-----------------------------f- enero 2016 ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

domingo, 31 de enero de 2016

NO HUBO ATAQUE A INMIGRANTES EN ESTOCOLMO. EN CAMBIO LA POLICÍA SUECA REPRIMIÓ A NACIONALISTAS QUE REPARTÍAN FOLLETOS.

La policía sueca atacó a un gran grupo de jóvenes patriotas suecos que se encontraban repartiendo panfletos contra la invasión de elementos alógenos en el centro de Estocolmo el viernes por la noche. Del altercado resultó un policía golpeado en la cara y tres jóvenes detenidos por “perturbar la paz”.

El incidente fue  incorrectamente reportado por los medios de comunicación pro-invasión entre ellos el periódico “Aftonbladet”, el cual narró que "matones vestidos de negro que atacaban extranjeros". Nosotros mismos en una noticia publicada en el día de ayer nos hacíamos eco de la justa ira de los patriotas. Pero la realidad fue muy distinta. No hubo ningún ataque. En realidad los 200 jóvenes nacionalistas suecos se presentaron en las calles céntricas para repartir el panfleto del que diéramos cuenta.

Los panfletos advierten de los peligros penales que plantean los "niños de la calle del norte de África" ​​que han irrumpieron en la ciudad con el pretexto de que dicen ser "solicitantes de asilo".

La policía sueca ha emitido  advertencias similares, ya que el problema de la invasión criminal del norte de África se ha extendido a muchas ciudades importantes en Europa desde que la canciller “alemana”, Angela Merkel, invitó al Tercer Mundo para invadir Europa el año pasado.

Alarmada por el hecho de que los patriotas se habían atrevido a salir en tan gran número, la policía de Estocolmo inmediatamente envió policías antidisturbios a "contener" la situación.

Aunque los patriotas no estaban infringiendo ninguna ley, la policía comenzó a atacar con porras, y uno de los patriotas golpeados y arrestados devolvió el golpe, golpeando a un policía en la cara. Otros tres patriotas también fueron arrestados por "perturbar la paz."

El diario progresista y pro invasión “Aftonbladet”, buscando sensacionalismo del incidente y reunir simpatía hacia los invasores no blancos, fabricó un "testigo" invasor que afirmó que él y otros no blancos, había sido "golpeado por matones enmascarados vestidos de negros."

Aunque no había absolutamente ninguna evidencia de esta afirmación, el informe Aftonbladet fue inmediatamente ampliamente repetida por muchos otros medios de comunicación controlados. Y por nosotros, que no nos controla nadie, pero que caímos en la trampa. Pedimos las debidas disculpas a nuestros lectores.

Sólo el diario sueco “Expressen”, se negó a levantar a las afirmaciones de que los patriotas habían atacado "extranjeros en la calle" y en su cobertura confirmaron que el único incidente había sido el altercado policial con los patriotas.

El “Expressen” también reveló que los incidentes habían sido considerados como de menor importancia por lo que los cuatro detenidos ya habían sido puestos en libertad, y ninguno había sido formalmente acusado.

La policía, por su parte, ya ha anunciado que estudiarán el folleto distribuido, a los efectos de verificar si no viola  las restrictivas "leyes raciales" de Suecia, que prohíben a cualquiera decir la verdad acerca de la raza y la delincuencia, entre otras cosas.

MASIVA DEMOSTRACIÓN PATRIÓTICA DE AMANECER DORADO DESAFÍA Y DERROTA EL INTENTO IZQUIERDISTA DE PROHIBIRLA


"¡Turcos! ¡Mongoles! ¡ASESINOS!". Se podía escuchar a través de las calles de Atenas en la noche de ayer 30 de enero. Los nacionalistas gritaban "anarquistas y bolcheviques, las calles no les pertenecen!".  Todo esto en elmarco del 20 aniversario del ataque turco a la isla griega de Imia.


Miles de nacionalistas de toda Europa estuvieron presentes, procedentes de países como Alemania, Reino Unido, Italia, Rumania, Polonia y otros más, en lo que se ha convertido en un evento masivo. El gobierno izquierdista de SYRIZA por primera vez en la historia, prohibió todas las manifestaciones en el centro de Atenas por miedo a que los niños ricos anarquistas resultaran dañados en un enfrentamiento con las huestes nacionalistas.


Decenas de miles marcharon de todos modos hacia el Ministerio de Defensa y como todos los años, cuando los nacionalistas de la Golden Dawn marchan, los anarquistas y otros huérfanos de Marx se defecan en su ropa. 

Video 1


Video 2



¡HITLER TENÍA RAZON! por Colin Jordan

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Con motivo del centenario del nacimiento de Adolf Hitler, el lider nacionalsocialista británico Colin Jordan publicó las siguientes líneas. En las mismas se describe magistralmente la figura de nuestro Führer, su lucha y su legado. Ningún nacionalsocialista debe omitir la lectura de este folleto.

Nunca en toda la Historia ha sido un hombre tan vilipendiado como aquel cuyo centenario de su nacimiento ocurrió el 20 de Abril de 1989. Según los medios de comunicación de la democracia de hoy, él era un monstruo absoluto, una desquiciada encarnación del mal. Sin embargo, el mismo hecho de que él sea presentado como tan absolutamente malvado, con nada en absoluto a su favor, debería provocar la sospecha en cualquiera que no sea un completo idiota o algún partidista cegado por el prejuicio.
La difamación no siempre fue total como ahora. Lloyd George, Primer Ministro británico durante la Primera Guerra Mundial, después de una visita a Alemania en 1936, fue citado en el Daily Telegraph del 22 de Septiembre de aquel año como declarando: "Nunca he visto un pueblo más feliz que los alemanes. Hitler es uno de los hombres más grandes que he encontrado alguna vez". En una carta a un amigo en Diciembre de aquel año él dijo: "Sólo quisiera que tuviéramos a un hombre de su calidad suprema a cargo de los asuntos en nuestro país hoy".
El vizconde Rothermere, en su libro de antes de la guerra "Advertencias y Predicciones", dijo de Hitler: "Él tiene un intelecto supremo... Él ha limpiado completamente la moral y la vida ética de Alemania... No hay palabras que puedan describir su cortesía... Él es un hombre de una cultura poco común. Su conocimiento de la música, de las artes y la arquitectura es profundo". La cortina de hierro de mentiras descendió completamente cuando los elementos que intentaban la destrucción de Hitler llegaron a ser prácticamente omnipotentes, sabiendo que ellos tenían que hacer eso o se demostraría que estaban equivocados y que Hitler estaba en lo correcto, puesto que él representaba el renacimiento ario, y ellos, en cambio, un viejo orden que significaba la decadencia y la muerte.
El verdadero Hitler, contrariamente al monstruo loco de los medios de información, era un hombre muy talentoso y que había leído muchísimo y poseía una memoria fenomenal, una comprensión extremadamente rápida de lo esencial, una fuerza de voluntad colosal, junto con, por supuesto, el hecho de ser el orador más eficaz que el mundo haya conocido alguna vez, todo esto al servicio de una causa a la cual él se entregó completamente. Era también un anfitrión encantador, un amigo y colega considerado y leal, amable con los animales, muy apreciador de las bellezas de la Naturaleza, y sencillo en su estilo de vida personal.
Habiéndose imbuído en su adolescencia con un intenso sentido de su misión como el líder liberador de su pueblo en el futuro, conoció la pobreza como un hombre joven entre los desempleados de Viena, el peligro y las privaciones en las trincheras de primera línea como un soldado, antes de integrarse al diminuto cuerpo político que bajo su dirección iba a convertirse en el NSDAP que ganó el poder. Noche tras noche sus cautivadoras palabras llevaban a sus pies a ovacionantes auditorios de una nación derrotada y desmoralizada, con una esperanza y una determinación recién nacidas. Su inspiración vocal y visual, más el abundante esfuerzo de sus seguidores entusiastas y laboriosos, constituyeron los instrumentos del éxito nacionalsocialista, no las míticas bolsas de dinero del gran empresariado, como los opositores tratan de sugerir para justificar su propia inferioridad en carisma, ardor y esfuerzo. Como se solía decir en aquellos días, con respecto al último de estos tres factores, las luces siempre se apagaban más tarde por la noche en las oficinas del partido de Hitler que en las de cualquier otro.
Acerca del entusiasmo apasionado y el trabajo duro: "Durante un mes antes de las elecciones nacionales en 1930, por ejemplo, el Partido Nacionalsocialista patrocinó 34.000 reuniones en Alemania, lo que dio como promedio tres reuniones en cada pueblo, ciudad y vecindario urbano" (Mothers in the Fatherland, Claudia Koonz, p. 69). Típico del espíritu receptivo de la gente durante las elecciones de 1932, el Jefe de Prensa del NSDAP Otto Dietrich describió una reunión en Stralsund, programada para las 20:00 horas, pero para la cual Hitler se retrasó mucho, llegando finalmente al lugar a las 2:30 horas: "Al aire libre, y bajo una lluvia torrencial, encontramos a la multitud completamente empapada, cansada y hambrienta, ya que ellos se habían juntado a lo largo de la noche y habían esperado con paciencia... Hitler habló al auditorio cuando el día lentamente alboreaba...". ¡Allí estaban 40.000 personas escuchando ansiosamente a las 4 de la mañana, después de todo aquel tiempo y toda esa incomodidad, al hombre que ellos correctamente consideraban como su salvador político!” ¿Puede usted imaginar tal concurrencia para alguna figura de pacotilla del crepúsculo como nuestra actual Primera Ministra Margaret Thatcher?
¡Sólo trate de imaginar la tremenda escena de regocijo cuando los largos y duros años de lucha fueron recompensados, y al final de Enero de 1933 Hitler se convirtió en Canciller!. Durante horas esa noche un río de fuego fluyó por delante de su ventana mientras miles y miles de sus camaradas de partido llevando antorchas marchaban en procesión por las calles de un Berlín nacido de nuevo. La ya mencionada Claudia Koonz cita a un antiguo miembro del NSDAP con respecto a aquella ocasión: "Lloramos con felicidad y alegría, y apenas podíamos creer que nuestro querido Führer estaba al mando del Reich... Un poder magnético irradiaba por todas partes y eliminó los últimos vestigios de la resistencia interna... Una alegría inexpresable se apoderó de nosotros cuando vimos nuestras banderas, alguna vez desdeñadas y desacreditadas, flameando alto en todos los edificios públicos" (p. 132).
Nuestra tesis no es y no tiene que ser que Adolf Hitler era absolutamente perfecto y que nunca cometió un solo error, pues la perfección, la perfección absoluta, es una abstracción irrelevante que no pertenece a este mundo, y en consecuencia nunca ha sido y nunca será vista aquí. Lo que precisamente decimos aquí es que, tomando todo en cuenta, el hombre y su movimiento en defensa de nuestra raza fue lo más cercano a la perfección que este mundo haya visto alguna vez hasta ahora, y eso es suficiente para nosotros. Lo proclamamos a él como correcto, porque donde se dice que él se ha equivocado ha sido, en nuestra consideración, tan exageradamente empequeñecido que justamente lo opuesto es lo verdadero. Dado que sólo tuvo seis breves años de paz, él, su partido y su pueblo al unísono forjaron un virtual milagro en aquel breve lapso. ¡Nunca en ninguna parte de la Historia se había hecho tanto por la supervivencia y renacimiento de los arios tan rápidamente!
Hitler tenía razón en cuanto a la importancia suprema que él concedía al factor de la raza, y, por consiguiente, en su concepción básica de la nación como una comunidad racial a ser protegida en su propiedad de su patria, y de la mezcla con razas extranjeras; y, además, a ser mejorada por medidas eugenésicas. Más allá de cualquier otro estadista en cualquier tierra y en cualquier época, él dio un reconocimiento práctico a las cualidades superiores de los pueblos arios y la necesidad de maximizar a los portadores más altos de aquellas cualidades superiores como los medios supremos para la elevación humana. En esta dedicación exclusiva, y, por consiguiente, en la amarga oposición de todos aquellos con un interés personal contra la elevación de los arios, está la mayor explicación de la tendencia a destruirlo y difamarlo.
Hitler tenía razón en su oposición al destructivo juego de la democracia que existe para engañar y explotar a la gente que pretende representar, y en su creencia, en cambio, en la personalidad y el liderazgo y en la unidad. En tal fusionamiento de la gente como él lo logró, ¿dónde queda la necesidad de partidos aparte del suyo? Sólo una pequeña minoría permaneció contra él después de 1933, aunque los medios extranjeros de comunicación hostiles se concentraron en ese fragmento del descontento y no en el apoyo casi total que él recibió.
Hitler tenía razón en sostener y asegurarse de que cada hombre en la comunidad del pueblo debería tener un empleo productivo para ventaja tanto de él como de la comunidad. Cuando él subió al poder, no menos de 6.014.000 estaban desempleados, pero hacia 1938 sólo 338.000 permanecían desempleados, siendo conseguida la enorme mayoría de esta reducción antes de cualquier rearme significativo, al contrario de lo que sostiene la propaganda hostil.
Hitler tenía razón en creer en una amplia asistencia social para todos los miembros de la comunidad del pueblo. La organización del NSDAP "Fuerza mediante la Alegría" había posibilitado hacia 1938 que más de 22 millones de personas visitaran teatros, más de 18 millones asistieran a presentaciones de películas, más de 6 millones asistieran a conciertos, más de 3 millones asistieran a exposiciones de fábricas, y no menos de 50 millones participaran en eventos culturales. La organización tenía 230 establecimientos para la educación popular, y mediante ello fueron organizados 62.000 eventos educativos, a los que asistieron 10 millones de personas. Hacia 1938, 490.000 personas habían participado en cruceros de mar, y 19 millones lo habían hecho en excursiones de tierra. Veintiún millones habían participado en eventos deportivos. Todo esto en un momento en que las democracias dejaron pudriéndose a millones de desempleados, y donde aquellos que estaban empleados no recibieron nada ni remotamente comparable a tal bienestar. El automóvil más vendido en la Historia —más de 15 millones del "Escarabajo" Volkswagen en más de 30 países— resultó de un proyecto de Hitler de un automóvil para el pueblo, un pequeño coche barato para el hombre corriente. Relacionado con esto, su programa de construcción de autopistas precedió al británico por décadas. (Esta y otra información detallada sobre los logros estupendos de la Alemania de Hitler están contenidos en el libro Hitler Germany as Seen by a Foreigner, de Cesare Santoro, Berlín, 1938).
Hitler tenía razón en la importancia que él concedía a la protección de la clase campesina como vital para una comunidad de gente próspera, para lo cual incluyó entre sus medidas la legislación sobre posesiones hereditarias. En efecto, Hitler tenía razón en tantos aspectos importantes que necesitaríamos mucho más que toda la edición doble de [la publicación] Gothic Ripples dedicada al centenario de Hitler para catalogarlos.
La revolución de Hitler para llevar a cabo toda esta reforma radical fue incruenta, comparada ya con la Revolución francesa (cuyo ducentésimo aniversario ocurre este año [1989]) o la Revolución rusa de 1917. Los campos para la concentración de detenidos, incluyendo mujeres y niños, fueron introducidos por los británicos durante la Guerra de los Boers, y las condiciones en ellos eran tan malas que un gran número murió. Rusia, aliado de guerra de los británicos, todavía tiene campos de concentración en abundancia en los cuales, incluso según las estadísticas soviéticas, un millón de personas está retenido actualmente. Pero es sólo de los alemanes sobre los que escuchamos hablar sin parar con cada invención y exageración concebibles. Colin Cross en Adolf Hitler (Hodder y Stoughton, Londres, 1973) pone el máximo en tiempos de paz en 26.789 detenidos en Julio de 1933, muchos de los cuales estuvieron allí sólo semanas, y la mayoría siendo posteriormente liberada, y dice: "Las condiciones en los campos eran espartanas, pero, para los estándares de las prisiones, había una dieta adecuada y un alojamiento razonable en los dormitorios". Los presidiarios no eran todos, como tan a menudo se ha insinuado, pobres judíos perseguidos u otros héroes de la democracia, sino que incluían la misma hez de la sociedad: criminales habituales, proxenetas, pervertidos, borrachos despreciables, mendigos perpetuos y parásitos holgazanes.
Los líderes judíos del resto del mundo proclamaron la guerra económica y política contra Hitler tan pronto como él subió al poder, y se pusieron a provocar una guerra para destruirlo. De manera bastante natural, por lo tanto, cuando aquella guerra ocurrió, Hitler consideró a los judíos en general en sus territorios como enemigos y una amenaza para la seguridad, y entonces él los hizo acorralar y colocar en ghettos o campos. Durante las etapas finales de la guerra, cuando los alemanes soportaron las condiciones más terribles ellos mismos —incluyendo cientos de miles de civiles hombres, mujeres y niños muertos en incursiones aéreas, como la ocurrida sobre la indefensa ciudad de Dresden—, los suministros adecuados no estaban disponibles o fracasaron en llegar a los campos que estaban atestados por la evacuación desde el Este, y el tifus se propagó con furia, lo que explica las condiciones indudablemente terribles encontradas en algunos de ellos al final de las hostilidades, condiciones que ciertamente no eran, sin embargo, el resultado de ninguna política deliberada de exterminio, acusación que es una monstruosidad de falsedad.
Después de la guerra la campaña para denigrar a Hitler se concentró en la acusación de que 6 millones de judíos fueron deliberadamente exterminados en algunos de los campos durante la guerra, sobre todo mediante gaseamiento con el fumigador standard para despiojar, Zyclon B, que estaba ciertamente en uso general en los campos y otros sitios también para su objetivo propio de prevenir la muerte (por la enfermedad) y no causarla. La super-melodramática historia de la exterminación masiva de judíos en cámaras de gas ha sido decisivamente demostrada como una mentira colosal por el Informe Leuchter, un informe del principal especialista de Estados Unidos en cámaras de gas en las prisiones estadounidenses que, como preparación de la defensa de Ernst Zündel para su reciente nuevo juicio en Canadá, visitó Auschwitz y tomó muestras de la estructura de los supuestos edificios que habían sido cámaras de gas, las cuales, después de ser sometidas a un análisis independiente en EE.UU., mostraron concluyentemente que aquellos edificios no habían sido usados para ello. A propósito, la admisión reciente de los rusos mismos de que más de 30 millones de personas fueron exterminados por Stalin, el aliado de la judería y de los británicos contra Hitler, hace la acusación judía contra Hitler pequeña en comparación con este muy real Holocausto Rojo.
Volviendo a la Alemania de los años '30, podemos estimar como la mayor conquista de Hitler la de los corazones de su pueblo, ya que el suyo era el régimen más popular que el mundo haya conocido alguna vez. Su Alemania era una tierra profundamente conmovida y transmutada. Nunca, en ninguna parte en ningún tiempo ha estado una nación entera tan radiante, tan dispuesta al servicio como lo estuvo su bajo su mando. Por millones el pueblo alemán diariamente aclamaba que Hitler tenía razón.
Hitler tenía razón en procurar rectificar las iniquidades del Tratado de Versalles, y en unir los territorios alemanes. Sus acciones recibieron el apoyo aplastante de las poblaciones preocupadas. Cuando él entró en Viena, 200.000 vieneses llenaron la Plaza de los Héroes de la ciudad en un éxtasis de alegría en lo que la máquina de propaganda anti-Hitler en Gran Bretaña llamó una "agresión". Él fue similarmente bienvenido en el territorio robado de Sudetenland en el Estado artificial de Checoslovaquia. Hitler se esforzó mucho y durante mucho tiempo, hasta los últimos días de la paz, para alcanzar un acuerdo completamente razonable con Polonia en cuanto a las áreas y habitantes alemanes de Polonia, el puerto de Danzig (90% alemán), y el territorio separado de Prusia del Este; pero esto ha sido deliberadamente obscurecido por los engañosos agitadores occidentales, habiendo dado Gran Bretaña una completamente reprensible garantía general al atrasado Estado de Polonia para hacer de su régimen reaccionario algo irrazonable y belicoso, y así provocar la guerra deseada.
Hitler tenía razón en la importancia que él daba a una alianza anglo-alemana por la cual él durante mucho tiempo se esforzó. Con ella, la combinación de la Marina británica y el Ejército alemán podría haber conservado la paz del mundo, haber preservado el Imperio británico que Hitler valoraba enormemente y que hubiera servido como el núcleo para un orden mundial del hombre blanco salvaguardando a aquel hombre blanco por medio de la supremacía mundial. El embajador británico en Berlín registró el 26 de Julio de 1939: "Desde un comienzo Hitler ha buscado siempre sobre todo un entendimiento con Gran Bretaña" (Vansittart in Office, I. Colvin, p. 346). En realidad, un punto donde Hitler se equivocó fue cuando, en la búsqueda persistente de un acuerdo anglo-alemán, a pesar de todo él esperó que después de la derrota de Francia y el desastre de Dunkerque Gran Bretaña recobrara su juicio, mientras que, si él hubiera invadido en Julio de 1940, él hubiera casi ciertamente tenido éxito.
Hitler tenía razón en su concepción de un Nuevo Orden para Europa que se conformara a la realidad étnica antes que a las demarcaciones geográficas y otras que entran en conflicto con aquella realidad, y en su estímulo de la cooperación para el beneficio común, y de la unidad correspondiente a objetivos comunes.
Hitler tenía razón en haberse anticipado al diseñado ataque ruso, planeado para tomar ventaja de la guerra europea, lanzando su propio ataque primero en Junio de 1941, acompañado por la cruzada europea contra el comunismo que él patrocinó; y, si no hubiera sido por la inmensa ayuda material dada a Stalin por Gran Bretaña y EE.UU., él indudablemente habría aplastado a Stalin y habría eliminado la amenaza soviética que hoy sólo está enmascarada por la táctica astuta de Gorbachov, diseñada para ablandar a Occidente. Como fuere, hoy le debemos al gigantesco esfuerzo hecho por Alemania y sus aliados (incluyendo a todos los voluntarios extranjeros de las maravillosas Waffen-SS), que abarcó la desesperada defensa luchando hasta Mayo de 1945, que el Ejército Rojo no se hubiera abierto camino hasta Calais y estuviera hoy estacionado con el KGB en Dover, Durham y Dundee.
Que sea recordado con gran orgullo que nunca una causa ha sido defendida más valientemente hasta el más alto grado posible que la causa nacionalsocialista de Adolf Hitler. En la batalla por Nuremberg, escena de las mayores concentraciones que el mundo haya visto alguna vez, «los civiles alemanes, hombres, mujeres y jóvenes, se armaron para estar junto a las SS en una enconada lucha callejera en la cual la veterana 45ª División estadounidense "Thunderbird" sufrió enormes bajas. Los fanáticos destacamentos SS que defendían el Salón del Congreso nacionalsocialista, al que Adolf Hitler llamaba el alma del nacionalsocialismo, rechazaron nueve sangrientos asaltos estadounidenses antes de morir hasta el último hombre» (The Spear of Destiny, Trevor Ravenscroft, p. 335; Neville Spearman, 1972). ¡Éstos eran nuestra gente!. En Destination Berchtesgaden (Ian Allan Ltd., Londres, 1975), J. F. Turner y R. Jackson describen los rigores del avance de esta manera: «Aschaffenburg: los refuerzos alemanes llegaron, "muchos de ellos jóvenes fanáticos de 16 y 17 años que rechazaban rendirse y tenían que ser aniquilados". Schweinfurt: "Cada pequeña ciudad y pueblo en el camino a Schweinfurt estaban fortificados, cada colina y bosque ocupada por el enemigo mientras les fuera posible, a menudo por jóvenes nacionalsocialistas fanáticos". Würzburg: "Una vez más, los civiles se integraron a las tropas alemanas en la defensa de su ciudad natal, replegándose a las alcantarillas y a menudo apareciendo en la retaguardia de los estadounidenses"».
En el Berlín en llamas, los remanentes heroicos de los voluntarios extranjeros de las Waffen-SS, la élite de Europa, lucharon hasta el último y murieron defendiendo la vecindad de la Cancillería del Reich y el bunker donde Adolf Hitler entregó su vida, mientras otros héroes de la Juventud Hitleriana, algunos de sólo 14 años, tuvieron éxito en la posesión de los puentes sobre el río Spree hasta el último. Con sacrificios de sangre como éstos como nutriente, fue asegurada la potencia del nacionalsocialismo para sobrevivir y revivir.
Si hay alguna certeza en absoluto en este mundo, es que, si alguna vez surge un verdadero campeón de nuestra gente, él será denigrado hasta el extremo por las fuerzas de la ruina. De manera que son precisamente aquellos que hoy en Gran Bretaña son los mayores responsables de su actual espantosa condición quienes son los mayores responsables de la denigración de Hitler. Aquellos que nos están dañando más son precisamente aquellos que lo denigran más: ésa es la gran ecuación.
Hitler tenía razón en su denuncia de la democracia; esto en realidad deberíamos saberlo ahora por nuestra propia experiencia en Gran Bretaña hoy. Bruce Anderson en el Sunday Telegraph (del 29 de Marzo de 1987) dijo de la invasión afro-asiática de Gran Bretaña: "Los votantes nunca fueron consultados: si así hubiera ocurrido no habríamos tenido ninguna inmigración de gente de color en gran escala". Así, mientras que la dictadura de Hitler dio a la gente lo que ellos querían y preservó Alemania para la gente alemana, la democracia británica da al pueblo británico lo que ellos no quieren y lo llama "libertad".
Hitler tenía razón en su profecía de la oscuridad que seguiría a su derrota. Cuando examinamos la gama entera de males que actualmente sufrimos, desde las huelgas recurrentes al atraco de señoras mayores, desde la venta de drogas a la promoción de la perversión, desde las subvenciones al mundo de la gente de color hasta la degeneración conocida como "rock", tomamos nota del hecho de que Hitler no nos hubiera permitido estos benditos refinamientos de la democracia. También tomamos nota del hecho de que las proyecciones del actual índice de natalidad de la gente de color en Gran Bretaña muestran que dentro de cien años seremos una minoría en nuestro propio país. Ni siquiera el opositor más maniático de Hitler lo ha acusado alguna vez de querer convertir Gran Bretaña en una nación de negros. Ha sido dejado a aquellos opositores el lograr precisamente eso.
La resistencia nacionalsocialista no cesó en 1945. Una figura épica de la guerra que rechazó renunciar a su creencia en el nacionalsocialismo y mantuvo contacto cercano con nacionalsocialistas de todo el mundo hasta su muerte en 1982, fue Hans-Ulrich Rudel. Este as de la aviación alemana tuvo un record mundial por 2.530 vuelos de combate, y otro por 519 tanques enemigos destruídos. Sin ayuda él hundió al acorazado soviético Marat y a 2 cruceros, así como a 70 barcos de suministro. Su lema era "Verloren ist nur wer sich selbst aufgibt” (Perdido está sólo el que se da por vencido).
Otra persona incondicional de los viejos días fue Winifred Wagner, la nuera inglesa del gran compositor Richard Wagner. Después de la guerra un tribunal de des-nazificación la condenó por el delito de apoyar activamente al régimen de Hitler al haber sido su amiga personal. Por este terrible delito ella fue condenada a 450 días de servicio de trabajo especial, su patrimonio personal fue confiscado, se le prohibió desempeñar cualquier cargo público o convertirse en un miembro de cualquier partido político durante cinco años, y se le prohibió incluso poseer un automóvil. Sin embargo, cuando fue entrevistada en una película en 1975 por aquellos que trataron en vano de conseguir que ella expresara algún rechazo hacia Hitler, esta magnífica dama los atacó repentinamente con el magistral comentario: "Si Hitler apareciera por la puerta hoy, yo estaría tan alegre y feliz de verlo y tenerlo aquí como siempre".
Y así la lucha ha continuado, como se ha podido ver en noticias recientes tocantes a Alemania, como el encierro de Peter Naumann por 4½ años por ser el autor intelectual del bombazo en 1979 de una antena de televisión cerca de Koblenz que interrumpió la transmisión del programa "Holocausto", y por conspirar para asaltar la prisión de Spandau cuando Hess estaba todavía vivo y encarcelado allí. Igualmente la prohibición de la organización Nationale Sammlung para impedirle participar en elecciones locales, demostrando así la falsedad completa de la democracia en aquel país, donde el nacionalsocialismo, el deseo de una mayoría alemana, ha sido prohibido desde 1945. Igualmente el titular en el Daily Telegraph recientemente: "El Neo-Nazismo en Aumento en Alemania Occidental".
Mientras el hombre sobreviva en este planeta, el nombre Adolf Hitler será recordado, con la verdad o con mentiras. Es para nosotros en los actuales días deprimentes tener la satisfacción de dar testimonio de la verdad acerca de él ante el torrente de mentiras. ¡Haga su obligación conmemorar y marcar el 101° aniversario de su nacimiento el 20 de Abril de 1990!. Cualquier otra cosa que usted haga en y alrededor de aquella fecha para honrar su nombre, asegúrese de que a las 6:18 de la tarde, el momento de su nacimiento, usted se detenga en silenciosa meditación, encendiendo una vela en su corazón en memoria del mayor campeón de los pueblos arios —vuestros pueblos— que este mundo haya visto alguna vez.

HISTORIA DEL NACIONALSOCIALISMO (6.2.) - LA MARCHA DE LAS SA EN COBURGO


El incidente de la ciudad de Coburgo, ocurrido en Octubre de 1922, nos da una serie de elementos que nos permiten hacernos una idea de cómo era la situación política en la República de Weimar, pero sobre todo, de el carácter y determinación de Adolf Hitler. Muchos politólogos, tanto marxistas como liberales manifiestan su asombro por como el cabo austríaco pudo hacerse con el poder de un país que ni siquiera era el suyo por nacimiento. Pero olvidan analizar las decisiones diarias que tomaba el Führer y que lo hacían tan diferente al resto de la clase política de la época. La realidad es que Hitler no transaba con nada ni con nadie. Tenía claros sus objetivos y no estaba dispuesto a contemporizar. 

Veamos lo que sucedió en Coburgo:

En octubre de 1922 el NSDAP extendió su acción, por primera vez, más allá de Munich. Existían una “Ligas nacionales”, que eran asociaciones más o menos inorgánicas de distintos movimientos nacionalistas que pululaban por Alemania. Hitler terminaría aglutinándolos a todos dentro del NSDAP. Su actuación en Coburgo sin lugar a dudas contribuiría a ello, pues entraría en la leyenda de la violencia política que en ese momento se vivía.

Estas “ligas nacionales”  invitaron a Hitler y al NSDAP a celebrar un Día Alemán en Coburg. En la invitación se le habla solicitado que concurriese acompañado. Hitler tomó al pie de la letra esta invitación a no ir solo y formó ocho centurias de las SA como su acompañamiento. Contrató un tren para llevar sus tropas a Coburgo y éste se constituyó en el primer tren especial con banderas nacionalsocialistas en Alemania. Con el paso del tiempo, estos trenes serían una tónica común.

Hitler y su SA arriban a la ciudad de Coburgo y los organizadores del Día Alemán, como buenos burgueses amantes del orden y la paz, le comunican que han llegado a un “acuerdo” con los socialdemócratas. Por el mismo las formaciones nacionalistas no deberían desplegar sus banderas y mucho menos marchar en formación cerrada. O sea que tenían que ir al lugar de la concentración caminando en forma casi anónima, con las banderas enrolladas en los mástiles, sin cantar las canciones patrióticas y además, no estaba permitido que las bandas ejecutaran música alguna.

¡Hitler los mandó al cuerno! Así de verdad es. No sólo manifestó su indignación por el vergozante acuerdo, sino que se negó a seguir conversando sobre el tema. Mandó a formar a sus hombres, ordenó a la banda de música ejecutar las marchas previstas, ordenó desplegar banderas y al compás de sones marciales, el restallar de las botas nacionalsocialistas se hizo sentir en las calles de la ciudad francona.

Ya hemos hablado del gran coraje físico que tenía Adolf Hitler en nuestros artículos referentes a su actuación en la Primera Guerra Mundial. Un coraje que llegaba muchas veces a la temeridad y que lo llevaron a desestimar ascensos por sobre el rango de cabo, por el hecho de que quería seguir sirviendo como correo, uno de los puestos más peligrosos del batallón.

Innúmeras veces en la lucha política demostrará ese coraje. Muy pronto lo veremos en la Feldherrnhalle. Pero el caso de la marcha en Coburgo es de los más significativos. Cierto es que el Führer daba ejemplo a sus SA, pero también sabía que estaba fuertemente respaldado por sus camaradas, pues cada uno estaba dispuesto a dar su vida por la seguridad de Hitler. Era una común unión (comunión) física y espiritual  entre el naciente líder y sus seguidores, que estaba fermentando para lograr con el paso de los meses y años un sólido partido revolucionario, nacionalista, patriótico y socialista.

Desde la partida en la Estación ferroviaria se produjeron incidentes. Los insultos y provocaciones no se hicieron esperar. Pero la SA, con una fuerte disciplina, no entró en el juego de sus enemigos. Siguieron marchando si reaccionar.

Las ocho centurias nacionalsocialistas iban guiadas por efectivos policiales, que les marcaban la ruta que les había sido asignada. Pero éstos, mostraron inmediatamente por un lado su cobardía y por el otro, el estar al servicio de los socialdemócratas. No permitieron que la formación llegara al lugar que tenía planeado desde un principio, sino que la dirigieron hacia el centro de la ciudad, al Hofbräuhauskeller.

Esto se transformó para las SA en una trampa mortal. Luego de haber entrado al local, la policía cerró las puertas y nuestras tropas quedaron sitiadas por una multitud comunista enfervorizada, que pretendía asaltar el local y producir un linchamiento masivo.

Otra vez la sangre fría y determinación del Führer fueron decisivos para sobrellevar la situación. Hitler ordenó nuevamente formar a sus tropas e hizo abrir las puertas, pese a la oposición policial. O sea, primero manda a paseo a los líderes nacional conservadores que habían “acordado” con la socialdemocracia. Ahora hace lo mismo con la policía de Coburgo. Les dice que no necesita su protección, ya que sabe por experiencia que no solamente sería inútil, sino que probablemente la policía se volcara contra sus hombres.

Obviamente, la situación creada por Hitler hizo imposible la celebración del “Día Alemán”. En realidad como veremos, más que Día Alemán, sería un “día de furia”. Pero viendo el Führer que no habría celebración alguna, decide volver a la Estación para regresar a Munich.

La policía a regañadientes permite la salida de las tropas de asalto. Pero la marcha a través de la ciudad sería toda una hazaña. Las hordas marxistas, al ver que la SA no reaccionaba a los insultos comenzaron a lanzar piedras contra su formación. Esta fue la señal para que la limpieza y el ajuste de cuentas comenzara.

Se desató una auténtica batalla campal, a golpes de puño y también con lo que se encontrara al alcance de la mano. En menos de media hora no queda un marxista en las calles de Coburgo. Las SA se habían hecho dueñas de la ciudad y la plaga comunista se recluía en sus sótanos.

Al caer la noche, sin embargo, varios camaradas nacionalsocialistas que deambulaban en solitario fueron salvajemente agredidos por grupos comunistas. Ante esto las S.A. acantonadas en la Estación Ferroviaria volvieron a ajustar cuentas. En la mañana del domingo no existía más peligro bolchevique en Coburgo. Las gavillas marxistas habían sido aniquiladas.

Ahora bien, ¿fue correcta la acción de Adolf Hitler? ¿No era mejor evitar incidentes y realizar los actos programados sin crear provocaciones? Esas son las preguntas admonitorias que los nacional-conservadores, desde su óptica burguesa hacían.

La respuesta surgió claramente pocos meses después: Coburgo fue la primer ciudad alemana que tuvo mayoría nacionalsocialista y por ello, la primera que contó con un Alcalde del NSDAP.

Los ciudadanos de Coburgo identificaron al más fuerte, se dieron cuenta que con ellos su vida, su libertad y sus bienes estarían protegidos de las huestes comunistas. Los rojos habían encontrado la horma de su zapato y ya no la tendrían tan fácil. Hitler entonces estuvo más que acertado al no admitir que se limitara su accionar por cobardes acuerdos entre por un lado una socialdemocracia insolente y por el otro, burgueses conservadores claudicantes.

El regreso a Munich de las Tropas de Asalto se vio quince minutos retrasado por una “huelga de personal ferroviario”. Nuevamente Hitler y sus SA le pusieron fin en menos de lo que canta un gallo. Volvieron a Munich entonando canciones de victoria.

LA ESENCIA MÍTICA DE LA MUJER ARIA

En circunstancias en que elementos extra europeos desencadenan una verdadera "Jihad sexual" contra las mujeres de nuestros pueblos, queremos recordar la esencia mítica de las madres, hijas, hermanas y esposas de la Raza Aria.


Introducción

Según la mitología nórdica, en las Eddas , la primera referencia a la mujer y su creación aparece en la Edda de Snorri en el Gylfagining en el capítulo IX titulado "Los primeros hombres", y en la estrofa 17 de la Edda poética , la Voluspá o Profecía de la Vidente. Allí, tanto en un lugar como en otro, sólo cambia el estilo en prosa o en verso skaldico, se narra como los hijos de Borr, el hijo de Bruni que surgió de la piedra que chupaba la vaca Adumla para alimentarse, encontraron dos árboles mientras bordeaban la costa; cogieron los árboles y crearon hombres con ellos. Odín les dio espíritu y vida; Vili sabiduría y movimiento y Vé, forma, habla, oído y vista. Les dieron vestidos y nombre. El hombre se llamó Ask y la mujer Embla y de ellos se engendró la estirpe de los hombres a quienes se les dio Midgard como alojamiento, y vivieron junto a los dioses, pues junto a ellos establecieron Asgard.

Como se ve, en la creación de ambos seres, Ask y Embla, no hay diferentes. Son creados a la vez, ambos son tallados de arboles, el hombre no es primero sin mujer, su esencia y estado natural es junto a ella. La mujer en nuestra tradición Europea, no surge de la necesidad de dar compañía al solitario hombre rey del paraíso. No surge de la costilla de Adán mientras él duerme, como una posesión más del hombre ni como su pertenencia dependiente. Surge simultánea y distinta, ambos habitan Midgard, ambos lo pueblan.

Ahí es donde surge la primera distinción entre la mujer europea y la judeocristiana, en su creación ocultada posteriormente por la cristianización de Europa, una persona que junto a otra y con igual origen y valía crean un pueblo, una raza. Distintos en sus atributos los cuales, precisamente, confieren así la posibilidad de creación y repoblación, de sucesión y supervivencia.

Partiendo de esta base, la espiritualidad de la mujer blanca viene dada por esta idiosincrasia marcada en la memoria histórica de cada cual, y en la colectiva de todo un pueblo, el pueblo blanco.

La mujer Blanca siempre se ha revelado contra esa imagen de la mujer sojuzgada por el poder del hombre de la tradición judeocristiana, porque no es su corriente natural de existir. La mujer blanca es luchadora, lucha por la supervivencia de su prole sabedora de la fuerza de un pueblo, y la fuerza de un pueblo estriba en su continuidad y la continuidad depende de la procreación y del cuidado de sus hijos y su desarrollo en los valores transmitidos por sus padres desde la infancia.

Hablamos pues de igualdad como personas, como origen y como seres humanos que luchan codo a codo por su pueblo y su cultura, pero no hablamos de igualdad ni biológica ni psíquica, precisamente por la condición física natural distinta de cada uno de ellos que les confiere hormonalmente las diferencias que afectan a su bioquímica cerebral, sin que esto quiera decir que uno sea inferior que otro , simplemente distintos. Y bendita diferencia! Estas diferencias son las que confieren el carácter de lo femenino y lo masculino .

Si seguimos con la tradición vikinga, germánica, celta o greco-romana nos encontraremos con innumerables ejemplos desde los relatos de la creación a las Sagas de los héroes, en los que las figuras femeninas tienen una importancia no solo sobrenatural o divina, sino histórica. Sobre todas ellas vamos a tratar a fin de recuperar la esencia de lo femenino en esta sociedad degeneradora de los valores ancestrales, en favor de un mal entendido feminismo en el que lo que prima es la igualdad sexual, y que intenta imitar al hombre, algo alcanzable solamente siguiendo una corriente anti natura, castradora y aniquiladora de la raza a la que pertenecemos.


Estos valores, están en todos los miembros de nuestra colectividad, y desde luego, estas palabras no van sólo dirigidas a la mujer, si no los hombres que nos acompañan. Tanto los hombres como las mujeres estamos impregnados de estas ideas que el sistema actual nos va grabando a fuego en nuestros cerebros desde niños, por eso pedimos respeto, valor y virtud de todo ser humano y propio de nuestra raza. Jamás un hombre deberá despreciar la condición de mujer de la cual ha nacido y es. Jamás un hombre blanco y Nacionalsocialista deberá hacer sentir inferior a una mujer cuya misión natural y biológica en la vida será la de hacer perdurar su raza y los valores de su pueblo junto al hombre. Ambos se necesitan, ambos se apoyan, ambos se unen, se aman y se respetan en toda la dimensión humana. Y jamás una mujer deberá comportarse de manera que sus valores de mujer aria queden ultrajados por una mal entendida liberación.

Se puede asegurar que entre la mujer y el hombre de los antiguos pueblos europeos, existió un respeto a los derechos, y en muchos casos la igualdad entre ambos era casi perfecta, factor este que tuvo que esperar más de dos mil años para que volviera a resurgir en el resto de Europa, excluyendo a los cátaros de Occitania en la Edad Media, que fueron también justos e igualitarios con las mujeres.


La esencia Femenina

Los arquetipos con los que se atribuyen a lo femenino o a la feminidad, generalmente, son los de creación, fertilidad y abundancia. Junto a estos aparecen también los de creadora y artista pero curiosamente en toda la mitología del pueblo europeo, se le atribuye la identidad femenina a las diosas de la guerra, la caza y la sabiduría, principalmente en la mitología griega y romana, así como también la imagen de la soberanía.

Los cuatro primeros arquetipos citados podrían resumirse así en una palabra: Maternidad. Según la perspectiva Jungiana, la diosa madre es un concepto innato de la mente humana, anterior incluso al nacimiento, porque la experiencia humana primaria y universal es la de la gestación. Esta idea prenatal, se refuerza después del nacimiento, a medida que la madre nutre a su hijo con alimento, afecto y calor, al tiempo que el bebé depende exclusivamente de ella como fuente de alimento, consuelo y seguridad. En esta fase el niño considera "numinosa" (envuelta en una sensación de divinidad) a su madre. Su acto más nimio alcanza una importancia abrumadora y el bebé no tarda en dividirla en la "buena madre" la que protege y alimenta, y la "mala madre" la que amenaza y castiga. La dualidad de la diosa, la creación y la destrucción, la seguridad y el peligro. La madre es la que transmite los primeros valores al niño, el bien y el mal, ella misma le instruye. Es el todo, su referencia para el mundo en el que crecerá y poco a poco le va mostrando el camino por el que deberá avanzar, clasificando las virtudes de los hombres de su colectividad.

Los tantras, textos hindúes del siglo VII, difundieron la idea del Sakti, la energía femenina pura, el poder primordial sin el cual los dioses no podían existir, principalmente Siva. Un tantra sostiene que "las mujeres son la divinidad; el aliento vital". Sakti es el receptáculo del cosmos. Sakti es representado por la diosa Kali. Ella, gracias a su fuerza prodigiosa, es la energía esencial y universal que activa y protege las divinidades masculinas, es la Gran Sabiduría. Las mujeres apelan a Sakti como la enérgica y positiva fuerza femenina digna de imitar y poseer. A pesar de que muchas imágenes la presentan como una deidad de carácter y aspecto sanguinarios, las actividades de Kali nunca son gratuitamente destructivas. Adopta su aspecto más temible con el propósito de exterminar las fuerzas destructivas antes de que pongan en peligro el Orden Cósmico y.... ¿no es esto lo que está ocurriendo actualmente en nuestro mundo? ¿No debería pues la mujer aria actual sacar su más fiera esencia femenina en tal de no dejar que la mujer como tal, como Madre, desapareciera en pro de una simplificación como mera disfrutadora de placeres sexuales y objeto de deseo físico? ¿No es ahora cuando el Orden Cósmico se está trastornando debido a que los úteros de las mujeres blancas están inactivos? En consecuencia, Sakti, en tanto símbolo de las capacidades de las mujeres, es el modelo perfecto del equilibrio femenino; poderosa, activa y positiva en lugar de inultamente agresiva. Devuelve a las mujeres las tres virtudes que históricamente la mayoría de las culturas semíticas o judeocristianas les han negado: la fuerza moral y física; el intelecto y el conocimiento y la autonomía sexual, entendiendo esta última como la capacidad de elección y decisión, no como mero objeto de placer del hombre, sino como compañera que junto a él y con amor decidan compartir la crianza y educación de los hijos, y el goce y placer compartido con amor de concebirlos. En una palabra la Soberanía, más que autonomía.

Para ilustrar esto nada mejor que una leyenda artúrica en la que la afirmación de la mujer y su esencia femenina son el tema principal. La leyenda de Gawain y Ragnell . Sir Gawain era uno de los caballeros más apuestos y populares de su época y accedió a casarse con una arpía despreciable llamada Ragnell a cambio de la respuesta a un acertijo: ¿Qué es lo que más desea la mujer? La respuesta era: La Soberanía. Esta respuesta se ha tergiversado y corrompido, interpretándose como que la mujer siempre se sale con la suya de una manera extremadamente frívola, cuando la verdadera importancia del acertijo estriba en la autorrealización femenina del derecho a elegir. La noche de bodas, por pura compasión, besó a la horrible Ragnell, convirtiéndose ésta en el acto en una hermosa mujer, librándose así de una maldición. Pero la maldición sólo desapareció parcialmente ya que el caballero no actuó impulsado por el deseo. Ragnell podría permanecer bella sólo de día o de noche, y ésta le ofreció a Gawain la elección, ser bella de dia ante la corte cuando se presentaran juntos o ser bella de noche para la intimidad de ambos cuando estaban solos. El caballero respondió que no podía tomar esa decisión y que la elección correspondía a ella, por lo que de esta forma le concedió la Soberanía sobre sí misma, que era el significado profundo del acertijo. Así Gawain superó la prueba de la madurez y caballerosidad y Ragnell le recompensó permaneciendo eternamente hermosa.

La Mujer Madre

La pareja divina existe en la mitología y en las religiones con el fin de conjugar los principios masculino y femenino decisivos para la fertilidad y mantener el equilibrio de la tierra y las especies. Por tanto, el matrimonio, es fundamental para el bienestar del planeta y su orden natural, convirtiéndose en el modelo de la pareja humana en las sociedades de todo el mundo. El carácter sagrado del matrimonio hunde sus raíces en la emulación de los dioses. La relación entre matrimonio y fertilidad sobrevivió a las culturas ancestrales. La pareja pues, representa la totalidad, la dualidad femenino-masculino perfeccionada, siguiendo pues un modelo divino. El hombre se une a la mujer para recrear lo que diversas mitologías consideran la forma original: el perfecto andrógino.

Antes que madre, la madre es mujer y su función creadora va íntimamente ligada a su actividad sexual, sin ella no hay procreación. Lejos de convertirse en una actividad mecánica, donde el hombre es el único que disfruta y la mujer se siente un objeto usado cuyo único fin es la concepción, nuestra tradición ancestral gozaba de técnicas de placer sexual refinadas, alcanzando niveles tan complejos de búsqueda interior que sentaron bases de pensamientos religiosos o filosóficos que hoy en día se intentan recuperar.

La cópula es un acto mucho más transcendente que la mera gratificación carnal o la necesidad de perpetuar la raza. Como ejemplo podríamos citar el tantrismo, que concibe el universo como un conjunto de vibraciones de energía que emanan del juego amoroso entre el dios Siva y el principio femenino Sakti. Aquí, el encuentro sexual desbloquea el flujo de energías de uno y otro que se intercambian como regalo de amor de uno a otro ser, imprescindible para la función creadora, y donde la mujer se eleva a semejanza de la diosa. Concebir así a un hijo puede ser la muestra más hermosa de la unión mística y divina de una pareja, jamás resultaría una maldición sino el fruto del amor que perpetuará la raza a la que uno ama.

El amor y el matrimonio son la fuente de la vida cultural y popular de un pueblo. El amor entre la pareja no engendra solo la vida si no el auténtico conocimiento y como diría J. Mayerhofer: "si todo procede del amor, el destino de un pueblo depende también de la ética amorosa que impera en su estado".

La naturaleza del hombre/mujer arios implica también su forma de amar. Cada uno expresa su verdadero carácter en el amor, y el hombre blanco lo fundamenta en el Honor y en el Respeto. El amor no es un pecado secreto, sino una relación personal hecha de honor recíproco. No son las mujeres las culpables cuando sus encantos y gracias son envilecidos. El acontecimiento procreador deseado es fruto de un acto amoroso feliz.

En los mitos más antiguos que perduran, la importancia de la función procreadora está relacionada con la llegada del hijo que garantiza el retorno de las cosechas estacionales, una vez más ligado al orden natural de la tierra.

El influjo del arquetipo de la madre queda manifiesto en la abundancia y variedad de representaciones que existen de la misma. Esta categoría incluye a las diosas de la naturaleza: progenitoras de dioses, seres humanos y vegetación. Otras figuras más personalizadas se asemejan a las matres domesticae de la época céltico- romana: madres de un pueblo, región o país. Otras deidades cuya mitología recalca la relación con un único hijo como Isis o María son las más ampliamente representadas. Se las retrata amamantando a sus vástagos y la capacidad de sus senos para alimentar, consolar y proteger es uno de los atributos más importantes y representativos de la madre. Este poder de sustento es muy significativo, la leche materna no es solo una poderosa fuente de creación sino de sustento. La leche también es el medio de transmisión de la divinidad o de poderes sagrados. Sabido es que tras el parto, después de la separación entre la madre y el hijo, el momento de amamantar es el de la unión perfecta entre madre e hijo, ambos unidos se miran, se sonríen y de una forma u otra ambos se nutren, se comunican.

Curiosamente en el sistema Rúnico Vikingo, la runa Berkano, similar a la grafía B, representa a la madre, representada a su vez por sus pechos.

La Mujer Guerrera

"Un ejército entero de extranjeros sería incapaz de detener a un puñado de galos si estos pidiesen ayuda a sus mujeres. Las he visto surgir de sus cabañas convertidas en unas furias: hinchado el cuello blanco, rechinando los dientes y esgrimiendo una estaca sobre sus cabezas, prontas a golpear salvajemente, sin olvidarse de las patadas y mordiscos, en unas acciones tan fulminantes que se diría que todo en ellas se ha convertido en una especie de catapulta. Unas lobas en celo no lucharían tan rabiosamente para proteger a su camada como ellas..."

Así describe el comentarista romano Ammanianus Marcellinus a las mujeres celtas en uno de sus textos. Esta fiereza obedecía al hecho de que las mujeres celtas empezaban a trabajar desde que se sostenían sobre sus pies, amaban a los suyos con más pasión que a su propia persona y conocían el manejo de las armas desde la niñez, debido a las muchas luchas en las que los hombres participaban, ellas estaban solas en el poblado donde debían defenderse de posibles emboscadas, salteadores o animales salvajes como lobos, osos o serpientes.

Pasando al plano mitológico diremos que las diosas manifiestan su aspecto más feroz cuando protegen los misterios femeninos convirtiéndolas en  enemigas invencibles, siendo así a menudo patronas de guerreros y soldados. Se la representa como feroz luchadora y defensora del universo. La cazadora que protege la naturaleza acompañada siempre de un animal salvaje como un lobo, un oso, un león o un perro.

Desde esta perspectiva diremos que la diosa maternal, dadivosa, la representante de las fuerzas del bien, también posee una faceta terrible que desencadena contra los transgresores morales y malvados. La diosa Kali es representada de forma erguida, con la boca ensangrentada y con sus múltiples brazos cargados de armas y trofeos: cráneos humanos, cabezas cortadas y manos amputadas. El mito hindú del cataclismo comienza cuando las deidades piden ayuda a la diosa suplicándole su lucha contra las fuerzas del mal que amenazan al mundo. Montada sobre un león vence a un demonio tras otro, asesinando al último mientras bebe su sangre, ya que sus gotas generan más demonios. La historia es paralela a la de la diosa Sejmet hija de Ra, del antiguo Egipto. Ambas ponen en juego sus fuerzas protectoras para defender a los dioses de enemigos poderosos y malignos, haciéndose invencibles. Este frenesí destructor aflora transitoriamente para luchar con los enemigos de la justicia y el orden natural, y es precisamente la energía positiva masculina la que restablece el equilibrio, encaminando el dios a la diosa hacia la pasividad, hasta que su ira se ha consumido mostrando así de nuevo su aspecto más tierno y afable. La sangre que derrama la diosa no es solo un efecto de destrucción, sino que es la materia prima de la vida y la muerte, que la alquimia divina convierte en un nuevo ser. Al liberar al mundo del mal, prepara el espacio para la nueva generación de la raza que aparece después de todo cataclismo y puebla de nuevo el mundo. Curiosamente en la obra de Cristyan de Troyes conocida como el Romance de Percival o el Cuento del Grial, podemos observar como una bella doncella portando el Santo Grial se aparece a un guerrero galo y le confiesa que en esa copa se recogió la sangre de Cristo y que ella la porta al anciano rey que se encuentra en su castillo. De nuevo una mujer pretende devolver el orden natural al mundo envuelto en el caos a través de la sangre.

La mitología eslava personifica a Zaria, la diosa del alba, como la gran guerrera que nace armada para dispersar las fuerzas de la noche. Se las relaciona a estas diosas de la guerra con las estrellas y el sol, por eso siempre se las representa con brillantes armaduras y joyas de oro y plata. No son diosas hombrunas, más bien al contrario, diosas bellas y engalanadas como las mismas mujeres celtas a quienes gustaba adornarse y cuidar su físico, lavándose dos veces al día, trenzando y peinando sus largos cabellos, cosiendo adornos en sus vestidos y bordando sus mantos en oro y plata. Se pintaban las uñas de manos y pies, coloreaban sus mejillas con una hierba llamada "ruan" y pintaban sus ojos con el jugo de las bayas.

El Avesta, texto del zoroastrismo, describe a la diosa Anahita como una deidad extraordinariamente alta y fuerte, de aspecto imponente y generosamente enjoyada. Comparaban sus cejas con espadas y arcos, su mirada con lanzas y sus pestañas con dagas. Feroz y amenazadora; tierna y seductora; Inasequible y misteriosa, y extremadamente coqueta. El encuentro con ella se convirtió en el único fin de la existencia de los místicos, que vivían a la espera del instante de unión, simbolizada por la muerte, momento en que se fundían con ella, aprendiendo que la aniquilación conduce a la dicha, al secreto mejor guardado de la amada. Esta concepción enlaza con el mito de las valquirias de la mitología nórdica, las diosas que sirven en el Valhalla llevando la bebida y preparando las mesas de los banquetes, a quienes envía Odín a las batallas y eligen a los hombres destinados a morir y deciden la victoria. Gudr, Rota, Norn y Skuld, Skögul, Gunn, Hild, Göndul y GeirsKögul, todas ellas con nombres que remiten a las palabras combate y destino y todas ellas también cabalgan para elegir a los muertos y gobernar las batallas. Eran mujeres hermosas y deseables, e increíblemente sádicas con los hombres, salvo con los Einheriar, como se les llamaba a los guerreros muertos en combate llevados al Valhalla para que allí pudiesen disfrutar de una gloriosa vida nueva. Cada mañana los héroes se vestían con su armadura y combatían en la llanura, por la tarde, libres de las heridas que pudiesen haber sufrido, se reunían a festejar comiendo jabalí asado e hidromiel. Tanto deseaban esta vida los guerreros vikingos que quienes no habían podido morir activamente durante sus años bélicos, ponían fin a su existencia dejándose caer sobre la punta de su espada para así reunirse con los Einheriar.

Las Valquirias, montadas en sus corceles, a veces sobre lobos, cabalgaban junto a Tyr, sobrevolando los campos de batalla y dejándose caer en picado para recoger del suelo a los guerreros muertos. A veces adoptaban formas monstruosas y dejaban caer sobre la tierra una lluvia de sangre, o atravesaban los cielos remando en un barco que flotaba sobre un río de sangre. En una descripción se nos presentan sentadas en un campo de batalla tejiendo un tapiz hecho de intestinos humanos, usando una flecha a modo de lanzadera y cabezas humanas en lugar de contrapesos. Las más famosas valquirias son Brunhild, Alvit, Gudrun, Olrun y Svanhit. No son protectoras con respecto a la vida, sino que la misma concepción del Honor del guerrero ario, clama como tal honor la muerte en el combate, siendo recompensada asi con la unión con su valquiria quien lo lleva a disfrutar de los banquetes de los dioses en el Valhalla, donde ella misma le servirá. Ellas eran las viajeras de los tres mundos, las diosas que transportaban y guiaban las almas de los guerreros merecedores de tal honor.

El mito de Anahita tiene su paralelismo greco-romano con Atenea, otra diosa alta, imponente interesada en las hazañas de los héroes, acompañada siempre de una lechuza. Nacida de la cabeza de Zeus, portaba la lanza y un escudo decorado con la cabeza de la gorgona y rodeado del miedo, la discordia, la fuerza y la persecución.

En la mitología celta Irlandesa nos encontramos con Morrigan y su cuervo, su risa aguda y estentórea helaba los corazones de sus enemigos, no así el de los guerreros puros. La diosa de la tierra, simbolizó la territorialidad y la protección del interés general de su pueblo.

Estos símbolos nos dan una idea de cuál es la esencia feroz de la mujer aria, su agresividad, su ferocidad, nunca es gratuita e inútil. Saca sus uñas y su más terrible rostro en tanto que su pueblo, su prole, su raza, se ve amenazada, en una palabra: el orden natural de quien es guardiana.

¿Y no es esto lo que hoy en día ocurre? La agresividad de la mujer se ve manifiesta en el mundo laboral, en su eficacia productiva, se ha tornado luchadora en tanto que se beneficia materialmente de bienes efímeros importándole bien poco los bienes eternos, la tierra, la sucesión, la herencia y la tradición. Contra esto es contra lo que la mujer aria ha de luchar con su máxima ferocidad, contra la pérdida de los valores del honor y el respeto; contra la inactividad de los úteros en pro del placer por el placer, causadas por el engaño judío a las mentes femeninas para destruir la raza aria.

Si hemos hablado de las diosas, comenzamos hablando de las propias mujeres galas, pero merecen mención aparte las amazonas o las "sin pecho", el nombre procede precisamente de la práctica de extirpar un seno a las niñas pequeñas para que al crecer arrojasen mejor las flechas o las lanzas. Estas no tuvieron carácter divino. Lucharon con los héroes griegos en términos de igualdad. Fueron devotas adoradoras de la diosa Artemisa y se afirma que no solo construyeron su templo en Éfeso si no la ciudad entera. Vivieron en el Norte de África, Anatolia y las orillas del Mar Negro. Utilizaron sexualmente a los hombres para la procreación y posteriormente los mataban, deshaciéndose también de la progenie masculina nada más nacer. Entre las hazañas que se narran destaca la de la Reina Pentesilea durante el asedio de Troya, quien condujo a sus guerreras en ayuda del rey Príamo, pero fue abatida y Aquiles violó su cadáver en un intento de conquistar su colérica alma. También se narra que la reina Hipólita fue asesinada por Heracles cuando este intentó robar su cinturón mágico. Quizás esta apreciación resulte un tanto machista por mi parte, pero quizas el error que condujo a estas valientes mujeres a desaparecer, fue el de equipararse a los hombres y vivir como ellos sin ellos, algo que trastornó el orden natural de la unión mística y natural del hombre con la mujer.

Otro caso mítico-histórico que demuestra la fiereza de nuestras mujeres se describe en la narración del asedio de la Isla de Mona, allá por el año 50 de la era cristiana, donde vivía un núcleo de druidas y druidesas celtas. Allí los romanos debieron de enfrentarse a unas mujeres enlutadas que les combatieron con antorchas y gritos junto con conjuros malignos, consiguiendo así hundir algunos barcos, según el mito; pero el sol rompió las débiles nubes y su resplandor provocó la huida de estas mujeres de quienes nunca más se oyó hablar.

No ocurrió así con la reina gala Boadicea, quien enterada de la matanza ocurrida en Mona por los romanos, calificada de sacrilegio, ya que era uno de sus lugares sagrados, se puso a la cabeza de esta nueva rebelión con el único deseo de cobrarse venganza. Sus acciones bélicas han sido consideradas como las más sangrientas realizadas por los celtas en Britania. Varias ciudades romanas fueron arrasadas y sus habitantes degollados o sacrificados ante la diosa Andrasta, a la que se dedicaban las victorias. En su última batalla contra dos legiones romanas en terreno pedregoso, los carros celtas no pudieron maniobrar, por lo que solo pudieron avanzar con gran heroísmo los jinetes y los arqueros en un inútil esfuerzo, a pesar de no dejar de ennoblecer la memoria de su pueblo. Ante la evidencia de la derrota, Boadicea se envenenó. Este ha sido el comportamiento de los jefes de nuestro pueblo ario: el fracaso ante el pueblo se paga con la propia vida.

La Búsqueda del guerrero

Se dice que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, y no es este dicho algo falto de razón, ya que la mujer acompaña al hombre desde el seno materno, a lo largo de su educación y más tarde como esposa y compañera. Siguiendo con nuestros ejemplos míticos podemos decir que la mujer tiene muchas implicaciones en la búsqueda de los héroes. Puede estar presente al principio, en tanto iniciadora del recorrido, o aparecer en fases posteriores y ayudar, guiar u obstaculizar el camino del héroe a fin de someterlo a prueba. A veces la diosa en sí misma es el último obstáculo, como en el caso de la gorgona Medusa, a la que Perseo tuvo que matar para considerar que había concluido su búsqueda. Pero no hubiese podido acabar con ella sin la ayuda de otra diosa, Atenea, que le proporcionó el escudo bruñido.

La búsqueda emprendida por el hombre suele interpretarse como un viaje psicológico de descubrimiento imprescindible para el pleno desarrollo. La primera fase consiste en la llamada, momento en que el hombre decide iniciar el viaje. Es comparable a la primera separación de la matriz femenina. El propósito del viaje, puede ser la necesidad del hombre de buscar su otra parte femenina con quien se unirá, integrándola en sí reconciliando así las impresiones positivas y negativas que tiene de la madre.

En las narraciones heroicas o caballerescas, el éxito en esta tarea se representa mediante un premio, generalmente una joven deseable. Antes de conseguirlo debe afrontar y vencer a un dragón o cualquier otro tipo de monstruo: un gigante, una bruja, un hombre o mujer poderoso y malvado.... Una o más mujeres en las que la diosa se encarna le ayudan o le crean obstáculos en estos encuentros. En estos casos, la mujer, representa a la buena o terrible madre en dichas situaciones, y parte del desafío del héroe consiste en afrontar adecuadamente cada una de sus manifestaciones para alcanzar el equilibrio interior. Así pues, matar o ser más listo que la bruja y por otro lado recabar su ayuda se convierten en acciones decisivas para conseguir su objetivo.

Otro nivel de la búsqueda es la metáfora de la entrada en la virilidad o en la vida espiritual. En diversas etapas de esta iniciación surgen varias mujeres aparentemente distintas, como motivación de la búsqueda, como la que somete y pone a prueba al héroe a la vez que le ayuda y finalmente como adversaria y premio supremos.

Cuenta la leyenda que la diosa Ëride fue excluida de un festín celestial y arrojó una manzana de oro a los asistentes. Como iba dirigida a "la más hermosa", Hera, Afrodita y Atenea la reclamaron para sí. Zeus se negó a elegir y obligó al apuesto Paris a hacerlo. Cada una de las diosas le ofreció un soborno para que la escogiera. Hera le prometió el poder; Atenea, la sabiduría y la victoria en la guerra y Afrodita, el amor de Helena. Las opciones sólo eran una ilusión ya que cumplía el destino planteado por Zeus para despoblar Grecia durante la guerra. Zeus había engendrado a Helena con este fin. Como era de esperar, Paris escogió a Afrodita, pero al preferir un elemento del principio femenino divino sobre los demás desencadenó las oposiciones inherentes a los diversos aspectos de la naturaleza. Al optar por el amor y la belleza no sólo rechazó la maternidad, sino la castidad y la protección. Durante la guerra de Troya Hera y Atenea ayudaron a los griegos.

En las leyendas la diosa también aparece bajo la forma de mujer guerrera, como la druida Scathach, mentora del héroe celta irlandés Cuchulainn, o al misma Morgan le Fay, quien sometió a prueba al rey Arturo y a los caballeros de la Tabla Redonda.

El relato galés de Culhwch y Olwen es un complejo ejemplo de la aparición de la mujer bajo formas múltiples a lo largo de la narración de la búsqueda. Nacido entre los cerdos, el héroe Culhwch ve moro a su madre poco después del parto, cumpliendo así una única función engendradora y siendo reemplazada por otra reina que origina la búsqueda afirmando que solo se casará con Olwen, hija del malvado gigante Ysbaddaden. Convirtiendose Olwen en el objetivo de la vida de Culhwch. El héroe emprende 32 misiones en una de las cuales consigue el caldero Annwn que representa el útero materno. La última misión de Culhwch consiste en matar a una bruja, momento en que está en condiciones de reunirse con Olwen, su ánima o yo femenino.

Siempre con ayuda de la mujer y sus consejos, al final de la búsqueda el héroe o iniciado conquista un fin material, psicológico o espiritual, no excluyentes, ya que el hombre ario tiene derecho a gozar de lo carnal y material.

En las leyendas de la tradición artúrica, veremos aparecer a la mujer o la diosa bajo mil apariencias distintas. Su función es la de guiar e iniciar pruebas y verificaciones, haciendo así que la Hermandad de la Tabla Redonda pase de ser una simple orden de caballería a convertirse en un grupo de caballeros iniciados. Es la mujer quien se encuentra detrás de gran parte de la acción y las aventuras de estas historias; ya sea como Morgana (Morgan le fay) o como Ragnell. Estas figuras forman parte esencial de la dimensión oculta de la tradición. Son las iniciadoras que provocan los acontecimientos, dejando al neófito transformado de forma definitiva. Son la energía polarizada que impulsa la extensa epopeya de Arturo desde sus dramáticos comienzos hasta la culminación final. Sin ellas las historias no serían más que un desfilar de imágenes sin sentido; con ellas se convierten en un desfile de maravillas que abre puertas cada vez más numerosas y profundas a los horizontes de otro mundo.

La Mujer Sabia

 Al parecer en la sociedad celta, ciertas hechiceras o druidesas, conocedoras además del buen manejo de las armas, eran las que enseñaban a los jóvenes. Según textos de la tradición, fueron dos hechiceras las que adoctrinaron a Cuchulaín. Sus nombres son significativos Scatach (la Temible) y Uatach (la Terrible). Estás hechiceras no solo enseñan las artes del combate físico, sino de la acción mágica, incluso les ofrecen "la amistad de sus muslos" lo que se entiende como una cumplida educación sexual. Semejantes elementos femeninos fueron convertidos en brujas malditas cuando se produjo la cristianización. A pesar de todo, gracias a las técnicas que las hechiceras prodigaron a Cuchulaín, éste se convirtió en un héroe casi invencible.

Como podemos comprobar, estás mujeres eran respetadas y según crónicas romanas se les emparentaba con la casta de los emperadores, la clase social más alta. Se sabe que existían colegios druídicos para mujeres y que su formación era integral.

La mujer aria descendiente de la tradición Europea es una mujer hábil, formada en las artes, en la pedagogía, conocedora de su historia que transmite a su hijo, conocedora de la lengua que enseña a su prole, a través de la palabra de la madre se transmite la tradición de un pueblo, con cuentos y leyendas. La mujer aria de nuestra tradición conoce las primeras necesidades para la cura de pequeñas enfermedades, conoce las plantas medicinales y los remedios inmediatos para aliviar los males de su familia. La mujer aria es una mujer formada, con una amplia cultura, y con siempre deseo de superarse y aprender por medio de la lectura y la actividad intelectual y artística.
La mujer Aria sabe administrar los bienes de su casa. Y sabe llevar una casa adelante en todos sus órdenes, limpieza, alimentación, educación, orden, y administración. Y no es tarea fácil llevar una casa, y no solo hoy en día la mujer trabaja fuera del hogar, siempre lo ha hecho, desde la antigüedad como decíamos al principio, las mujeres se formaban por otras mujeres que ejercían de maestras, de curanderas, de instructoras, trabajaban en el campo y atendían las necesidades del hogar. No es ninguna hazaña especial que ahora la mujer trabaje fuera de casa.

Conocedora de la nutrición, alimenta a su familia sabiendo y conociendo cuáles son sus necesidades en el crecimiento y de acuerdo a su gasto de energía. La mujer Aria, es sabia, inteligente y responsable y siempre en afán de superación en favor de su más cercana comunidad, su familia, primera célula de la Raza Blanca.

Conoce las normas de educación y convivencia para no educar a sus hijos como salvajes, y conoce las leyes y la vida natural que transmite a su prole como orden y ejemplo e ideal de vida a seguir.

La mujer Blanca no se deja manipular ni influenciar por modas si no que su sabiduría le permite discernir lo que es bueno para ella, para su familia y para su Raza, esa es la verdadera sabiduría de una mujer Blanca formada en su tradición y conocedora de su historia. Gracias a la sabiduría de la mujer nuestra Raza crece y se expande, con su trabajo y su biología, como dadora de vida y educadora de grandes hombres y mujeres ejemplos de hombres Blancos.