los que deben tener un mayor grado de estas cualidades, son los que integran la dirección jerárquica de la Organización, que son los que diseñan su estructura y los niveles de compartimentación adecuados.

Deberán tener en cuenta para ellos:
  • La naturaleza de las actividades que realizarán.
  • Los objetivos mediatos e inmediatos.
  • El ámbito geográfico de actuación.
  • Los recursos con que cuenten, tanto físicos como humanos.
  • El nivel de intensidad la acción represiva.

La estructura organizativa debe ser:
  • Conocida íntegramente sólo por la jerarquía máxima de la Organización.
  • Adaptable a distintas circunstancias.
  • Versátil: Capaz de poder sustituir sus estructuras unas con otras de forma rápida y eficiente.

Desde el punto de vista de la acción y realización de operaciones, la organización puede ser lineal, con una fuerte cadena de mando o estructurada en red. La conveniencia de la adopción de una u otra forma de organizarse, está condicionada por factores externos e internos. En una próxima nota explicaremos más profundamente estos dos modelos organizativos, que aceptan ambos, la compartimentación como modo de actuación.

La compartimentación no evita que nuestra Organización sea infiltrada por lo que vulgarmente se denomina “topos”, pero tiene la ventaja de limitar los daños de la misma. Quien se infiltra o quiebra la red de seguridad, sólo conocerá lo que el nivel de compartimentación  al cual se le haya permitido acceder.

Los elementos más débiles de toda Organización, no se encuentran en su modelo organizativo, sino en las personas. Sobre ellas hablaremos en un próximo artículo.

jueves, 28 de abril de 2016

28 DE ABRIL - A 72 AÑOS DE SU ASESINATO. WINSTON CHURCHILL EL VERDADERO ASESINO DE MUSSOLINI



El dictador italiano Benito Mussolini y su amante Clara Petacci intentaban salir del país con destino a Suiza. Eran los últimos días de la última gran guerra cuando Il Duce lo vio todo perdido. Su huida fue frustrada por un grupo de partisanos que reconocieron a la pareja, la fusilaron y la colgaron de unos ganchos para su exposición pública en Milán. Eso dicen los libros de historia. Pero un documental emitido el 29 de agosto  por la cadena RAI-3 puso en entredicho la versión oficial de la muerte del último César italiano.

No fueron los partisanos, sino agentes secretos británicos los que acabaron con la vida de Mussolini. Y lo hicieron cumpliendo una orden directa del mismísimo Winston Churchill. ¿De dónde sale ahora esta teoría? El documental emitido por la RAI, titulado “Mussolini, la última verdad” está basado en las investigaciones del ex espía estadounidense Peter Tomkins y la periodista italiana María Luisa Forenza. Pero también cuenta con un testimonio esencial: el del en aquel entonces octogenario Bruno Giovanni Lonati, el hombre que, según él mismo admite, apretó el gatillo que segó la vida del dictador el 28 de abril de 1945. Él fue quien disparó contra Mussolini y su compañero, un tal capitán John, asesinó a la amante de Il Duce.

Bruno Giovanni Lonati, finalmente, tenía algo más para agregar: si bien él efectivamente era un partisano y había disparado contra Mussolini, la orden de ejecución contra el dictador se la dieron directamente agentes del servicio secreto británico.

Esta confesión, que ha sido mantenida con firmeza por Lonati hasta su muerte, y avalada por algunos historiadores especializados en la II Guerra Mundial como el norteamericano Peter Tompkins, contradice la versión oficial que asegura que el autor de la muerte de Mussolini fue el partisano Walter Audisio, conocido como el 'coronel Valerio', junto a dos compañeros, Michele Moretti y Aldo Lampredi. En 2002 el periodista e historiador Luciano Garibaldi confimó la versión de Lonati gracias a nuevas pruebas publicadas en su libro “La pista inglesa. Quien mató a Mussolini y a Petacci” (Editorial Ares).

¿Por qué ese interés de Churchill de cerciorarse de la muerte de Mussolini cuando la guerra ya tocaba a su fin? Según el documental de la RAI, el líder británico tenía más cosas en común con el italiano de lo que a primera vista pudiera pensarse. Singularmente, un odio visceral al comunismo. Bajo esa premisa, Churchill y Mussolini habrían intercambiado correspondencia que, con la guerra a punto de acabar, el premier británico pretendía ocultar a cualquier precio.

Aquel 28 de Abril de 1945, todo se habría dado de "maravillas" para Churchill. Mussolini siempre viajaba con una valija cargada de su correspondencia más secreta y confidencial, también (obviamente) las cartas de Churchill. En aquella jornada se dio la chance de exterminar todo de un plumazo: Mussolini, su mujer y las cartas comprometedoras para el flemático e inmoral primer ministro inglés. Todo fue destruido. Y lo cierto es que, si las cartas existieron realmente, el primer ministro británico consiguió su objetivo porque de la supuesta bolsa con documentos confidenciales que Mussolini llevaba en el momento de su muerte, nunca más se supo. Incluso una investigación abierta hace veinte años por el Archivo del Estado Italiano para revisar documentos privados de los presidentes del país naufragó en su intento de localizar las misivas.

El documental relataba que, tras la efectiva acción de los dos agentes, los cadáveres del dictador y su amante habrían sido abandonados en un descampado y traslados posteriormente a la orilla del lago Como, donde los libros de historia situaban hasta ahora el fusilamiento.

Las revelaciones del anciano ejecutor del Duce, generaron opiniones a favor y en contra. Según informaba en su momento Efe, el historiador Aurelio Lepre, autor de una reciente biografía de Mussolini, ha mostrado su excepticismo sobre el asunto. sobre todo por sus dudas de que alguien tan listo como Churchill hubiera escrito cartas de su puño y letra al dictador italiano. El hecho es que las supuestas cartas que nadie ha visto son la clave de todo el tema.

Lo maquiavélico de los actos perpetrados por Winston Churchill, Primer Ministro británico durante los oscuros días de la segunda guerra mundial, no siempre han ocupado la primera plana de los diarios y mucho menos han sido los que más se han destacado en los relatos que hablan de lo que hizo o lo que dejó de hacer ese hombre que goza de gran reputación en la "historia oficial". Churchill fue un verdadero criminal, impulsó a Polonia a un enfrentamiento suicida con Alemania, fue el verdadero artífice del inicio de la Segunda Guerra Mundial, le tendió una trampa a Rudolf Hess en 1941, haciéndole creer que efectivamente estaba llevando adelante tratativas de paz, lo cual está expresamente previsto por la Ley Internacional como Crimen de Guerra. Fue el impulsor de los bombardeos terroristas y del ataque a submarinos alemanes que estuvieran auxiliando a náufragos. Todos su actos son los clásicos de un criminal de guerra. Debería haber sido el principal encausado en un Tribunal de Justicia por Crímenes de Guerra. 
Artículo publicado originalmente el 28 de abril del 2016.




miércoles, 27 de abril de 2016

HACIA UN VOLKSTAAT - EL PROYECTO ORANIA EN SUDÁFRICA.




N de R: Muchos camaradas son partidarios de la creación de comunidades blancas cerradas, como una solución a la pérdida de identidad cultural y racial. Esta nota, es un ejemplo de ello. No estamos seguros de que sea la solución final al peligro que se cierne sobre nuestra raza, pero considerarlo estratégicamente es necesario. También lo es informarnos sobre experimentos en marcha. América del Sur cuenta con muchos lugares donde los blancos podemos crear nuestras comunidades y cuantas más existan, mayor será la seguridad y fortaleza frente a ataques externos. 


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En base a “Alertadigital.com”.

Cuando Sudáfrica se hundía en el gobierno negro, nació Orania, una pequeña comunidad cerrada, que preserva la cultura y la lengua de los antiguos colonizadores europeos. Un lugar sólo para blancos.

“¿Se te hace extraño ver a blancos trabajando como albañiles?”. Robert se quita su gorra de estampado militar y se seca el sudor. “Sabrás que en Sudáfrica esto no es normal”, dice. Él y otros dos hombres construyen un muro de lo que será una casa unifamiliar. Cobran 180 rands al día, unos 13 euros. En Orania, un pequeño pueblo situado en el árido desierto del Karoo, sólo viven blancos. Fuera de sus límites es conocido como el pueblo de los racistas.

Si Henrik Verwoerd fue el arquitecto del apartheid y el hombre que encerró a Nelson Mandela, su yerno Carel Boshoff fue uno de los fundadores de Orania en 1991. Entonces, el régimen segregacionista sudafricano llegaba a su fin, y una parte de los afrikáners, blancos descendientes de los colonizadores europeos, reclamaban su Volkstaat, su Estado para el pueblo: una comunidad que preservase su cultura, lengua y religión al margen de la nación arco iris de Mandela.

“Los negros son más fáciles de mandar porque no discuten tanto”, se queja Strauss, uno de los constructores que emplean a trabajadores blancos por un bajo sueldo; sin embargo, eligió vivir en Orania “porque no hay negros”.

A través de una compañía creada para la ocasión, un grupo de afrikáners compró al gobierno sudafricano un terreno a orillas del río Orange. Allí, en una de las zonas más despobladas del país, los afrikáners, que representan el 5% de la población, podían ser mayoría en la región. Los compradores privatizaron y poblaron una zona árida, y hoy deciden quién puede vivir en Orania y quién no.


En busca de la paz

Más de dos décadas después, la comunidad blanca se ha consolidado. Lo que en un principio recordaba a una colonia se asemeja a un apacible camping eficientemente organizado. En Orania viven más de 1.100 personas, hay dos escuelas, bares, un pequeño centro comercial, una joyería, piscina y varias iglesias. Las calles están impecables, y los jardines se riegan a diario.

John Strydom y su mujer visten ropa de domingo. La iglesia a la que asisten es de confesión reformada neerlandesa, una antigua religión originaria de los Países Bajos. Después de la misa se sirve té y galletas de mantequilla. Antes de venir a Orania, Strydom se dedicaba a la medicina. Ahora, entre otras muchas tareas, gestiona las peticiones de residencia en el pueblo, que no son pocas: “Ahora mismo tenemos a 90 familias esperando respuesta”.

El mayor problema que afronta Orania es su crecimiento demográfico. La política de la comunidad sólo permite emplear a albañiles blancos, y los nuevos residentes tienen que esperar meses antes de poder ocupar una casa. En un país donde cada día se cometen 43 asesinatos, un lugar libre de violencia se vuelve atractivo: “Sudáfrica va camino de ser un Estado fallido, no funciona nada. Y eso se traduce en más afrikáners que quieren venir aquí”, cuenta Strydom.

Oficialmente, los requisitos para conseguir plaza son “abrazar la cultura afrikáner” y hablar la lengua afrikáans (mezcla de neerlandés, alemán, zulú y xhosa). Ser blanco es la condición no escrita.

Una nueva vida

Orania tiene moneda y bandera propias. El año pasado exportó nueces a China, y 27.000 turistas visitaron su resort con spa. La intención es seguir creciendo hasta conseguir una salida al mar. Más allá del proyecto político, hasta aquí llega gente en busca de algo más prosaico, como trabajo. En Orania el paro no existe.

Al centro de trabajo Elim acuden hombres blancos en busca de una nueva oportunidad. Hay tres normas: pagar la habitación, cero alcohol e ir a misa una vez a la semana. El centro es una fábrica de ciudadanos ejemplares para Orania.


Chrichton no tuvo problema en ser aceptado pese a no ser afrikáner. Aprendió la lengua y se enorgullece de que en Orania haya chicas leyendo la Biblia en los bancos: “Aquí todo el que quiera trabajar es bienvenido. Toda persona blanca, claro”. Primero, los residentes ocupan la habitación más pequeña y vieja. Conforme van trabajando, su salario mejora y pueden optar a una habitación mejor. Después de varios años consiguen un pequeño apartamento: la meta final es una lugar en la comunidad. La habitación de Sean Chrichton es una de las medianas. Fue empresario de éxito y, tras divorciarse de su mujer, abandonó su hogar y terminó en una misión religiosa. “Allí encontré a Dios, y un día me hablaron de Orania. Al día siguiente me subí a un autobús”, dice con un fuerte acento escocés. Antes llevaba traje a diario, aquí ha sido carnicero y obrero.

Fuera del Elim, Wimpie Strauss, que viste ropa de safari, recoge a algunos de sus trabajadores, que se sientan en la parte trasera de su pick-up. Strauss es uno de los constructores que dan trabajo, por un sueldo bajo, a los residentes del centro. Admite sin tapujos que vino a vivir aquí “porque no hay negros”. Sin embargo, le cuesta adaptarse a los trabajadores blancos: “Los negros son más fáciles de mandar porque no discuten tanto”.


Devoción y grietas

Atardece y la luz naranja lo abraza todo. La joven granjera Zoey, de 22 años, conduce su pick-up hasta un lugar sagrado para la comunidad. En lo alto de una colina, unos bustos de bronce colocados en semicírculo vigilan Orania: son las cabezas de los líderes afrikáners, llenas de tierra en polvo. Zoey las limpia con devoción: “Me encantaría poder hablar con ellos”, dice mientras aparta una telaraña de la oreja a Hendrik Verwoerd, ideólogo del apartheid.

“Orania no es un intento de volver al pasado ni de retrasar el reloj”, dice Carel Boshoff, quien, tras la muerte de su padre, el fundador, preside la comunidad.



El bar De Boer (“el granjero”) es el otro lugar de culto de Orania. Los Blue Bulls van perdiendo contra los Western Province. François aparta la mirada de la pantalla gigante después de que un jugador de su equipo reciba un duro placaje: “Los afrikáners que hay fuera todavía tienen trabajadores negros, como en el apartheid. Ellos son los conservadores. Nosotros, que tenemos nuestra propia fuerza laboral, somos los progresistas”. Marti, de 27 años, tercia: “Sudáfrica es un Estado fallido, y cuanto peor les vaya a ellos, mejor nos irá a nosotros. ¡Somos la salvación!”.

Al término del partido, empieza la música: canciones tradicionales afrikáners y Beyoncé. Jeff acaba de ser padre y lo ha estado celebrando. Habla del tiempo, de ovejas, de la calidad del agua. No le importa la política; ha venido a Orania porque cree que es un lugar seguro para sus hijos. De pronto, se levanta. Es un tipo grande y corpulento. Muestra unas cicatrices de bala en el torso. “¿Soldado?”. Niega con la cabeza. “¿Mercenario?”. Asiente. Jeff sigue al cronista al baño, cierra la puerta con pestillo y parece que se está pensando lo que va a decir. Respira hondo: “Por contarte esto alguien podría dispararme. Todo esto es una puta mentira”. Lo repite tres veces. “Aquí se odia a los negros, y si estás en contra de ello, te echan”, afirma.



En moto hacia el futuro.

Carel Boshoff sirve más café. Tras la muerte de su padre, hace cinco años, ostenta el cargo de presidente no electo de Orania. Vive en una villa a las afueras del pueblo, en una bonita casa con muebles antiguos y una doncella blanca. Aunque parece poco diestro en la cocina, se ha ofrecido a preparar un almuerzo. Está acostumbrado a que la prensa extranjera le visite para cuestionar su proyecto político. Huevos y tostadas con mermelada de naranja casera. El café y el queso los ha traído de su última visita a Amsterdam. De fondo, un disco de jazz fusión de una artista sudafricana de origen zulú. “Orania no es un intento de volver al pasado ni de retrasar el reloj. Nuestro sueño final es la independencia, el Volkstaat”, proclama.

Boshoff es un hombre de semblanza intelectual y entendido en filosofía. Es el encargado de hacer realidad el sueño que su padre inició en los noventa. Consolidados los cimientos de Orania, quiere dar más fuerza al motor que empuja la comunidad. “Mi próximo gran proyecto será una pequeña universidad”, señala.

Después del almuerzo, descubre su otra gran pasión: las motos. Se le dibuja una sonrisa cuando el tubo de escape de su Royal Enfield petardea. La ha desmontado decenas de veces pese a que le cuesta encontrar piezas originales en Sudáfrica. “Orania es esto, hacer tu propio trabajo. Hemos demostrado al mundo que eso es perfectamente viable”, explica.



Tras dos décadas de existencia en una Sudáfrica que lucha por dejar atrás la política del apartheid, que pese a las críticas internacionales convirtió al país en la única potencia africana, Orania es un elemento molesto y cada vez menos excéntrico. “Podríamos mejorar nuestra imagen exterior quitando los bustos de la colina –dice Boshoff–. Pero entonces también tendríamos que haber llorado la muerte de Nelson Mandela”.

DUR DEUTSCHES LAND -. CANCIÓN DE COMBATE DE LA SA


UNA MISMA MELODÍA PARA TRES CANCIONES.

DUR DEUTSCHES LAND es una canción de combate de la Sturm Abteilung. Hace referencia a la lucha por la tierra alemana, la lealtad a Adolf Hitler, el combate al judaísmo y al comunismo.

Se trata de una canción que exalta el valor del combate callejero, que amenaza con partir en dos al Frente Rojo y que previene sobre el hecho de que cuando las SA marchan, la calle debe estar libre, nada debe oponerse a su paso.

Las primeras apariciones de esta marcha de combate de la SA fueron registradas en Sajonia sobre el año 1929.

La melodía proviene de la canción militar titulada "Argonnerwald, um Mitternacht", escrita en 1915 y muy popular durante la  Primera Guerra Mundial. La misma habla del sentimiento de los combatientes, tanto del patriotismo y el heroísmo, como del dolor y la tristeza.

Durante la Segunda Guerra Mundial DUR DEUTSCHES LAND se entonó como marcha militar, bajo el nombre de “Im Osten nun marschieren wir”, o sea, “Ahora marchamos en el Este”. Se entona por los militares nacionalsocialistas que sirven en la campaña del frente soviético y oficia de recordatorio sobre los comienzos de la lucha nacionalsocialista y lo lejos que han llegado al cabo de los años en su lucha contra el comunismo.

La melodía original: "Argonnerwald um Mitternacht"


"Dur Deutsches Land"


La melodía en la canción militar "Im Osten nun marschieren wir"




martes, 26 de abril de 2016

SEGURIDAD INFORMÁTICA PARA LA ACCIÓN.



Si algo es necesario cuando emprendemos la realización de actividades discretas o clandestinas, es la seguridad informática, ya que el espionaje de esta naturaleza está cada vez más extendido en las distintas organizaciones que podemos considerar nuestras enemigas.

Les presentamos 10 consejos para aquellos que quieran realizar actividades de propaganda en forma segura. Es necesario adoptar un modo de vida comprometido con la seguridad y con la eficiencia, si queremos tener éxito en nuestra empresa. Debemos ser mejores que nuestros enemigos y a falta de recursos tecnológicos y económicos, la disciplina y el convencimiento son las armas que pueden proporcionarnos la diferencia entre la libertad y el encarcelamiento.

Por ello recomendamos:

1. Desactivar los servicios de localización de la cámara para que los investigadores no puedan determinar dónde fue hecha una imagen o
usar la aplicación Mappr o Photo GPS Editor para modificar la ubicación donde fue tomada la foto.

2. Usar teléfonos con encriptación como CryptoPhone o BlackPhone.

3. Usar el sistema operativo Tails. Este es un software que se puede instalar en prácticamente cualquier ordenador y su objetivo es preservar el anonimato y la privacidad. Provee herramientas para encriptar archivos, correos y servicios de mensajería.

4. Navegar a través de la red de Tor. Este mismo explorador es el usado para acceder a la Deep Web. Otro navegador sugerido es Aviator y una modificación de OperaMini llamada Yandex.

5. Para chatear, emplear Cryptocat, Wickr, PQChat, SwissCom y Telegram. No  se recomienda el uso de WhatsApp, por lo menos mientras no encriptó su información. Igualmente, teniendo en cuenta que pertenece a Facebook y por tanto al judío Zuckerberg, es mejor no usarlo.

6. Para enviar correos, acudir a herramientas como ProtonMail, HushMail y Tutanota Service. Para comunicaciones por voz, acudan a RedPhone y a Signal.

7. No usar Dropbox, en su lugar, acudir a servicios en la nube como Mega Service, SpiderOak, SugarSync y Copy.com

8. Usr VPN para encriptar la información e impedir que los proveedores de internet y las agencias de espionaje lean las comunicaciones. Se sugiere el uso de Telegram, Sicher y Freedome, una VPN de la empresa de seguridad filandesa F-Secure.

9. Se puede usar el sistema de mensajería de Apple, iMessage, pues se considera impenetrable para entidades externas.

10. Se recomienda usar TrueCrypt para encriptar los archivos de los computadores y dispositivos. Otras sugerencias: Bitlocker para Windows.

26 DE ABRIL - HOMENAJE A RUDOLF HESS EN EL ANIVERSARIO 123 DE SU NACIMIENTO.






Este artículo fue publicado originariametne el 26 de abril de 2016


PARTIDO DE LA LIBERTAD AUSTRÍACO GANA LA PRIMERA VUELTA DE ELECCIONES PRESIDENCIALES.


Norbert Hofer, el candidato del Partido de la Libertad Austríaco FPÖ, cuya posición política es definida como identitaria, ganó el pasado domingo con amplia ventaja la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Austria, al obtener el 36,7 por ciento de votos.

En la segunda y decisiva ronda electoral, el próximo 22 de mayo, Hofer se enfrentará al ecologista Alexander Van der Bellen o la independiente Irmgard Griss, que a según las proyecciones siguen virtualmente empatados, con entre el 18 y 19 por ciento.

De esta forma la coalición de socialdemócractas y demo cristianos ha quedado desplazada de esta elección por primera vez.

Si bien el cargo de Presidente es de naturaleza más protocolaria que ejecutiva, de acuerdo a la Constitución austríaca, tiene el comando de las Fuerzas Armadas y la representación del país en el exterior.

HISTORIA DEL FPO

La Asociación de Independientes (Verband der Unabhängigen, VdU), fue el inicio de esta agrupación política. Surgió como  un conglomerado de grupos con intereses muy diversos: por un lado antiguos nacionalsocialistas que no tenían en las primeras elecciones generales tras la guerra derecho a voto; por otro, antiguos nacionalistas partidarios de una gran Alemania (Partido Popular de la Gran Alemania, Großdeutsche Volkspartei); finalmente representantes de una generación más joven. Todos ellos unidos por la voluntad de crear un nuevo espacio político que pudiera existir junto a los dos grandes partidos de los socialdemócratas y los democristianos. La Asociación no estuvo precisamente exenta de disputas internas y divisiones que finalmente darían al traste con el experimento.

Después de diversas derrotas y las turbulencias mencionadas, la Asociación de Independientes se disolvió en 1956 y se fundó el Partido de la Libertad de Austria. Su primer presidente fue Anton Reinthaller, un antiguo miembro de las SS, que había estado encarcelado entre 1950 y 1953 por actividades nacionalsocialistas. Ya con anterioridad al Anschluss había entrado en el Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, hasta llegar a ser en 1938 ministro de agricultura en el gabinete formado al calor de la anexión, para posteriormente hasta 1945 ser diputado en el Reichstag. En su primer discurso en el cargo de presidente del partido dejó claro la idea central en aquel momento: "La idea nacional no significa en puridad más que el reconocimiento de nuestra pertenencia al pueblo alemán".

Durante años el Partido de la Libertad de Austria no lograba pasar del 6% en las elecciones generales, cantidad menor incluso que la conseguida por la antigua Asociación de Independientes. Ello no era óbice para que tanto los socialdemócratas como los democristianos coquetearan de vez en cuando con ellos como posibles socios de una coalición. En 1970, bajo la dirección de Friedrich Peter, otro antiguo miembro de las SS, el Partido apoyaría al gobierno minoritario de los socialdemócratas. Un año más tarde, la consecución de la mayoría absoluta por parte de los socialdemócratas, suponía que en pago a la ayuda prestada, se modificaba la ley electoral para que fuera más benevolente con los partidos pequeños, favoreciendo por tanto claramente al Partido de la Libertad de Austria.

En un congreso celebrado en 1980 se impone en el partido una corriente más liberal, lo que no impide que en las elecciones generales de 1983 alcancen su peor resultado con un 5%. No obstante, la necesidad del Partido Socialdemócrata de votos en el parlamento hace que el Partido de la Libertad de Austria entre en el gobierno federal, consiguiendo el cargo de vicecanciller, ocupado por su dirigente Norbert Steger.

JORG HAIDER TOMA LAS RIENDA.

En 1986, Jörg Haider se hace con la dirección del partido después de un congreso en Innsbruck. El gobierno socialdemócrata de Franz Vranitzky rompe inmediatamente la coalición que mantenía con el Partido de la Libertad de Austria. Bajo Haider se produce sin embargo un cambio importante en el público hacia el que se dirige el discurso del partido. Si hasta ese momento los medios académicos habían sido el ámbito tradicional del partido, a partir de la década de los 90, son los trabajadores y obreros de Viena (en los barrios de Simmering y Favoriten) los que comienzan a abandonar su apoyo al partido socialdemócrata por el que comienzan a brindar a Haider. Al mismo tiempo, los medios utilizados por Haider reciben fuertes y agrias críticas tanto dentro como fuera de Viena: su predilección por el referéndum popular (Volksgebehren) o sus afirmaciones sobre el régimen nacionalsocialista le convierten a los ojos de muchos en un una persona no grata.

Uno de estos referenda, Primero Austria (Österreich zuerst) lleva a la primera escisión dentro del partido. Cinco diputados dirigidos por Heide Schmidt se separan después de una confrontación con Jörg Haider del partido y fundan el Foro Liberal (Liberales Forum), que desde sus inicios en 1993 hasta 1999 conseguirá representación parlamentaria. Con esta escisión se produce así mismo el abandono por parte del Partido de la Libertad de Austria de la Internacional Liberal.

La escisión no tuvo sin embargo consecuencias electorales, pues el crecimiento en votos continúa hasta el punto de que en las elecciones generales de 1999 el partido consiguió el 26,9% de las papeletas y se convirtió en el segundo partido más votado. Después de arduas y largas negociaciones, el Partido Popular llegó a un acuerdo de gobierno con el Partido de la Libertad. El canciller sería el líder democristiano Wolfgang Schüssel, mientras que Susanne Riess-Passer del partido de Haider se convertía en vicecanciller. La participación del Partido de la Libertad no estaría sin embargo exenta de fuertes críticas, tanto interiores, con un nivel de movilización social poco visto en Austria, como externas, con las llamadas sanciones que los restantes 14 países de la Unión Europea impusieron a Austria.

Pronto se produciría un conflicto entre diferentes alas del partido: el ala más liberal, representada por varios ministros y parlamentarios (la propia vicecanciller, el ministro de finanzas, etc.), discrepaba cada vez más frecuentemente con su jefe de partido, Jörg Haider, que se había mantenido sin cartera ministerial como jefe de gobierno del Estado federado de Carintia. Las desaveniencias desembocarían en la dimisión de los ministros y en la convocatoria de elecciones anticipadas en 2002.

Jörg Haider falleció el 11 de octubre de 2008 en un sospechoso accidente de tráfico en las inmediaciones de Klagenfurt, siendo presidente de la región de Carintia.

En 2005, después de la creación de la BZÖ por Haider, Heinz Christian Strache se convierte en presidente del FPÖ.

En las pasadas elecciones de 2013 obtuvo el 20,5% de los votos, con un alza (del 3% de 2008). En las anteriores elecciones federales el partido consiguió un 11% de los votos, enviando 21 representantes al Consejo Nacional de Austria, de un total de 183. En 2008 Strache le devolvió al FPÖ la fuerza para recuperarse hasta el 18%, mientras el nuevo partido de Jörg Haider subía del 4,7 al 10% este mismo año.

Con la muerte de Jörg Haider (Gobernador de Carintia) ese partido se quedó sin un liderazgo fuerte y solo con un bastión: Carintia. Mientras el FPÖ subía en todas las encuestas a nivel federal, la BZÖ se hundía y solo Carintia sobresalía. Debido a esto los dirigentes de la BZÖ en Carintia deciden separarse y forman "Die Freiheitlichen in Kärnten" (FPK), algo como el "Partido de la Libertad de Carintia" y firman un pacto con el FPÖ. Sin más enemigos en el espectro nacionalista austriaco, el FPÖ ha arrasado donde se ha presentado. En Vorarlberg (oeste) llegaron casi al 27%, en Estiria, donde no tenían diputados regionales lograron volver y subir del 3% al 8%, y en Viena con Heinz Christian Strache en las pasadas municipales de octubre de 2010 llegaron al 27% de los votos aumentando en más de 10%. Hoy las encuestas le otorgan al FPÖ una intención de voto que ronda el 33% a nivel federal, algo que ha alarmado a los gobernantes partidos Socialdemócrata (SPD) y Democristianos (ÖVP).

Este partido político se define euroescéptico, nacionalista austriaco y conservador. En el Parlamento Europeo, sus eurodiputados forman parte del grupo Identidad, Tradición y Soberanía.

lunes, 25 de abril de 2016

REFLEXIONES SOBRE LA ACCIÓN CLANDESTINA.


Al comenzar a tratar el concepto de clandestinidad, debemos distinguirlo del concepto de secreto, ya que no es exactamente lo mismo.

Cuando hablamos de secreto, nos referimos a todo aquello que mantenemos oculto y reservado, mientras que lo clandestino tiene más que ver con acciones que se realizan cuidando el secreto, generalmente para evitar consecuencias no queridas. Por ello si bien secreto y clandestinidad tienen en común el ocultamiento, la clandestinidad busca eludir las consecuencias de la acción. Una información puede ser secreta, pero no clandestina. La clandestinidad tiene que ver con hechos y con conductas.

La clandestinidad además implica una acción que sirve a una causa, la cual puede ser justa o injusta. De esta forma existen muchos ejemplos históricos de asociaciones clandestinas, que desarrollaron su actividad en defensa de causas de todo tipo. Desde las que buscaron destruir los cimientos del orden tradicional, hasta las que buscaron contrarrestar sus efectos, como organizaciones monárquicas durante la Revolución Francesa, o el Ku Kux Klan luego de la derrota de la Confederación.

La Asociación Werewolf por ejemplo, fue una organización clandestina que realizó su actividad como forma de lucha contra una fuerza invasora. Desde el punto de vista de éste artículo, no se trata de justificar la acción clandestina, sino de dar información objetiva sobre la misma.

Por ello empecemos por una definición de actividad clandestina, y en ese orden podemos decir que se trata del conjunto de acciones que realizamos para ocultar nuestra existencia, a los efectos de precaver consecuencias adversas a nuestros intereses.

Si bien ha sido y es la forma de actuar de grupos terroristas, subversivos, mafiosos, etc., también lo ha sido de grupos patrióticos, de corrientes de opinión y aún del propio Estado. La acción clandestina no tiene porqué ser sinónimo de acción ilegal. Se puede estar interesado en realizar una acción perfectamente legal, sin que se conozca su autor. Por ejemplo, podemos denunciar en forma anónima la corrupción de determinadas personas públicas, con el solo objeto de exponerlas al conocimiento público. Podemos denunciar a empresarios que explotan a sus trabajadores, que persiguen a sus sindicatos o que acosan sexualmente a sus trabjadoras, poniendo el énfasis en su pertenencia  a determinados grupos étnicos o religiosos, sin necesidad de que se sepa quien realiza la denuncia. Estas acciones no son necesariamente ilegales y la clandestinidad puede haber sido elegida por motivos exclusivamente estratégicos.

Cuando una organización clandestina se enfrenta a las autoridades estatales, su objetivo es generalmente instaurar un estado de inseguridad generalizado, que obligue al poder estatal a estar permanentemente en alerta y a aumentar el accionar del aparato represivo; para de esta forma lograr que una gran cantidad de personas sean alcanzadas por el mismo y se instaure una mayor disconformidad ciudadana. El mantener al Estado en alerta permanente es fundamental para el éxito de la organización clandestina.

Pero no siempre tiene porqué ser el Estado el que perciba esa sensación de amenaza. Pueden ser también otros colectivos sociales. Amenaza, no significa tampoco necesariamente acciones ilegales. El sólo hecho de la posibilidad de denuncia permanente puede lograr instaurar esa sensación de inseguridad que se percibe como amenaza latente.

Pongamos el ejemplo de que realizamos lanzamiento de volantes en determinados lugares, ya sea tirándolos desde edificios, o con petardos lanza volantes, etc., donde denunciamos el dominio que la judería ejerce sobre nuestros países. Este tipo de acciones son ideales para realizar de forma clandestina, evitando que nuestros militantes sean identificados y obligando a las autoridades a sentirse permanentemente amenazadas ante la posibilidad de que “volanteadas antisemitas”, se repitan con regularidad.

Si esta situación se logra, puede ser que se llegue a un punto en que patrullas policiales lleguen a registrar a transeúntes que consideren sospechosos, en la búsqueda de esta propaganda, lo cual generará malestar en las personas, a veces indignación y en muchos casos simpatía o identificación con los “disidentes”, cuyo "terrible" delito es lanzar al aire octavillas.

Pero también, sin dudas las organizaciones de la colectividad judía, en tanto y en cuanto estas acciones se repitan y los responsables no sean identificados, sacarán sus grupos de seguridad a la calle y  realizarán acciones de presión con comunicados de prensa y notas en diversos medios. De esta forma, logramos también hacer sentir inseguros a estos grupos y exponer su actividad ante el público Y cuanto más efectiva sea esa clandestinidad, más inseguros se sentirán.

Existen por tanto muchos tipos de acciones clandestinas que se pueden realizar para atacar a nuestros enemigos. Lo fundamental es no dejarse llevar por la sed de protagonismo y actuar siempre con el mayor sigilo, tomando fuertes de medidas de seguridad, sobre las cuales conversaremos en próximas notas.