-----------------------------f- JABÓN JUDÍO. ¿EL MEJOR JABÓN? ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

viernes, 22 de enero de 2016

JABÓN JUDÍO. ¿EL MEJOR JABÓN?

"Jabón", es una película del director judío Eyal Ballas, estrenada en el 2013, que admite la naturaleza de falsedad en cuanto a que los alemanes utilizaron los cuerpos de judíos para la fabricación de jabón.

Los historiadores contemporáneos piensan que los alemanes no produjeron jabón a escala industrial utilizando cuerpos humanos muertos. Pero el mito sigue prevaleciendo en las discusiones populares sobre el holocausto.

La película muestra que en muchos lugares de Israel y el mundo, la gente enciende velas conmemorativas al lado de jabones que creen que fueron creados a partir de los cuerpos de los judíos. Análisis químicos muestran que en realidad están hechos de materiales vegetales.

El mito de jabón se inició en la Primera Guerra Mundial, cuando se rumoreaba que los alemanes estaban transformando cuerpos humanos en mantequilla y en jabón. El rumor cobró mayor credibilidad cuando al final de la guerra el Ejército Rojo Soviético orquestó la puesta en escena de un laboratorio cerca de Danzing, en la actual Polonia, escenificado con partes del cuerpos humanos, junto con barras de jabón a las que se le atribuyeron estar hechas a base de seres humanos. Estas “pruebas” fueron usadas en el el Linchamiento de Nüremberg para condenar a los dirigentes nacionalsocialistas por “crímenes contra la humanidad”.

Mientas tanto, el judío Ballas, de 43 años, director y productor del film “Jabón”, admite ser un obsesivo sobre el Holocausto. "Pienso en el Holocausto varias veces todos los días, por ejemplo, cuando mi hijo llora", dijo. Así de alienado está. Para colmo Ballas ni siquiera es un descendiente de segunda o tercera generación de sobrevivientes. Su familia es de Siria. Lo interesante de todo esto, es que si la película hubiera sido realizada por cualquier persona que no fuera de origen judío, lo más seguro es que ésta hubiera terminado ante los Tribunales acusado de "Crimen de Odio".

La nota cómica de todo este mito del Holocuento y el Jabón de Judío, es que al menos 10 cementerios y centros conmemorativos en Israel tienen tumbas que contienen jabón. Aunque usted no lo crea. Como no encontraron el cuerpo del abuelo, enterraron un jabón al que le atribuían la característica de estar fabricado con judíos de primera calidad y con la garantía de la industria germana.

Existen tales sitios en Afula, Hod Hasharon, Nahariya, Bat Yam, Mazkeret Batya, la Sala Constitucional del Holocausto en el Monte Sión en Jerusalén y en los archivos de la Casa de los Combatientes del Gueto en Kibbutz Lohamei Hageta'ot, entre otros lugares. Memoriales del Holocausto han incluido los famosos jabones, que también se pueden encontrar en una serie de ciudades de Europa del Este.

"Jabón" muestra que una hecho que contribuyó al mito era la confusión sobre las marcas en algunas barras de jabón. Ciertos jabones alemanes producidos en el Tercer Reich tenían el "RIF" inicial impreso en ellas, lo que se pensaba que significaba "Reichs Juden Fett", que significa "Judío en estado grasoso". Así de ridículo. Por un lado los exterminacionistas afirman que no hay prueban documentales del holocausto porque las autoridades no querían dejar rastros de su crimen, y por otro producían miles de barras de jabones incriminatorios. De hecho, RIF significa "Industrielle Reichsstelle Fettversorgung", o " Centro Nacional de Grasa Industrial", la agencia del gobierno alemán responsable de la producción y distribución de jabón y productos de higiene en tiempos de guerra. El jabón RIF no contenía grasa en absoluto, ni humana ni vegetal.

El Museo del Holocausto en Bat Yam presenta una barra de jabón RIF donado por un sobreviviente del Holocausto, aunque el director del museo, el profesor Yuri Lyakhovitsky, no pretende estar seguro de que está hecho de grasa judía. Él dice que la “personalidad carismática” del “cazador de nazis” Simón Wiesenthal influyó en el desarrollo del mito.

En tono humorístico podemos afirmar que realidad este es un mito que cualquier persona con un poco de criterio jamás debería haber creído, pues un jabón hecho de grasa judía, sería por naturaleza y esencia, incapaz de limpiar absolutamente nada. Por el contrario, su uso produciría en las pieles arias erupciones severas, alergias y psoriasis.

Como vemos el holocausto hace agua por todos lados. Desde la rebaja del número de víctimas en el KZ de Auschwitz, hasta el mito del jabón, todo demuestra que esta mentira tiene los días contados. 

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