-----------------------------f- 3 DE AGOSTO - 1944 - DISCURSO SECRETO DE HEINRICH HIMMLER CON MOTIVO DEL ATENTADO DEL 20 DE JULIO. ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

miércoles, 2 de agosto de 2017

3 DE AGOSTO - 1944 - DISCURSO SECRETO DE HEINRICH HIMMLER CON MOTIVO DEL ATENTADO DEL 20 DE JULIO.



La fecha de hoy es 3 de agosto. Este día en el año 1944 el Reichsführer SS Heincrich Himmler pronunciaba el discurso que más abajo se transcribe.

Presentamos la traducción de un discurso secreto para Gauleiters (dirigentes distritales de NSDAP) celebrado dos semanas después del intento de asesinato de Hitler por la camarilla Stauffenberg. Himmler habla sobre las actitudes traicioneras y derrotistas en la dirección de la Wehrmacht antes y durante la Guerra, sobre la conspiración para matar a Hitler y tomar el poder en Alemania, y las consecuencias del 20 de julio. Una copia de este discurso fue depositada por Martin Bormann en el Archivo Central de NSDAP y hoy está en el “Institut for Zeitgeschichte” de Munich. Fue publicado en “Vierteljahrshefte für Zeitgeschichte” en 1953.

El discurso según testigos, fue improvisado por Himmler y el único texto del mismo fue el que tomaron los taquígrafos. Hitler dijo de Himmler que él era un genio organizativo, organizando las SS, la Policía de Seguridad y cualquier otra cosa que le fuera dada, brillantemente. Creo que vemos esta capacidad en la clara estructura interna de esta charla improvisada.

Himmler explica cómo el derrotismo más perjudicial que ocurrió en la Gran Guerra y de nuevo, a pesar de los cambios realizados en la Segunda Guerra Mundial, se encontró principalmente en la "camarilla de oficiales intelectuales" del Ejército[1].

Como Himmler describe el continuo crecimiento de sus propias responsabilidades durante estos años, vemos que se está convirtiendo en una tensión para él, el servidor obediente y claro del Estado Nacional-Socialista y de su líder Adolf Hitler. Hacia el final del discurso, confía:
“Esto es, por supuesto, difícil. Se puede imaginar la furia que a veces tengo en mi corazón cuando veo todo el desastre que ellos (el personal del ejército traidor) han dejado atrás, que ahora tiene que ser compensado con trabajo duro. Es difícil, pero no debemos mostrar estas cosas en el exterior. Estamos haciendo esto por Alemania, y sobre todo por el hombre que todos amamos, que tiene la tarea más difícil en la Tierra, para nuestro Führer”.
Himmler pudo haber sentido que Hitler era demasiado indulgente y perdonador, pero siempre lo explicaba atribuyéndolo a su naturaleza generosa. El punto de vista de Himmler era el del jefe de la policía de seguridad, mientras que Hitler, como Führer, se preocupaba de no desestabilizar la moral general de la nación y las tropas mediante la remoción de los altos oficiales.

Cinco meses después de este discurso, Hitler, cargó a Himmler, a pesar de su falta de entrenamiento militar profesional, con el mando del Grupo de Ejércitos Vístula, formado precipitadamente para detener la ofensiva soviética en Pomerania. Cuando Himmler fracasó en diseñar un plan para completar los objetivos, Hitler envió al general Walther Wenck a la sede de Himmler para tomar el mando de una contraofensiva. Pero se encontró que no era posible mover las tropas que se necesitaban para llevar a cabo esta ofensiva. Se dice que Hitler culpó a Himmler de su inacción por el fracaso y lo relevó de su mandato el 20 de marzo.

El Reichsführer-SS, que había estado al cuidado de su médico desde el 18 de febrero, fue directamente al sanatorio de Hohhenlychen, al norte de Berlín, para recuperar su salud. Su última reunión con Hitler  fue en su cumpleaños Berlín, cuando Himmler reafirmó su juramento de lealtad, que a nuestro juicio sin duda era sincero. Los acontecimientos que tuvieron lugar en los últimos días desesperados del régimen fueron, los actos de hombres que trataron de hacer lo que creyeron mejor, según lo posible para cada uno, por el bien y por los intereses del Reich.

Sin dudas este es uno de los documentos más interesantes del período de 1944. La traición de gran parte del personal del Ejército es palpable. Un grupo de oficiales que eran víctimas de resentimientos y creencias en la vieja estructura de clase "aristocrática" en Alemania que no se había unido realmente a la "revolución" nacionalsocialista, sino que sólo había ido junto con la fuerte corriente de su popularidad.  Por algo el Führer en admitió en los momentos finales que le había faltado disolver y proscribir una logía más: la de los militares.


REICHSFÜHRER-SS Heinrich Himmler Discurso a la reunión de Gauleiters el 3 de agosto de 1944 en Posen

¡Estimados miembros del Partido!

Al principio de mi presentación y mi informe quisiera decir lo siguiente:

Considero necesario que nosotros, en este estrecho cuerpo de gobierno del Reich y del Partido, tengamos total claridad sobre lo que sucedió. Sin embargo, quisiera pedirles que comuniquen al mundo exterior solamente los hechos que se darán a conocer a través de las sentencias y veredictos del Tribunal Popular en las próximas semanas y meses. Este discurso es lo que necesitamos para nuestra propia guía y aclaración.

Con este intento de asesinato el 20 de julio, por primera vez en nuestra historia, un oficial alemán violó su juramento y puso su mano sobre el comandante en jefe a quien prometió su lealtad. Pero ésta fue la última expresión de un largo proceso.

Es una larga historia. El Estado Mayor alemán adquirió fama y reputación gracias al primer Moltke[2] y el segundo Moltke[3], el jefe del Estado Mayor de la Gran Guerra, se lamentó con un ataque de histeria y llorando al comienzo de aquella guerra, pues estaba desesperado y convencido de una derrota venidera.

Cosas extrañas ocurrieron durante esa guerra. Se produjeron fenómenos extraños, que son difíciles de explicar. Es difícil explicar la batalla del Marne. Cómo explicar el hecho de que el motín de todo el ejército francés permaneció desconocido para el lado alemán y una ofensiva general no se llevó a cabo. Según las evaluaciones más optimistas, sólo tres o cuatro divisiones no participaron en este motín. Es extraño que tal descomposición enorme, tal catástrofe del enemigo permaneciera sin ser detectada por nuestro lado[4].

De acuerdo con los registros oficiales franceses, de los tribunales marciales por motín, 3.427 soldados fueron declarados culpables. Más de 500 fueron condenados a muerte, pero sólo 49 fueron ejecutados. La mayoría de los condenados por motín fueron asignados a unidades militares disciplinarias o deportados a prisiones fuera de Francia. Pero los registros oficiales probablemente están equivocados sobre el número de ejecuciones. Algunos amotinados enfrentaron cargos distintos al motín y fueron fusilados. Sin duda, muchos otros fueron fusilados sin ningún juicio y catalogados como "muertos en acción".

Los alemanes recibieron informes de motines en el ejército francés de espías y prisioneros de guerra escapados, pero se negaron a creer que tal cosa realmente estaba sucediendo. Adoptando este punto de vista, Alemania desperdició una oportunidad para empujar hacia a París y ganar la guerra en el verano de 1917.

Otro hecho que el Führer mencionó una vez: que en 1918 varios centenares de armas navales que se montaron en tractores de terreno como un arma antitanque permanecieron detrás del frente. Nunca aparecieron en la primera línea.

Por último, el hecho mismo del colapso al final. Nosotros, los nacionalsocialistas, lo sabemos muy bien: era una revolución comunista, bolchevique, socialdemócrata. Estamos muy familiarizados con esto. Fue en parte un levantamiento de los soldados alemanes decepcionados y decentes, en parte de los trabajadores decepcionados y maltratados, pero sobre todo, fue un levantamiento de sub-humanos: desertores, judíos, asociales y criminales.

Huelga decir que destacamos estos hechos en nuestra propaganda. Pero en este estrecho círculo hay que decir que todo esto no habría ocurrido si la dirección hubiera mantenido su juramento. Si los generales y los miembros del Estado Mayor no hubieran perdido la paciencia, la revolución, el levantamiento y los consejos de soldados no habrían tenido lugar. Tenemos que decir esto - y la historia es tan despiadada como insensible-  que los generales abandonaro a su comandante en jefe (el Kaiser Guillermo II) y le dieron el consejo de huir al extranjero.

Después de este colapso y esa terrible derrota llegaron los años enrevesados, los acontecimientos en el Ruhr, Munich, la República Soviética, etc., todo lo que presenciamos. Y la construcción del nuevo Reichswehr.

Fue reconstruido en gran parte por el antiguo Estado Mayor. Y sabemos que no por accidente, muchos oficiales capaces que más tarde se han hecho conocer como nacionalsocialistas, tuvieron que desaparecer del ejército.

Cabe señalar además que en este ejército de 200.000 y más tarde 100.000 hombres, se estaba llevando a cabo una selección sistemática negativa. Mientras la Marina ha aprendido una lección del colapso y del motín de 1917/18 y, por pequeña que sea, se reconstruyó con gente de los freikorps, y por lo tanto se hizo sana, el ejército, por otra parte, construyó sobre la parte más deficiente , la parte "intelectual" del Estado Mayor.

Tenemos que tener claro que aquellos que hemos considerado nuestros héroes nacionales y generales nacionales (Volksgenerale), como Schobert, Dietl, Hube, Schörner, fueron suprimidos durante años, no fueron promovidos, no recibieron el mando. Eran repugnantes a esa camarilla en particular, considerada poco fiable para ellos como forasteros. Podría describirse en detalle lo difícil que era, incluso en el momento en que el Führer era ya el comandante supremo de las fuerzas armadas, dar a un hombre como Schobert su primera división, luego un cuerpo y luego un mando superior; Lo difícil que era sacar a un hombre como Dietl del olvido, lo difícil que era darle a un hombre como Schörner  -una división de la montaña. Ese mismo Schörner -lo sé hoy- fue convocado ante el comandante en jefe del ejército, y tuvo que responder al señor von Brauchitsch, porque lo visité en Pontarlier, en el Jura. Fue convocado a Berlín y tuvo que responder por cómo llegó a esta visita ilegal de un notorio nacional-socialista.

Así se formó este ejército. Los jóvenes que se unieron tenían buena voluntad. Aprendieron mucho, trabajaron diligentemente. Pero la creencia en un rearme a gran escala no estaba presente en este ejército. Creo que el Führer podría deciles lo difícil que era, ahora que el ejército finalmente tenía un gobierno que quería hacer todo por ellos, llevar a cabo cualquier cosa para que finalmente pudieran conseguir un nuevo cañón o más divisiones. El ejército se volvió complaciente, se convirtió en un fin en sí mismo. Estos 100.000 hombres serían un factor decisivo como el único cuerpo armado en el país en un escenario de guerra civil. Por esa razón tenían el personal de los distritos militares enormemente inflados con personal de inteligencia, como estructuras clandestinas para el evento de una guerra civil. Era exteriormente un ejército apolítico, pero en realidad era, al menos en el Estado Mayor, un ejército altamente politizado.

Estoy hablando del Ejército del Interior, que existe para cuidar cualquier conflicto civil dentro del Reich o cualquier intento de hacerse cargo del gobierno (putsch), además de ser un ejército de reserva. Por lo tanto, estoy diciendo que era político porque determinaría qué era o no una amenaza. Era demasiado grande en comparación con el ejército de campo, o el ejército regular. El Estado Mayor General no quería el nivel de rearmamiento que Hitler quería tener. Valkyrie era un plan para la protección del Reich por el ejército casero.

El año 1933-34 inicialmente trae buenos comienzos. El ejército no puede resistir el impulso. El hombre que está a la cabeza del Ministerio de Guerra o del Ministerio de Reichswehr, Blomberg[5] - digo hoy como lo dije en todos los años anteriores - es decente, leal y fiel. Pero él era suave, no podía hacer cumplir nada y actuó tontamente en la vida privada. Pero era decente y leal al Führer. Por eso tenía enemigos en sus propias filas.

En 1934, en mi opinión, grandes oportunidades estaban disponibles. Era el momento del rearme donde pasamos al Ejército Popular (Volksheer), la introducción del reclutamiento general, durante un año, más tarde durante dos años. Entonces, en 1934, Röhm, si no tuviera su desafortunada disposición, sus aspiraciones malogradas, su desafortunada infidelidad, podría haber ganado alguna influencia en el ejército con la SA. El 30 de junio de 1934 destruyó esta posibilidad[6]. El ejército surgió de ella como leal, fiel y valiente.

El Sr. Fritsch era el comandante supremo del ejército. Después de él - puedo resumirlo aquí - viene el Sr. von Brauchitsch. El Jefe del Estado Mayor era el General Beck[7], más tarde el General Halder[8]. Las características de estos señores, especialmente los últimos, me gustaría reservarla para más adelante.

En la marcha hacia Austria en 1938, muchos participaron sólo a regañadientes[9].  Solamente oficiales como Schobert y el buen general Weichs de Nuremberg fueron entusiastas. Por supuesto, obedecieron la orden. Eso está claro. La obediencia a una orden nunca se niega exteriormente. Eso no es posible. Para esto han dominado las formas demasiado bien. Uno nunca se expondrá, uno nunca será grosero. Uno justificará todo. Y estaban embriagados con esa guerra barata y sin sangre, ellos eran los grandes vencedores.

Ya durante la crisis checa comenzaron los colapsos nerviosos. El Sr. Beck desarrolla  su histeria habitual al pensar que iríamos en contra de los checos. Otro, su adjunto - cuyo nombre olvido en este  momento - sufre un desorden de memoria y accesos de llanto. Jugaban el papel del bendito Moltke el Joven. Además, el señor Beck -puedo describirlo aquí- es ciertamente un hombre muy intelectual. En todos los años le he llamado irrespetuosamente el imitador de Moltke. Porque él, pellizcando los labios afilados, inclinándose ligeramente hacia adelante, de manera tan distinguida y militar, trató de sacar algunas palabras, frases y palabras ingeniosas, y nunca hubo nada en el camino del contenido. No tenía sentido. Debería haberse convertido en un actor. Habría sido genial.

La marcha hacia los Sudetes prospera. Una vez más no tienen que luchar, no tienen que asumir la responsabilidad. Luego viene la primavera de 1939 y luego la guerra finalmente llega.

La campaña polaca y la campaña occidental son blitzkriegs. Nuestra fabulosa Luftwaffe, establecida por el Reichsmarschall Hermann Göring, y la táctica revolucionaria de las tropas blindadas, impuestas por el Führer pese a una gran oposición[10], tienen éxito.

Algo más sucede también. En muchos sentidos somos mejores, tenemos armas más modernas. La vieja basura que estaba en los depósitos ya no está allí. Tuvimos que destruirla en 1918 / 19[11]. Y además, en comparación con los ejércitos occidentales estábamos un poco menos calcificados. Fuimos más revolucionarios. Nuestro ejército era más revolucionario. Por eso ganamos, entre otras muchas razones, la actitud nacionalsocialista de los hombres, suboficiales y muchos oficiales. Esa fue probablemente la razón principal.

Ahora viene 1941, la guerra contra Rusia. En estos círculos había una gran vacilación. Dijeron: "No necesitamos la guerra con Rusia. Stalin nunca nos habría hecho nada". Pero sólo el hecho de que Stalin reuniera 20.000 tanques en la frontera habla por sí mismo. Lo que encontramos en la frontera habla por sí mismo. Recientemente le dije a alguien: 
"Sabes, está claro, tienes toda la razón, Stalin puso a su ejército solo para jugar un pequeño juego de guerra, por eso necesitaba esos 20.000 tanques y la enorme fuerza aérea".
Tuvimos suerte, incluso si no debemos mantener un metro cuadrado de Rusia, como parece hoy. Pero volveremos muchos miles de kilómetros. No hay duda de eso.

(aplausos).

Pero incluso si no debemos mantener un metro cuadrado, esta decisión del Führer fue el rescate de Alemania y Europa en 1941.

(Vivos aplausos)

Al comienzo de la campaña rusa en 1941, las victorias relámpago se producen gracias a la estrategia audaz, revolucionaria, blitzkrieg y tácticas del Führer, y los generales s estánn muy entusiasmados. Pero ya en ese momento, estoy empezando a ver algunos problemas y errores que he tratado de remediar, especialmente en la formación de mi cuerpo de oficiales. Estoy hablando sobre todo de las deficiencias morales de ese cuerpo de oficiales, una vez excelente[12].

Destacaré aleatoriamente algunos ejemplos que experimenté dolorosamente durante años como Reichsführer-SS y líder de las Waffen-SS. En 1939, por ejemplo, el Oxhöfter Kempe, cerca de Danzig, fue atacado. El batallón que asaltaba era el batallón de SS Heimwehr Danzig. Tuvimos la desgracia de que el comandante del regimiento hubiera sido herido, o hubiera tenido un accidente el día anterior, y por lo tanto estaba ausente. De la famosa División Landwehr de Pomerania, que en ese momento tenía un cuerpo de oficiales muy reaccionarios, recibieron al Graf Rittenberg como un comandante temporario de batallón y asaltaron al Oxhöfter Kempe con él. Y después se informó: “La enésima División de Landwehr de Pomerania liderada por Graf Rittenberg ha tomado Oxhöfer Kempe”. Estaba en el comunicado de la Wehrmacht[13].  Yo estaba en Sopot y dije:
Mein Führer, eso no es cierto en absoluto, ese era mi batallón”. 
Y el Führer me dice: 
“Ese fue el batallón de Graf Rittenberg, ¿de qué estás hablando?”
Dije: 
“Mein Führer, puedo probarlo; Nuestros muertos están allí, basta con echar un vistazo”
Así que le preguntaron (en la Wehrmacht):
”Sí, por supuesto, respondieron, es un batallón de la SS, pero ese día fue puesto bajo el mando de la División y el batallón lleva por supuesto, el nombre del comandante - eso no era necesario - y por eso fue llamado el batallón de Graf Rittenberg”.
He visto este mismo fenómeno en cientos o miles de casos con - no lo puedo llamar de otra manera - fraseología románica. Nos hemos acostumbrado a esta fraseología que no es muy diferente de la italiana. Las mismas cosas que ya hemos experimentado en la campaña occidental, pero especialmente desde 1941, por ejemplo, el doble conteo de prisioneros. Todas estas cosas, mis queridos miembros del partido, he visto por mí mismo. En los años 1941, 1942, 1943 he estado viajando mucho en coche, vi los retiros de Kiev a Jarkov, y he visto todo el lío. También lo vi durante el avance. Había un tanque eliminado con la inscripción: 111. División. Entonces otra división viene cerca y se cruza hacia fuera y escribe: 78.a división. Así que ya fue capturado dos veces. Luego viene el siguiente, el 11 Div. y el tanque se cuenta tres veces. Los soldados tenían el valor de mentir y decir: Lo destruimos o lo vencimos, mientras que en sí mismo es tarea de las unidades de recogida de botín con algunos valientes hombres de 50 o 60 años de edad para llevar el tanque a distancia. Nos hemos engañado sobre nuestras hazañas en muchos casos. No voy a disminuir nada. Ha habido un número incalculable de verdaderos hechos y hazañas militares. Pero hemos soportado demasiado en este ejército, y el ejército ha desarrollado el hábito de "organizar" esos actos heroicos.

Uno podría continuar con esto sin fin. Esto es indecencia. Y todo sale de ella. Si la gente es indecente entre sí, no se comportan mejor contra otros. Por ejemplo, los regimientos o batallones que fueron trasladados de otras divisiones - yo puedo cantar una canción al respecto - fueron enviados a todas las tareas miserables y a los ataques más arriesgados, utilizándolos según el principio: Este batallón no pertenece a nuestra división, Así que lo “consumiremos”  primero. ¡Por supuesto, hubo muchas excepciones! Había un número decente de comandantes de batallón. ¡Pero esa actitud y práctica era inteligente! Y (el cuerpo de oficiales) estaba muy bien educado en sofisticación e intelecto. Era realmente sabio. Se les permitió tomar los peores ataques, fueron enviados a situaciones miserables, se les dieron menos premios, y no se les dio, por supuesto, ninguna mercancía cantina[14].

A veces conseguí que los batallones que se trataban de esta manera me fueran transferidos, cuando sólo quedaban 1 oficial y 10 hombres. Entonces se dijo: El III. Batallón Regimiento "Totenkopf" transferido de nuevo a la "Totenkopf" División. Una vez que recibí una empresa donde había 1 suboficial y 1 un soldado. Yo lo había regalado con 150 hombres, es decir, no me lo dieron, me lo quitaron. El día anterior todavía había 10 hombres y 1 suboficial allí. Este oficial y 10 hombres todavía tenían que patrullar todo el día, hasta que sólo quedaban 1 suboficiales y 1 hombre. Entonces vino una orden del personal del ejército que esta compañía de la enésima división será enviada otra vez.

No crean que he experimentado esto sólo una vez. Esa ha sido la prueba de nuestros valientes hombres SS durante muchos años. No me estoy quejando aquí. No estoy acostumbrado a quejarme. Sólo he tenido la oportunidad de obtener una visión profunda de los personajes, de la gente y ver a aquellos que son realmente decentes y a aquellos que  no lo son. Muchos trataron a nuestros hombres SS decentemente, no importa si estaba de moda o no. He tenido una gran oportunidad de conocer realmente bien a los personajes, especialmente en el momento en que no estaba de moda tener buenas relaciones con las SS o incluso conmigo, pero donde podías ganar un poco de cruz tratándonos lo más posible . En el invierno de 1941 comenzó la primera gran crisis en el personal. Se requería la energía sin precedentes del Führer para detener el frente. Todo el mundo quería escapar, todo el mundo quería - esta palabra se maldijo - renunciar, o en simple alemán - huir[15].

La ropa de invierno había sido descuidada por completo. Puedo decirle sobre eso. Sabía que vendría la campaña rusa. En febrero de 1941 visité al camarada de partido Terboven en Noruega y le hablé, y él tuvo la amabilidad de mostrarme todo y organizar todo y volamos juntos hasta Kirkenes, Vardo y el Vadsoe. Quería tener experiencia en la guerra de invierno, en ropa de invierno y todas las cosas que necesitas para el invierno.

Con esta experiencia, tanto de los finlandeses como de los noruegos - rica experiencia - volví y ordené que se hiciera ropa de invierno para las cinco o seis divisiones de SS. El Obergruppenführer Pohl y sus hombres tuvieron que solicitar moneda extranjera para comprar todas estas pieles. En mayo todavía no teníamos ninguna. En junio las recibimos, y con una investigación ocasional de los generales, para lo que necesitábamos la ropa de invierno, recibimos la respuesta clásica: “El soldado alemán no necesita ropa de invierno, no se congela”. En septiembre y octubre, el señor Brauchitsch mostró al Führer 10 o 12 hombres vestidos de invierno. Ellos, sin embargo, sólo existían en esos modelos.

Eso es sólo una parte del ajetreo y el bullicio de esta camarilla en estos años. Yo siempre hablo sólo de esta camarilla, pero todo lo que se ha borrado, por supuesto, de los otros que se les había enseñado esos malos hábitos. Todo es parte del tono que un oficial decente podría permitirse.

Era normal en esos años que en los momentos en que el frente se estaba desmoronando y había lagunas, el Führer, en su ansiedad preguntaba: 
“¿Dónde puedo conseguir una división, donde puedo conseguir un regimiento”. 
Muy a menudo recibió esta respuesta: 
“No tenemos regimientos libres, debemos retroceder”. 
Entonces, cuando ya había terminado, el Führer me preguntaba: 
"¿Tienes un regimiento policial de repuesto, ¿tienes algo en absoluto?”. 
Tenía la ambición de nunca, o casi nunca decir no al Führer. Cuando lo dije, realmente no tenía nada más. Por estas razones tuve que atraer cada vez más policías, que ustedes, queridos compañeros del Partido, como Gauleiters y Gobernadores del Reich, sintieron, porque a menudo no teníamos policía para las tareas más urgentes.

Siempre era un equilibrio: 
“¿Debo decir 'no' al Führer, aunque sé exactamente que no puede conseguir nada del ejército, y debo permitir que ocurra un desastre en el frente, o debo tomarlo en mi joroba y Decir: Sí, todavía tengo un regimiento de policía?”
Esos regimientos tenían una edad media de 39 o 40 años. Regalé regimientos con una edad promedio de 46 años al frente. En la mayoría de los casos se me han negado las armas de de lucha anti blindados para ellos.

Fue terriblemente difícil para el Führer en todos estos años. Era difícil entender lo que estaba pasando. Podías sentirlo, pero no lo comprendías y no lo probabas. Pero nosotros en la tropa de las SS sabemos, por supuesto, exactamente: Este es decente, que no pertenece a la camarilla, que no pertenece a ella. Yo estaba libre para viajar y he visto todo el frente alemán desde la Península de los Pescadores a Taganrog. Los conocí todos en los años 1941-42. Yo estaba en la mayoría de los cuartos del ejército, los conocía a todos, sabía que aquí o allá algo no estaba bien. Pero me faltaban pruebas.

"Cada vez más derrotas salieron del personal"

Una cosa estaba clara: en los años 1941, 1942 y 1943 el creciente derrotismo se filtraba desde el personal de Estado Mayor y hacia abajo. Pero el frente estaba en buena forma. Y cuando un valiente comandante de frente llegaba a un bastón, aparecía un jefe de estado mayor (no lo tomes mal), en muchos casos un miembro de este no disuelto en 1933/34 "Asociación Schlieffen"[16], que con un rostro preocupado explicó a este valiente soldado de primera línea en el mapa, lo difícil que era, lo peligroso y tenso que era la situación. Tienen esas hermosas expresiones que pertenecen a su vocabulario. Le explicaban que, “naturalmente, por razones tácticas debemos tomar esta línea, la línea Gustav-Dora-X, pero por desgracia, por supuesto, no se puede hablar de ello, es una orden de la sede - contra todas las reglas militares que no debemos hacerlo Pero, por supuesto, somos soldados y obedecemos”. A veces yo estaba a punto de explotar de rabia cuando veía todo esto y no pude comprenderlo, no podía entenderlo.

Una vez atrapé a un cerdo. Podía demostrar que el comandante había hablado en términos derrotistas, en la forma más cruda. Por supuesto, lo busqué y lo saqué de su servicio. Luego debía ser interrogado por un juez apropiado. Pero el juez del Herr no lo interrogó para determinar lo que pasó, sino que le dijo al mayor: “Deberías decir: No he dicho esto y esto en esta compañía. Debes añadir a tu declaración lo siguiente: Los periódicos extranjeros lo dicen así "- entonces no se me puede castigar”. El mayor tomó el consejo, y naturalmente salió impune. Recibí una carta que decía que la actitud del comandante era adecuada, porque era un hombre impecable, un oficial impecable. Ahora, lo más vergonzosamente, el mayor y el juez se sientan juntos en una celda de prisión[17].

(Aplausos)

Tales cosas nos pasaron a lo largo de los años. Regimientos de la policía que envié con 2000 hombres y mientras todavía había 300 hombres en ellos y los reclamé de nuevo, o más bien les ordené, podía obtener la respuesta: “por supuesto, si usted quiere asumir la responsabilidad por el hecho de que el frente se derrumba aquí, entonces, por supuesto, se lo daremos a usted, pero militarmente es irresponsable y el regimiento debe permanecer - aunque sean sólo 300 hombres”. Siempre fue así. Y les di algo, al final tenía que disculparme incluso si exigía el regreso del resto de lo que les había dado.

Era así incluso en los detalles más pequeños. El Leibstandarte estaba con el Grupo de Ejércitos del Sur bajo el Mariscal de Campo Manstein, el Mariscal Lewinski. Su nombre es Lewinski, no Manstein. Él es un nacido von Lewinski y sólo ha cambiado más tarde el nombre por von Manstein. Digo esto, así que aquí está la claridad respecto a él. Con el Herr Marshal von Lewinski era común cuando se usaba el Leibstandarte, que incluso nuestros técnicos altamente entrenados eran enviados a la batalla, y no hasta que el último batallón de estos técnicos hubieran pateado el cubo antes de que fueran sacados. Esta es la razón por la que tenemos esas pérdidas por encima de la media en la SS, y por qué tantos comandantes SS se encuentran bajo la hierba[18].

Nunca quise hablar de ello, incluso cuando hubiera tenido sentido en muchos casos. Pero cuando vimos que todo era en vano, cuando vimos que algunas personas malévolas tenían la intención de matar a esta incómoda tropa y sacarla del camino para posibles desarrollos futuros[19], entonces debo decir que estábamos amargados cuando presenciábamos este  flujo de nuestra mejor sangre.

Ese personal frecuentemente copiaba y enviaba  los artículos de la prensa extranjera  -especialmente la prensa extranjera -  aunque estaba prohibido. Los radiodifusores extranjeros no sólo fueron escuchados, sino interceptados, anotados y difundidos. Las órdenes se transmitían muy a menudo con un retraso de veinticuatro horas. Eran enviadas en una forma sin sentido, aunque el transmisor del comando sabía exactamente que este sentido de la orden no era el correcto.. Pero, ¿cómo probar que esta orden fue enviada deliberadamente 24 horas más tarde? No puedes probarlo, porque responderán: “lo he enviado a tantos, pero hubo ruido de línea, lo siento”. O: “Traté de hacerlo en la radio, pero su estación de radio estaba baja”. O: “Queríamos enviarlo por radio, pero nuestra estación de radio estaba rota”. O: “He enviado a un oficial con el mensaje pero se quedó atorado, lo siento”. Que entonces una división se desmoronaba porque se despegó demasiado tarde, mientras que ambas divisiones vecinas ya habían sido cortadas, es vergonzoso. "Lo siento terriblemente, pero tales cosas suceden en la guerra", respondían. Es extraño que siempre "sólo" suceda, pero sucede y es increíble.

"El concepto de deber en el Personal de Estado Mayor era desastroso"

El concepto de deber, especialmente en el personal de Estado Mayor, fue desastroso en muchos casos. Hablo del cuerpo de oficiales, porque ahora tengo que educarlos abiertamente. Yo les digo: Para todos nosotros, todos los soldados y oficiales, sólo puedo desear una cosa: que nadie tenga la idea de publicar un libro sobre cómo estaban las posiciones en esta campaña, tomar fotografías de posiciones rusas y posiciones alemanas enfrentadas El uno al otro. Las posiciones en Don, Donets, Dniepr, Wolchow, o dondequiera que estuviéramos, para entonces usted vería inmediatamente donde estaban las posiciones rusas. Porque tenían muchas posiciones. Las posiciones alemanas son sólo pocas, un par de pozos de rifle, porque los oficiales caballeros tenían que vivir en el pueblo en una casa rusa, con mujeres rusas en ese momento, porque no estaban con sus hombres y, por supuesto, si el oficial no está adelante, los hombres tampoco están allí. Acaban de cavar unos cuantos pozos, y después del fuego de artillería preparatorio ruso, los hombres, los vehículos, los tanques fueron golpeados donde estuvieron de pie, o muertos en los pozos, y la infantería rusa fue al ataque apoyado por tanques. Si un hombre no tiene zanja de tanque, entonces, por supuesto, él se atropella o huye incluso antes de que comience el ataque. De esta manera comienzan muchos colapsos frontales.

Con gran dificultad uno podría aquí y allí planchar el robo de nuevo. Así que fue todavía en los años 1941-42, a veces en 1943, donde la infantería todavía tenía algún puñetazo. Pero todo esto costó innecesariamente la vida de los hombres.

Y luego se posaron en nuevos agujeros de nuevo.

Por supuesto, no trataban mal a la población rusa si vivían con ellos y se divirtían con ellos. Cuando dijimos: lleven a las mujeres rusas adelante para que construyan posiciones, dijeron: No podemos tratar a mujeres de otra nación de esta manera. Una vez cuando estaba en Mariupol le dije: 
“¿Por qué no has construido un camino a Taganrog en todo este tiempo? ¡En este lío todos los vehículos se descomponen! “. 
Ellos respondieron:
No tenemos trabajadores”. 
Yo digo: 
“Pero tú tienes toda la ciudad de Mariupol, toma a esa gente”. - Sí, pero ¿quién organizará la comida para los trabajadores? 
Le dije: 
“¿Crees que los rusos organizaron el catering para ellos? Ellos dicen:  Starosta o Comisario de la ciudad, a las 6:00 de la mañana está aquí con 10.000 mujeres y hombres con espadas, picos y palas y si no, todos ustedes van a Siberia, un campamento en el Océano Ártico o en alguna parte más. Sólo tienes que decir a las mujeres: aquí cavas un puesto de ametralladora, allí  esto o-eso. Lo harán mejor que cualquier oficial zapador. Ellos pueden hacerlo. Obtuvieron una gran educación de los comunistas”. 
Entonces un oficial me dijo esto en Mariupol: 
“Sí, en realidad tienes razón, los rusos han construido una gran zanja de tanques a 20 km de aquí. Hicieron que la población de Mariupol la cavara. Marcharon a las 3 de la madrugada, estuvieron en el lugar a las 6 o 7 de la noche y por la tarde marcharon. Tuvieron que traer su propia comida”.
Dije: 
“Por supuesto, los rusos pueden hacerlo y nosotros no podemos. En lugar de eso, dejamos que nuestros vehículos se rompen, y luego no tenemos tanques para poner en la línea de frente, ni tampoco suministros”.

No construimos, como dije, ninguna posición. Al principio ocurrieron las invasiones (brechas, aberturas en la línea), y tuvieron que ser reparadas con sangre y sangre nuevamente. Más tarde, las invasiones fueron más allá de la reparación. Un regimiento se enrolla, a continuación, una división, y luego se enrollan ejércitos, en gran parte debido a que el estado de ánimo se fue hacia abajo desde la parte superior, a partir de estos derrotistas, estas personas abatidas, por lo que los agentes se hicieron negligentes. Todos miraron hacia atrás. Y se retiraron una y otra vez.

Una cosa también era típica. Dondequiera que las cosas iban bien, entonces era el Herr Comandante del enésimo ejército, el Herr Comandante del Grupo de Ejércitos fulano de tal que logró la victoria. Generoso como el Führer era, dijo:. “Oh, que sea, está bien”[20]. Si algo salió mal, porque un gran dominio se realizó miserablemente, o se llevó a cabo de manera errónea o desobediencia, entonces dijeron: “Esto es lo que el Führer ordenó”. Fueron tan lejos que ellos -que era casi normal- en cada pequeño asunto que implicara decisión y responsabilidad siempre decían: “Tenemos que pedirle al Führer, él tiene que decidir”. Ellos le empujaron toda responsabilidad donde era natural que el oficial del Herr, el comandante del Herr lo hiciera él mismo. Por el contrario, solían decir maliciosamente: 
“El Führer interfiere en todo, en la dirección de cada batallón, no se puede conducir de esta manera. El Gral. Beck y el Gral. Höppner, esa gente brillante no haría tal cosa!”.
Entonces vino la tendencia fatal donde dijeron: 
“La guerra es inganable”. 
Ellos eran fanáticos, casi podría decir, insanos derrotistas y pesimistas porque difundieron fanáticamente esta opinión.

Un clímax para esta ola derrotista llegó en agosto de 1943 después de la traición de Badoglio en Italia, cuando el Duce fue arrestado. Entonces se dijo en estos círculos: 
“Maravilloso, el fascismo llegó a su fin, magnífico, arrestaron a Duce, ¿por qué no arrestar al Führer, si sucedió allí, por qué no debería suceder aquí?”.  
El Duce fue entonces liberado y cuando me convertí en ministro del interior, arrestamos a algunas de esas personas[21] y la situación se tranquilizó..

En la actualidad, hay una cosa de la que nunca hablamos antes. Puedo decirla abiertamente en este círculo. En la policía de seguridad estuvimos en el camino de estas conspiraciones reaccionarias durante mucho tiempo. La primera etapa en tales cosas es que uno siente: “hay algo podrido aquí”. Esta es la primera impresión sobre cualquier persona que más tarde resulta ser  un cerdo. Heydrich, por ejemplo, era clásico en estas cosas. En nuestros círculos lo llamamos en broma nuestro "creador de sospechas de asesinato". ¡Pero realmente tenía una nariz!. Creo que se divierte en su tumba, cuando ahora resulta  que todos estos cerdos que habíamos reconocido como cerdos por años, decidieron exponerse y que todavía hay justicia y que todos ellos vienen ante la corte, son expuestos al aire libre y sus crímenes son visibles y probados[22].

"El Führer debe retirarse"

En cierta etapa, teníamos la convicción de que la reacción iba a hacer algo. Aquí debo recordarles algo que causó mucho dolor a nuestro miembro del partido Stürtz. Backe también tenía mucho dolor. Una cosa tan pequeña les mostrará mucho, mis queridos compañeros. A veces de repente pido algo sin justificarlo. Incluso cuando sé que algo causa problemas e inconvenientes, y lo hago de todos modos, entonces tiene que haber una razón. Pero a menudo no puedo decir sobre la razón. Hace poco requeté un área de entrenamiento militar cerca de Berlín. Por todas partes se decía: “¿Por qué? Hay tantas áreas ya aquí. Puedes pedir prestado al Ejército”. Yo dije: “No, no puedo”. También podría probar que todas esas áreas de entrenamiento militar estaban llenas a capacidad en los últimos meses. Las unidades de SS ya estaban entrenando en el área del Ejército cerca de Neuhammer, y en otra con 8 o 10.000 hombres. No había lugar para más. Entonces me dije que para este próximo golpe necesito un campo de entrenamiento militar cerca de Berlín donde las tropas pueden esperar, sin llamar la atención, donde soy el amo de la casa, donde nadie puede mirar. Para, mejor prevenir que lamentar y más es mejor; no quería que me sorprendiera.

Ese era un buen terreno para el área de entrenamiento militar, que había adquirido en Lausitz,. Éste era un distrito muy comunista en ese momento - está allí en medio de un área reaccionaria - y ellos ya en febrero de 1943 dijeron: “Pero no sirve, los rusos vendrán pronto de todos modos”. ¡El nos dijo esto!

Había el caso de un hombre extraño, un ministro Popitz, que intentó durante muchos meses ponerse en contacto conmigo. Un intermediario me había dicho que discutiría urgentemente algo conmigo. Dejamos hablar a este intermediario y nos dijo lo siguiente: 
“Sería necesario poner fin a la guerra ahora, debemos llegar a un entendimiento con Inglaterra y la condición sería que el Führer se retire a un puesto de presidente honorario”. 
Dijo que su grupo era consciente de que no podían hacerlo contra las SS, por lo que esperaba que fuera un alemán sensato, lo haría por Alemania, por supuesto, y no por razones egoístas y que yo participaría.

Cuando oí esto por primera vez, inmediatamente fui al Führer y le dije: 
“Mataré a este tipo de inmediato, es escandaloso de él esperar algo como esto de mí”. 
El Führer se rió y dijo: 
“No, no lo matarás, pero escucha, deja Popitz venir de una vez, y deja que diga lo que quiere. Eso es interesante, y si se expone a sí mismo en la primera entrevista, entonces puedes arrestarlo inmediatamente”. 
Dije: 
“Debo tener plenos poderes para poder arrestarlo de inmediato o más tarde. Por supuesto, habrá una ola terrible de quejas de ida y vuelta”. 
Había otros caballeros involucrados. Uno de ellos fue ahora al lado católico y está sentado en Suiza, y otro, un alto clérigo[23], que  ya hemos arrestado. Había también un hombre del Ministerio de Relaciones Exteriores involucrado aquí que ya está condenado a muerte, el enviado de Herre Kiep. Él también estaba en esto. Estábamos absolutamente en el círculo correcto aquí.

El general Halder también estaba allí. Tuvimos que usar alias para todas estas personas. Todo el problema fue bajo el nombre de código "Barroco", ¡porque era tan barroco!. El General Halder fue bajo el nombre de "Reservista" porque se mantuvo en reserva para hacerse cargo del ejército alemán. Había varios candidatos para esto, ya ven. La primera discusión con el Sr. Popitz fue muy interesante. Fue mi primer acto como Ministro del Interior, ¡qué extraño!. Hemos grabado la conversación. Vino y me visitó en el Ministerio del Interior. Pero no se atrevía a ser tan abierto como me hubiera gustado.

Pronto pidió otra reunión. En ese momento me pareció demasiado pronto para detenerlo. Fui al Führer, explicé la situación y dije: 
“Es demasiado pronto, el caso es demasiado inmaduro. Si lo sacamos ahora, en el mejor de los casos atraparemos un par de pequeños peces junto con él. Popitz está lejos del centro de esto. Él tiene una pequeña parte en esto y las figuras importantes están en otra parte. Se encuentran en los círculos alrededor del General Halder”.
En ese momento arresté al intermediario, sin embargo, y dejé Popitz bajo observación. Parecía cada vez más enfermo. Aquellos que lo vieron lo dijeron, él estaba blanco como el papel, una mala conciencia ambulante. Él seguía llamándome y preguntando por el intermediario, pero lo dejé en la incertidumbre sobre mi participación en su detención. Sabía que era demasiado cobarde para escapar y también para hacer cualquier cosa. Estaba demasiado asustado. Y no lo hizo.

Tampoco arrestamos al General Halder. Lo miramos. Él estaba cerca, en Aschau, y socializaba  con todo tipo de oficiales y suboficiales.

Uno que parecía peligroso en todo este complejo "barroco" era el degradado general Höppner[24]. Aquellos que estaban involucrados también eran la vieja excelencia Solf, la viuda del embajador Solf, la familia von Zarden, un grupo realmente reaccionario. Muchos de ellos ya han sido sentenciados. Todos ellos han sido arrestados. Desafortunadamente, no teníamos pruebas suficientes para implicar al Ejército en esto. Se pueden imaginar lo impacientes que éramos, pero simplemente no teníamos suficiente material.

"Ruptura en el grupo del Ejército del Centro"

Luego vino la desintegración en el grupo del Ejército del Centro. En este sentido hay que entender que algo increíble ocurrió aquí. No se puede explicar esto de una manera lógica que un grupo de 28 divisiones del ejército se desintegre así. Por un lado, el comando era inexistente o derrotista, en muchos niveles. Por otro lado, el cuerpo de oficiales estaba internamente desmoralizado. Los soldados estaban en buena forma. Cuando fueron conducidos por un buen oficial, se levantaron y fueron a atacar. Todo era entonces posible.

Pero el cuerpo de oficiales estaba en muy mal estado. Durante el derrumbe en Minsk, tiré allí tres de mis unidades. Un de ellos era una unidad rusa, la Brigada Kaminski[25], con 6 o 7000 hombres, encabezada por un ruso. Mi personal alemán me dijo que habían reunido muchas cajas de cigarros llenas de cruces de hierro de primera y segunda clase que yacían en el borde de la carretera, tiradas. Todo mi pueblo regresó bien equipado de esa ruptura. Le dije al Führer en ese momento: mi gente está haciendo lo mejor cuando hay una ruptura en alguna parte. Siempre regresan con uniformes limpios, nuevos, artículos de comedor, todo lo que puedan soñar. Siempre regresamos con más tanques de los que teníamos antes. Sólo tenemos que reunir lo que otros habían tirado o dejado atrás. Siempre regresamos con más armas de las que teníamos al principio.

Otra unidad estaba bajo el mando de un obersturmbannführer joven y coronel de la policía de seguridad, Sickling. El tenía dos o tres mil rusos en su unidad. Durante el retiro vestía nueve o 10.000 de sus hombres en uniformes finos. Le pregunté: ¿de dónde? Dijo: los depósitos estaban en el frente. Los rusos aún no habían llegado y la Wehrmacht ya se había ido. Los administradores todavía estaban allí, y para un par de botellas de licores conseguimos cambiar los uniformes y tomar todas las nuevas armas y municiones que podíamos transportar antes de que pusieran todo en llamas.

La tercera unidad era la de Dirlewanger. En 1941 creé el "regimiento salvaje" Dirlewanger. Dirlewanger[26] es un buen suabo, herido diez veces, un original.

Yo le había pedido al Führer permiso para reclutar desde las prisiones de Alemania a todos los cazadores furtivos que habían cazado con escopetas[27]. Tengo alrededor de 2000 de ellos. De estas buenas personas solo 400 están vivas. He estado reponiendo este regimiento con hombres de la SS en libertad condicional. Ustedes ve, tenemos en SS jurisdicciones muy difíciles. Nuestra gente recibe años de prisión por un par de días de ausencia. De esta manera la tropa permanece sana. El batallón que salió en paracaídas en la Sede de Tito consistía exclusivamente en personas en libertad condicional, excluyendo a los oficiales, naturalmente. Todos esos 800 soldados estaban restaurando su reputación de esta manera.

Cuando no hay suficientes cazadores furtivos, le dije a Dirlewanger: 
"Ve a nuestros campos de concentración y consíguete a todos los criminales profesionales apropiados y capaces".
El tono en este regimiento es a menudo, como ustedes puede imaginarse, bastante áspero, bastante medieval. Utilizamos el azote para el castigo. O si alguien comienza a dudar si ganamos esta guerra, puede muy pronto caer muerto bajo la mesa con una ronda en la cabeza. Esta es la única manera de manejar estos tipos. Estos muchachos, muchos de los cuales habían estado sentados en campos de KZ apenas hace 6 semanas, regresaron de este famoso derrumbe, marchando en buen orden, con uniformes y armas nuevos, así como con 1000 prisioneros soviéticos asiáticos, después de haber roto el Frente soviético.

Les estoy describiendo estos tres ejemplos sólo para mostrarles lo que es un colapso profundo, como ha ocurrido una terrible desintegración interna en el Ejército. Por un lado ocurrió porque el personal era cada vez más derrotista y fracasado, por el otro, porque los soviéticos han estado enviando agentes de la Comisión Seydlitz[28] a nuestro lado. Esas personas se infiltraron en nuestras unidades y, en el mejor estilo judío, llamaron a los soldados a disparar a sus oficiales, o transmitieron órdenes contradictorias. Esta fue una ruptura total con una gran pérdida de armas y la retirada de los tanques. Aquellos que estaban en la frontera oriental, el gauleiter Koch y otros gauleiters del este, pueden confirmar qué calamidad esto era.

Una especie de interacción se desarrolló: Desde el personal el derrotismo se impregnó hasta el frente. Y cuando el frente empezó a tambalearse, esto en sí mismo aumentó el derrotismo en el personal, y dijeron
"¡Mira, el frente del este se está cayendo! Tenemos que tener un alto el fuego o demandar la paz”.

El General Ludwig  Beck y el Comité.

Y aquí llegamos a Herr Beck y el Comité a su alrededor. Se convertiría en el Gobernador General del Reich. Un interesante detalle sobre Herr Beck. Lo sabemos porque interrogamos a su criada. Ella, una muchacha valiente, dijo que se había preguntado por qué las ropas de Herr Beck estaban empapadas las cinco noches antes del 20 de julio. El revolucionario sudaba por la ansiedad. Después fue a la Bendlerstrasse, el mando central, y se disparó. Volveré a esto más adelante. Les diré más tarde cómo sucedió esto. Todo esto suena como una novela criminal barata, bastante miserable.

Otro era Herr Höpner. A mis ojos, nunca antes lo había visto, un hombre repugnante, indecente, a quien el Ejército expulsó. Había sido degradado del rango de general. Desafortunadamente, no pude arrestarlo porque teníamos que respetar la psicología del Ejército[29].

Y había también un hombre como Herr general Olbricht, que tenía una posición dominante en la oficina principal del ejército. Cuando uno trata de reconstruir toda la organización, todo el mecanismo, sólo se puede llegar a la siguiente conclusión: Este fue un mecanismo típico de la guerra civil. Una estructura secreta y complicada en la que la mayoría de los miembros ni siquiera sabían cuál era su propósito y que estaba destinado a tener un lugar clave en el Estado, al igual que en los tiempos del ejército de 100.000 hombres, donde prácticamente eran la única fuerza ejecutiva real en el estado.

Luego estaba el intendente general Wagner. Desde el principio no me gustó esa cabeza redonda oriental. Siempre falso e incapaz de cumplir alguna vez una promesa[30].  Su papel era difícil de evaluar. Cayó víctima de las recientes epidemias de suicidios. Se disparó también.

Otro era el general de inteligencia de piernas cruzadas Fellgiebel, de quien hice dos informes separados en 1942 y 1943. Ya en 1942 habló muy derrotistamente en Vinnitsa, y se repitió 3 o 6 meses más tarde en un hotel en Berlín. Habló de estas cosas con desconocidos, uno de los cuales fue accidentalmente un SS-oberscharführer en ropas civiles. "Esta guerra no se puede ganar, esto es ridículo", etc. Resultó que el general Fellgiebel pertenecía a un círculo bastante grande de caballeros que sabían que el Führer debía ser violentamente asesinado. Creo que este círculo comprendía a varias docenas de personas.

Otro era un enano venenoso, un hombre al que me habría avergonzado tener en mis tropas. Es el general Stieff. Siempre me parecía una versión rebajada del rey italiano: tacones altos y gorro alto, para que la gente pudiera notarlo en absoluto, piel oscura, una figura muy fina. Este hombre había sabido durante al menos un año que se estaba preparando un intento de asesinato contra el Führer.

En este círculo lo consideraban muy sabio y astuto. Quería mostrar al Führer un nuevo modelo de uniforme y una nueva mochila. Tenía este increíblemente astuto plan para poner explosivos en la mochila en la espalda de algún pobre soldado y detonarlo durante el espectáculo para el Führer. El señor Stieff esperó con la empresa por lo menos 9 meses, por lo que entendí, sólo porque no quería estar presente en la explosión, para no ser asesinado también. Por lo que puedo ver, esta fue la única razón[31]. (...)

Herr Gördeler[32], de Mutschemanns Gau, fue elegido para convertirse en Canciller del Reich. Lo estamos buscando, el premio por su cabeza es de 1 millón de reichsmarks.

Herr von Witzleben[33] se convertiría en el Comandante en Jefe de la Wehrmacht. Un morfinómano que ya estaba enfermo en 1938/9, tanto que durante una inspección del Muro Oeste con el Führer no pudo salir de un búnker. El Führer, en su generosidad, lo convirtió en un mariscal después de la campaña en Occidente. Este hombre, esta momia, este cadáver espiritual y mental fue elegido para desempeñar un papel de Comandante en Jefe. Cuando llegamos a arrestarlo el segundo día, lo vi en el coche llorando.

Entre s otros muchos había un general von Treskow[34], jefe de estado mayor de uno de los ejércitos más importantes del Centro Había estado en la conspiración durante un año y medio. El 21 de julio fue asesinado o suicidado.

Un graf (conde) Lehndorf de Prusia Oriental, Steinort, tenía conexiones con él. (...)

Es notable lo ingeniosamente que se llenaron todos los puestos del Estado Mayor. La camarilla tenía a sus hombres en todas las posiciones importantes.

Había varias figuras en el lado civil también. El presidente del gobierno (Regierungspräsident) graf Schulenburg, hijo de nuestro viejo, decente general y SS obergruppenführer, el hombre que fue el único que mantuvo su juramento al comandante en jefe en la Gran Guerra. El hijo profana la memoria de su padre. Durante muchos meses, Graf Schulenburg trató de conseguir un trabajo en mi Ministerio. Yo tenía una aversión contra él y le dije que no, no lo quería allí. Él estaba haciendo todo lo posible. Se convertiría en director de departamento o ministro del Interior. Ahora entiendo por qué quería tanto entrar aquí.

Ahora a algo realmente triste. En esta compañía había un miembro del partido, Graf Helldorf. Estaba en esta traición conspiración durante 6 meses a un año. Él, de toda la gente! Esto es más paradójico. Se quejó de que el partido se convirtió en un partido de bonzos. Su interrogador, el gruppenführer Müller, le respondió que él mismo era uno de los bonzos más grandes. El Dr. Goebbels y yo tuvimos que pagar sus deudas dos o tres veces.

El Dr. Goebbels (que asistía como gauleiter de Berlín) interviene: 
"80.000 marcos, y ahora posee cuatro apartamentos en el bombardeado Berlín!"
No es tan importante, pero uno de los jugadores menores fue Herr regierungspräsident graf Bismarck en Potsdam. Un papel importante en el complejo Popitz-Kiep - "Barroco" jugó a nuestro viejo amigo Herr Werner von Alvensleben que -puedo prometerles esto- ahora va a romper su cuello. Nuestro viejo amigo Alvensleben.

Dr. Goebbels: - ¿El antiguo contacto con Schleicher?

Heinrich Himler: - Jawohl! Ahora se está rompiendo el cuello.

Lo que les estoy diciendo aquí no puede ser más que un breve resumen, caballeros. Usted puede estar seguro de que hay mucho más en otras secciones (del gobierno - sb.). Otro jugador era el general Stüpnagel en París, y con él, el coronel von Hofacker, el derrotista fanático y pesimista, que conocí antes. Creo que es un pesimista por consideraciones religiosas. Desafortunadamente, es tan pesimista que es capaz de atraer a otros con su pesimismo. Debemos entender el simple hecho de que muchos de los que participaron en esto fueron inicialmente arrastrados a ello sin ninguna mala voluntad. Como oficiales apolíticos simplemente no lo entendieron. Se les presentó argumentos lógicos inteligentes, supuestamente sabios, y no pudieron escapar de las conclusiones. Hasta que perdieron su reputación, rompieron su juramento y ahora van a ser fusilados.

El comandante de la ciudad también desempeñó un papel en ello. No se si tiene que ver que su nombre sea Haase (conejo - sb.), Que él no sabía nada. Definitivamente sabía algo.

Interesante es el papel del coronel general Fromm. Puedo describirlo de la siguiente manera:

Es tan inteligente y astuto que no podemos probar que él tomó parte en esto. Sin embargo, podemos demostrar fácilmente que no ha creído en la victoria, que fue negligente en el cumplimiento de sus deberes y perezoso. Miles de personas pueden confirmarlo. La primera impresión que el Dr. Goebbels y yo tuvimos del hombre fue extraña. Tengo que mencionar aquí que a las 11:30 PM oficiales jóvenes estaban arrestando a sus generales fuera del complejo Bendlerstasse. Su actitud, así como la actitud del batallón de la guardia, que el Dr. Goebbels entró en contacto, eran gratificantes. Pero en el momento en que el señor Fromm, que había sido arrestado por Olbricht y otros oficiales, fue puesto en libertad, se produjo una extraña y cursi escena cinematográfica. Parecía una mala película. Nadie creería que algo así pueda suceder en la realidad. Y por lo tanto es muy interesante:

Herr Beck estaba en su oficina en Bendlerstrasse. Los comandantes de los distritos militares llaman y quieren hablar con Fromm. Pero en la oficina de Fromm se encuentra el gran revolucionario Herr Höppner. Los comandantes se niegan a recibir órdenes de Höppner. Höppner responde: “ok, entonces no, no me importa”.

Fromm entra en la sala donde se reunió el futuro gobierno alemán. Entonces, Herr Beck, que está vestido de civil, se levanta y dice: “¡Disculpe!”. Tiene un arma en la mano y se dispara. Primer tiro en el ojo. El segundo disparo también fracasó. Sobre lo cual Herr Fromm le da un golpe de gracia con su propia pistola: “¡Esta disculpado!”

Entonces Herr Fromm hizo algo extraño. A las 11:30 de la noche, cuando todo estaba claro, organiza una corte marcial de tambor en Berlín y condena a muerte a Herr Olbricht, Herr Stauffenberg, Mertz von Quirnheim y el coronel von Haeften, ayudante de Stauffenberg, por cargos de alta traición y violación del juramento y por  la sospecha de la participación en el intento de asesinato en el Führer. Como es bien sabido, nadie puede ser condenado a muerte por sospecha. Por sobre todo, no había necesidad de dispararles a las 11:30 PM. Era suficiente detenerlos.

Debo decir que no puedo evitar la impresión de que lo que sucedió aquí fue una liquidación de, si no testigos, por lo menos desagradables compañeros de conversación.

Fueron enterrados tan rápidamente que Herr Olbricht y los otros caballeros fueron enterrados con las Cruces de Caballero en sus pechos. Al día siguiente fueron desenterrados nuevamente y su identidad volvió a establecerse. Entonces di la orden de que sus cuerpos fueran cremados, y las cenizas serían esparcidas en los campos. No queremos hacer para estas personas ningún tipo de tumbas o monumentos. El Reichsmarshall lo expuso muy  bien: 
”Son demasiado indecentes para esparcirlos sobre los campos. Esparcidlos mejor en una planta de aguas residuales”.
Como un pequeño efecto secundario, fui alertado por  el Gauleiter Bürckel de la persona del general Graf Sponeck. Se sentó en la fortaleza de Germersheim y esperó los resultados del complot. Este es un general que en la Crimea en 1942 corrió vergonzosamente de su propia división, y sólo más tarde retiró la división. En aquella época, el Reichsmarschall puso el mayor esfuerzo en la organización de un consejo de guerra y sólo con gran dificultad consiguió que los jueces adjuntos - generales - condenaran al cobarde a la muerte. El Führer, en su bondad, conmutó la sentencia.

Le dije a algunos oficiales del ejército: 
Ya sabes, te diré algo, si un hombre grande o pequeño en las SS hiciera algo así, puedes estar seguro de que sus camaradas en las primeras veinticuatro horas traerían la pistola y le dirían: Ahora es el momento en que desapareces, librarnos de su presencia. O le enviarían un arma, y ​​él tendría una hora o dos, y luego desaparecería. Lo hemos aprendido en el antiguo ejército alemán. Lo guardé en las SS, y queremos presentarlo en el ejército. Puede estar seguro de que traeré de nuevo todos los buenos viejos estilos”.
Pero nadie acudió a Herr Sponeck. Por el contrario, es un católico devoto. Le escribían cartas: "Sufrimos contigo, estamos contigo, deseamos y esperamos que tengas el valor de resucitar", es decir, desobedecer órdenes de nuevo, etc. Herr Sponeck fue cuidado en Germersheim con amor particular. En la noche del 21, le pregunté al Führer: “¿No debo dispararle de inmediato?”. A la primera hora en la mañana tuve una conversación telefónica: “Dispara al hombre y llámame cuando haya terminado”. Y murió[35].

En estos círculos estas cosas son instructivas. Porque lo que hago, esto no es mezquina venganza. El tiempo es demasiado serio y no tengo gusto para eso. Sé que me creen. Pero necesitamos educar al ejército en la forma más dura de nuevo a lo que alguna vez fue, especialmente al cuerpo de oficiales. Debemos incorporar de nuevo este concepto de lealtad incondicional, una lealtad que mantiene el juramento, tal como lo fue en el tiempo de Friedrich el Grande, de modo que un hombre, aunque se degrada, de pie sobre la pila de arena (antes de la ejecución) Gritaría: ¡Viva el Führer! ¡Heil Hitler! Debemos traer de nuevo tal lealtad y tal obediencia. Porque eso nos ha hecho grandes. También debemos traer la veracidad, el sentido del honor, la dureza contra uno mismo. Todas estas cosas tenemos que traer por todos los medios necesarios, y todos los medios de educación serán utilizados.

¿Cómo continuaremos?

He resumido lo que ha sucedido hasta ahora. ¿Cuál será el castigo y cómo continuaremos?

Primero. En la próxima semana comenzará el primer gran juicio ante el Tribunal Popular [36]. Seguí adelante y le pregunté al Führer acerca de hacer que el proceso se ejecute ante el Tribunal Popular, especialmente porque algunos de los perpetradores son miembros del Ejército.

Sólo unos pocos, uno o dos son miembros de la Fuerza Aérea, hay un par de la Marina, así como unos pocos de la policía, Helldorf entre ellos, por desgracia. Para Helldorf y tal vez una persona más tendría que tener un juicio ante el Tribunal Supremo de las SS y la Policía. Y todos los civiles, Schulenburg, Gördeler, Bismarck, etc. tendrán un juicio ante el Tribunal Popular. No puedes retener varios procesos y fragmentar todo el asunto. El Pueblo Alemán tiene Tribunal Popular y fue mi petición que todo el proceso tenga lugar ante el y fue aprobado.

En segundo lugar, y creo que esto es muy importante. Tenemos que entender que a pesar de que estamos descontentos con muchas cosas en el ejército, sigue siendo un ejército alemán del pueblo y lo necesitamos, con estos 7 millones que están en hoy, para ganar la guerra. Más tarde, lo transformaremos y desarrollaremos algo nuevo, de lo que les lo contaré más adelante. Pero es un requisito previo para la transformación que el ejército elimine a estas personas, los traidores, por sí mismo. Gracias a Dios, aprovecharon esta oportunidad, o bien la Fortuna así lo ordenó, que se ocuparon de las cosas en sus propias filas, y nosotros, el Dr. Goebbels y yo, nos encargamos de que nadie de la Fuerza Aérea o de la Armada , nadie de la SS y de la policía interviniera. El Ejército tenía que hacerlo por sí mismo. Y es importante que continúe de esta manera. Siempre fue mi intención y plan que el Ejército tome esto como una oportunidad para limpiarse. Sugerí la creación de una corte de honor de unos cuantos mariscales de campo y generales, que pedirían al Führer degradar al mariscal de campo Witzleben y trasladarlo, y algunos otros generales, etc. al Tribunal Popular. Algunos otros oficiales, donde el caso no es tan claro, serían despedidos del ejército y transferidos al Tribunal Popular también, y sólo si se les absuelve, serían readmitidos al Ejército.

Debemos seguir el gran ejemplo histórico de otro ejército que estaba totalmente comprometido por la traición y la corrupción. Este fue el ejército prusiano en los años 1797 a 1806, desde el cañoneo de Valmy hasta la capitulación de las fortalezas. Este ejército sólo podía resucitar debido al hecho de que se creó la Comisión de Inmediato y que había personas en ese momento que tenían la fuerza del alma para hacerlo. Éstos eran jóvenes, Gneisenau, Scharnhorst, Clausewitz[37] y algunos extraños, tres veces malditos e insultados forasteros, que eran capaces de afirmarse. Y el ejército tuvo que disolver aproximadamente 2/3 si no 3/4 de los viejos regimientos de Federico el Grande, y degradar a los generales que eran culpables, y así purificarse.

Seguramente el proceso grande será seguido por una serie de procesos más pequeños, porque estoy decidido a cuidar de cada raíz más pequeña en los ministerios y oficinas. Habrá algunos despidos interesantes seguidos de nuevas ramificaciones. Estoy convencido de que encontraremos sucursales en el negocio y en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en los diversos ministerios. Probablemente los encontraremos en todas partes, y con diligencia y trabajo duro nos ocuparemos de todo.

Tercero. Vamos a introducir la responsabilidad familiar (Sippenhaftung). Lo hemos hecho antes. Tengo una vista siguiente. Cuando un hombre se distingue, no importa, un soldado pequeño o un estadista, el Estado le recompensará, como han sido recompensados ​​por los antiguos estados alemanes o austriacos. A menudo eran recompensados ​​con un pedazo de tierra. Estamos planeando recompensar generosamente a nuestro soldado de primera línea. Obtendrá una finca de 30 hectáreas, sin lujos pero bastante decente, y casi libre de deudas. Un gran general o un gran soldado recibirán una suma de dinero o un patrimonio respetable. Cuando un soldado o un general es recompensado con una granja o una finca, no sólo la recibe, sino que se convierte en la finca familiar. Si la familia vive, todavía la tiene cuatro o cinco generaciones más tarde. Por lo tanto, en realidad, se concede a todo el clan, y todo el clan se fortalece en su prosperidad y sus propiedades. Cuando un portador de la Cruz del Caballero cae, entonces, aparte de la ayuda normal y generosa, la familia recibe una ayuda particular de la Oficina del Führer, financiera y de otra manera.

Cuando lo estamos haciendo en el lado positivo, deberíamos, creo, hacerlo absolutamente en el lado negativo también. Nadie vendrá a nosotros y dirá, eso es bolchevique lo que estás haciendo. No, no lo tomes mal, eso no es bolchevique, sino una tradición muy antigua de nuestros antepasados. Basta con leer las sagas germánicas. Si una familia era desterrada o declarada fuera de la ley, o cuando hubo una pelea de sangre en la familia, fueron extremadamente consecuentes. Si un hombre ha cometido traición, su sangre es mala porque hay traición en ella, tiene que ser cortada. Y en feudo de sangre un clan entero fue exterminado hasta el último eslabón. La familia de Graf Stauffenberg será aniquilada hasta el último eslabón.

(Aplausos)

Esto (el destino de Stauffenberg y su familia -sb.) Debe convertirse en un ejemplo único de advertencia.

Además, todos en Alemania que tienen la mala suerte de llevar el nombre de este traidor y villano Stauffenberg, podrán solicitar un cambio de nombre.

Confiscaremos las fincas de todas las familias, cuyo miembro ha estado involucrado en esta traición. Pero debe suceder en unA - voy a utilizar aquí una buena expresión austriaca - ópticamente impecable moda. No debe decirse: "¡Qué gran hostal Hitlerjugend o qué buena escuela del Partido". No, todo tiene que ir al Comisionado del Reich para el asentamiento y ser reservado para los soldados de esta guerra. En este sentido, tengo una petición al Ministro de Agricultura del Reich para que lo haga sin problemas. Nadie debería ser capaz de decir: “Ah, el Partido o algún miembro del Partido se beneficia de todo, por supuesto, esto es venganza”. No, lo estamos haciendo por nuestros soldados de primera línea.

Si ahora confiscamos unas treinta o cuarenta  haciendas, ¡veremos más fidelidad y lealtad! ¡Lo que algunas otras personas están mostrando ahora en el camino de la fidelidad y la lealtad es increíble! Tengo la firme convicción de que tendremos las mismas condiciones que los reyes prusianos. Los reyes prusianos no trataban su nobleza con guantes de seda. De vez en cuando un noble estaba perdiendo la cabeza. De vez en cuando se confiscaba una finca, que era una gran manera de aumentar la lealtad y la obediencia al señor de la guerra, por lo que era una pura alegría ver. No queremos ser injustos. Nuestra nobleza también ha contribuido en esta guerra. Ahora pueden estar seguro de que la última tía Frieda le dirá a su sobrino oa su hijo: “¡Tú cumples tu juramento, hijo, de lo contrario pondrás a toda la familia en peligro!”.

En tercer lugar, haré lo siguiente. La fortaleza de Germersheim está ahora bajo mis órdenes. Esta es ahora mi casa de detención para ciertas personas. Personas sobre las que no tenemos pruebas incriminatorias directas, pero de las cuales sabemos que no todo estaba bien. Aquellos a quienes ahora no retiraremos. Porque en este último año de la guerra no quiero tener un montón de nobles descontentos corriendo. Se van a quedar  en compañía mutua en las fiestas. Incluso tengo un candidato para el anciano de mesa en mi mente. Tendrán todo el tiempo en el mundo para discutir las cosas, y algunos tendrán suerte de tener una compañía tan ilustre. Muchos más tendrán que retirarse. Y quiero decirles aquí que la Oficina de Personal bajo el lesionado Schmundt y su diputado Burgdorf están haciendo un gran trabajo. Ellos acuñaron un buen lema: “Un oficial de quien tenemos que pensar, qué hacer con él, debe retirarse”. Y quiero decirles algo: La fortaleza del ex ejército estaba en que nunca se sabía si se iba a ascender a capitán, a mayor o a coronel. Nunca sabían si podían  ser expulsados. Este era un medio bien considerado de selección. No siempre se manejaba muy bien, pero era un medio equilibrado de selección y de obediencia, de absoluta disciplina y lealtad. También es una cosa muy honorable para convertirse en alguien de importancia en su comunidad. Recuerdo mis días de niño, cuando alguien era un comandante jubilado o capitán. Para nosotros era una persona respetable.

No todos los capitanes deben necesariamente convertirse en coroneles. Harán un esfuerzo extra cuando saben que no todo el mundo lo va a hacer.

Para lograr  que los jubilados van a ser útiles para la sociedad, me aseguré de que la Oficina de Personal informará a sus oficinas de empleo distritales y a sus respectivos gauleiters de su jubilación. Y quisiera pedirles que sean prudentes y sabios en estos casos. No quiero que alguien diga que estamos tomando una pequeña venganza en las oficinas de empleo. No les digas:” 
Eras coronel, ahora tenemos que enseñarte una lección”. 
Es mejor decir: 
“¡Te necesitamos. No tenemos un puesto de director para ti, pero ahora en la guerra, mientras esta guerra del pueblo santo está en llamas, todo el mundo debe unirse, por favor, ven a la fábrica, puedes hacerte cargo de la supervisión de 20 rusos y otros 20 extranjeros. Tu encajarás, puedes hacerlo!”. 
Creo que una palabra positiva en muchos casos influirá en personas que de otra manera tendrían una actitud negativa. Tales personas pueden tener un tipo decente en ellos y todavía pueden hacer algo útil. Después de algún tiempo, conocerá al trabajador alemán por primera vez, verá la fe y la decencia, e incluso puede suceder que algunas de esas familias cambien su actitud. Quisiera pedirles, en aquellos casos en que el hombre no es ni bueno ni malo, que no tenga lugar una pequeña venganza. Por ejemplo, no les digan
“¿Quieres trabajar en esta fábrica? No, vas a ese, a tres horas de distancia, puedes caminar”. 
Ustedes deben decir en su lugar: 
“Naturalmente, usted puede comenzar aquí mañana”. 
Ustedes no deben decir: 
“Este es el trabajo más sucio,  ¡vaya allí!”. 
Le pido que trate a estas personas razonablemente. En general, le pido que me ayuden con este trabajo que el Führer me ha dado. Les pido ayuda, mis viejos compañeros del Partido.

Tenemos que ser conscientes de otra cosa, y es la impresión compartida por muchos oficiales decentes. Como un general me dijo:
Este ejército y este cuerpo de oficiales no se van a recuperar después del golpe del 20 de julio”. Le dije: “¿De qué estás hablando?”.  Dijo: “Estoy convencido de que el pueblo alemán encontrará algo nuevo, y algo nuevo nacerá. Este ejército, construido sobre la base de los 100.000 Reichswehr está destinado a ir a su tumba”.
Probablemente tiene razón y lo dijo bien.

Otro ejemplo característico. El Ejército tiene un pequeño contingente de voluntarios. Creo que el 36% de los voluntarios son asignados al Ejército. Pero no consiguen incluso este número. Fue muy interesante ayer cuando me enteré de que sólo el 10% de los cadetes de las escuelas de oficiales informó de servicio activo como oficial en el Ejército, mientras que el 90% no han informado y son oficiales de reserva. En las Waffen-SS probablemente tengo tres veces más. Por supuesto debe ser anunciado. Uno tiene que decirles: “¡Venid a nosotros!”. El hecho de que un enorme ejército de 7 millones no consiga los 70.000 voluntarios que necesita, que ya no obtiene los candidatos para la profesión de oficial activo, es una señal obvia de que esta institución no tiene poder interno atractivo, ni vida interior .

Por otro lado, estamos atravesando la mayor crisis de esta guerra. Y no hay pausas. No podemos darnos el lujo de ser radicales o ásperos, de golpearlos muy duro. Porque con este ejército, bueno o malo, tenemos que ganar esta guerra. Sería mucho más fácil en tiempos de paz cuando hay un ejército de 1 millón de personas. Hoy el ejército es un cuerpo de 7 millones de personas, sobre-criado, hinchado y aguado. (...)

Más trabajo por hacer.

Ahora nos estamos recuperando lentamente después del colapso del grupo del Ejército del Centro. El Führer ha ordenado el establecimiento de 15 nuevas divisiones que estarán bajo mi mando. Ese fue realmente el primer paso que se tomó incluso antes del 20 de julio. Él me dio todos los derechos que tiene el comandante en jefe del ejército, con excepción del liderazgo táctico y estratégico en el frente. Ahora viajo de división en división, de un cuerpo de oficiales a otro, presentándome a cada oficial y hablando con ellos durante una y media hasta dos horas. A veces me siento como en los años 1933-34, cuando hablaba con cada SS-Standarte justo antes de la crisis de Röhm, y conversaba  acerca de los conceptos básicos de la lealtad, la obediencia y la camaradería. Ahora, 10 años más tarde, trato con estos mismos conceptos básicos. No necesito decirtes que esto es muy molesto, al lado de todos mis otros deberes. No necesito explicarles cuánta energía esto requiere. Debido a que estas divisiones deben tener éxito y tengo que lograr despertar en su cuerpo de oficiales los viejos conceptos de honor, obediencia, constancia y fidelidad, y encender en sus corazones el fuego de la guerra santa popular.

Y aquí, queridos compañeros del Partido, quisiera pedirles, donde sea que pueda, hablar a estos soldados, sobre todo a los oficiales, tratar de influenciarlos, para que no huyan, no renuncien, para que ellos vuelvan a tener ese fuego sagrado y el código de honor en sus corazones, para que nunca tiren las armas, para que el oficial nunca deje caer a sus hombres, etc.

Esto es, por supuesto, difícil. Se pueden imaginar la furia que a veces tengo en mi corazón cuando veo todo el lío que han dejado atrás, que ahora tiene que ser solucionado con trabajo duro. Es difícil, pero no debemos mostrar estas cosas en el exterior. Estamos haciendo esto por Alemania, y sobre todo por el hombre que todos amamos, que tiene la tarea más difícil en la Tierra, por nuestro Führer.

Tenemos que ser claros, que un tercio o una cuarta parte del cuerpo de oficiales es muy bueno. Están totalmente decididos, tienen el corazón roto por esto. Entonces, hay los 50-60% en el medio, como siempre lo es en la vida, no son malos ni particularmente buenos. Cuando se acercan y educan apropiadamente, voluntariamente participan y hacen un trabajo decente. No se resistían activamente a la putrefacción. Pero en un cuerpo decente funcionarán bien. Cuando el cuerpo es honorable de nuevo, se sienten tres veces mejor que antes. El problema es: cuándo tienen que ser alentados, para que puedan decir: “¡Genial, por fin las cosas están bien!”. El gran centro debe ser sacudido, y debemos explicarles las cosas, pero no debemos herirlos ni ofenderlos. Porque los comandantes de la compañía y los comandantes del batallón son los más importantes, ¡esta es la gran masa!.

Luego están el cinco al quince por ciento  que son cerdos reales, los que pertenecen a la camarilla. Los queremos sacar y, si son hostiles, los juzgaremos y los condenaremos. Ahora soy la máxima autoridad para esas unidades y lo van a sentir. Todos lo saben. Estoy poniendo en mi mesa cada oración y no toleraré esos veredictos típicos de oficiales en los que un colega cubre al otro. Y no estoy hablando sólo de jueces. Los jueces son en muchos casos los más duros, más duros que los jueces asociados que nunca castigarán seriamente a un colega de otra rama, los que normalmente condenarán a tres meses de fortaleza o 6 semanas de arresto domiciliario. Tienes que castigar realmente. Dije: 
“Cuando un soldado hace algo, será castigado.Si un oficial hace algo, será castigado dos o tres veces más”.
Cuando Brauchitsch o Fritsch eran comandantes en jefe, el cuerpo entero de oficiales nunca fue dirigido realmente por sus superiores anteriores, los comandantes de los ejércitos y de los grupos del ejército. Es mi objetivo que limpien su propia casa. El Führer tomó el comando hace años. Sin embargo, lo que le faltaba era la gente leal y capaz que puede decir a su oficial: “Has actuado indecentemente, tienes que irte”. O: “Te prohíbo hablar del comandante en jefe en estos términos; ¡cómo te atreves! “. El Führer no puede hacer nada acerca de esas cosas, no puede ver esas cosas desde donde está.

Quisiera pedirles que entiendan que, cuando estoy en el campo de entrenamiento, nunca invito a los Gauleiter, o el SS Superior y al Líder de la Policía a estos discursos.  Estas cosas tienen que ser habladas sin observadores externos. En estos casos estoy representando al comandante en jefe. Quiero hablarles de esas cosas desagradables -y hay muchas- y no puedo reprenderlas mientras estén presentes los más altos dignatarios del estado. La situación es muy grave, y cada una de estas divisiones tiene que ir ahora y cerrar la brecha en el Oriente, y permanecer por su cuenta.

La segunda responsabilidad que recibí el 20 de julio fue el Ejército del Hogar, el Ejército de Reemplazo y la responsabilidad del jefe de armamento del Ejército. Hemos entregado inmediatamente los cuarenta batallones que necesitaba el Jefe del Estado Mayor.  Más que eso - ponemos en el campo otras seis nuevas brigadas.

Fue un desempeño mejorado de Valkyria. Porque todo funcionaba bajo el nombre de Valkyria. Mantuvieron a todas estas tropas en casa para tener un ejército de guerra civil. La primera Valkyria, sin éxito fue el 20 de julio, y ahora he hecho una mejor, es decir, he formado las seis  'brigadas Valkyrie' y de inmediato las envió a la batalla.

Pueden estar seguros de una cosa: nunca necesitaré una orden del Führer para formar nuevas divisiones. Los formare constantemente, y cuando tengan sus armas, iré al Führer y preguntaré: “¿Dónde necesitas una división?”.  Así es como veo el deber del Comandante del Ejército de Reemplazo (BdE = Befehlshaber des Ersatzheeres).

(Aplausos)

Ahora debo pedir otra cosa. La producción de armas es más importante que nunca. Hay una falsa impresión de que teníamos muchas armas en stock. Por lo menos hasta ahora, por desgracia no he descubierto nada en los arsenales, etc, con lo que podría armar nuevas divisiones. Durante este peinado a través de almacenes estamos encontrando muchas cosas individuales y piezas de equipo. Desafortunadamente, he descubierto muy pocas armas, y es difícil armar nuevas divisiones hoy. Por lo tanto, es extremadamente importante que la producción continúe a la velocidad más alta. Necesito vuestra ayuda en este proceso.

Tengo ahora una tercera misión, que probablemente se me transferirá mañana a través de la firma del Führer: la reorganización de toda la oficina del intendente y la administración del Ejército y la simplificación de todas sus instituciones. Creo que en primer lugar podré recuperar a muchas personas para el frente y, en segundo lugar, enviar a los más viejos, que son incapaces de portar armas, a la industria armamentista, y a la forma de intercambio, para que los hombres más jóvenes, la cohorte de 1918 y menores, de las fábricas pasen al frente. Esos chicos, que no pueden hacer nada cuando los retiramos del personal, por lo menos dejarán de molestar a otros con sus escritos innecesarios.

Han leído mi orden del día. He escrito en ella todo lo que he considerado necesario, e informé a mis guerreros de todo lo que quiero hacer. Pero les estoy pidiendo -  debo decir una y otra vez  - que no espere milagros o magia de mí. Ciertamente - y por eso estoy agradecido - me dan una gran cantidad de consejos, sobre lo que está podrido en el país. A veces no puedo reaccionar de inmediato porque, como dije, la máquina del Estado debe correr constantemente por el frente. Pero voy a recorrer constantemente y a través del trabajo para el frente, automáticamente estar en todas partes, cortar, mover, disolver el personal, y aunque no puedo estar en todas partes al mismo tiempo, voy a abordar un problema tras otro. He contratado al obergruppenführer Jüttner como mi jefe de personal que está a cargo de mi oficina principal en Berlín.

Estoy muy agradecido con ustedes cuando me informan de personas particularmente malas y miserables, así como estoy agradecido cuando me informan de buenas personas. Pero prefiero sobre todo cuando me dicen: “Es un viejo y valiente nacional-socialista pero no apto para cargos de liderazgo”. No podemos permitirnos poner a todos los viejos nacionalsocialistas en lugares donde van a fallar profesionalmente. Sería un error. Pero cuando sé que este o aquel capitán es un gran tipo y un buen ayudante en el comando del distrito militar, lo llevaré, también como ayudante, y así tendré dos ojos más leales. No debo cometer el error de llevarlo a un puesto de comandante de batallón, o en una posición más alta, donde falla. Les pido que tengan esto en cuenta.

La siguiente cosa importante que sugeriré al Führer es poner bajo mi mando la supervisión de prisioneros de guerra. Por favor no piensen que quiero robárselos. Tengo suficiente para hacer lo que necesito.

"Ejército Popular Nacional-Socialista"

La misión, que el Führer me dio, para reconstruir y reorganizar el Ejército, requiere que tenga poder sobre muchas áreas. Lo siguiente que voy a examinar son los prisioneros de guerra, con la excepción de los ingleses y los estadounidenses. Ahora, tal vez incluyendo a los ingleses y los estadounidenses, porque ahora puedo hacerlo como Comandante en Jefe del Ejército y Comandante del Ejército de Reemplazo.

Estoy firmemente convencido de que durante nuestro peinado de las posiciones "indispensables" haremos muchos descubrimientos interesantes. Si piensan que vamos a descubrir aquí unos ciento cincuenta a doscientos mil hombres valiosos. Ya saben cómo es: El hijo de Herr tal y tal, que había invitado al comandante del distrito a cazar y le proporcionó carne y licor, logra evitar la leva. Se hace indispensable para el esfuerzo de guerra. Creo firmemente que encontraremos a los más tenaces que consiguieron escapar de nuestra atención durante los últimos 4 o 5 años. No vamos a ponerlos todos en una división. Los distribuiremos en divisiones existentes y batallones de marcha. Otros irán a nuevas divisiones.

Una cosa pueden dar por sentado de mí. Mi mandato será claro y riguroso. He escrito sobre mis deseos e instrucciones en el orden del día. (...) Lamentablemente no puedo estar en todas partes y ver todo, no tengo tiempo suficiente para esto, pero pago visitas repentinas en guarniciones. El otro día un comandante de un batallón vino a mí y dijo: No puedo deshacerme de mis reclutas. Durante 3 meses he estado ofreciendo 400 soldados bien entrenados, pero nadie los quiere. Estoy seguro de que esas cosas suceden muy a menudo. (...)

Una vez más, por favor, no esperen ninguna magia de mí. Necesito meses para cambiar las cosas. Para completar la reconstrucción se requieren años. Poco a poco, creceremos un nuevo ejército. En mi orden del día mencioné cómo me imagino que el nombre de este ejército podría ser: Ejército Popular Nacionalsocialista. Le pregunté al Führer - y el Führer estuvo de acuerdo - que las nuevas divisiones que se están formando, se llamen Volksgrenadierdivisionen. Nos estamos alejando del concepto de Reichswehr y todo lo relacionado con él. Tenemos que encontrar un nombre que exprese el carácter nacionalsocialista de esta guerra santa que este Ejército debe ganar.

Concluyendo, quisiera decirles que apenas habíamos estado más felices que en la noche del 20 de julio. Porque las consecuencias, si el intento hubiera tenido éxito, hubieran sido horribles, si Dios no nos hubiera ayudado ese día. Habría sido el fin de nuestro Gran Reich Alemán y de nuestra Nación Alemana. El peligro era grande. Cuando ahora leemos las órdenes de los conspiradores, nos preguntamos por el alcance de su idiotización. Les daré un par de ejemplos: cierre de los campos de concentración, desarme de guardias y liberación de los reclusos. Ahora tenemos 550.000 reclusos, de los cuales 450.000 son extranjeros. Eso significaría que un medio millón de los peores enemigos políticos y criminales amargos, enemigos políticos del Reich y enemigos criminales de cualquier orden social, se derramaríann sobre toda la tierra. Eso habría significado que dentro de las próximas 2 o 3 semanas hubiéramos tenido el caos en las calles. Lo que nos prepararon está claro en sus planes: arresto de gobernadores de distrito, gauleiters, liquidación de todas las oficinas del Partido, en Berlín – arresto del Alto Mando de las SS, de la Oficina Principal de Seguridad, detención del Dr. Goebbels, etc., etc. Después de la muerte del Führer, todo el Partido debía ser liquidado.

Éste era el plan y el propósito de estas personas que decían que lo hacían por Alemania, pero que, por un lado, eran criminalmente estúpidos, por el otro lado, estoy convencido de que estaban al servicio de los enemigos de Alemania, los jesuitas y los francmasones. Como siempre con los agentes secretos, se han activado precisamente cuando la guerra entró en la fase decisiva, con el fin de inclinar la balanza.

Para nosotros hay una lección de esta experiencia: tenemos que estar juntos, más que nunca. Cuando ahora pensamos en todos nuestros problemas y alguien ve algunas ridículas diferencias de opinión, algún conflicto de competencias, etc., todo es insignificante, tenemos que enterrarlo, no importa. Todo depende de nuestra unidad en la etapa final de esta lucha. Porque esta es una etapa final. Tarde o temprano, cuando termine la ronda final, la coalición se desintegrará, no se puede sostener. Y en el momento en que la coalición esté rota, hemos ganado esta guerra. Cuando quede claro que nadie en esta coalición, o la coalición en su conjunto, es capaz de conquistarnos, habremos ganado.

Llegué a comprender una cosa más. Ya lo he decidido, también para las SS. Cuando de alguna manera llegue un alto el fuego, trabajaré en el ejército y las SS como nunca antes. Crearé un nuevo ejército con treinta a cuarenta divisiones panzer y una serie de divisiones de infantería activas, que serán entrenadas en todo, desde la formación básica hasta la formación ideológica, desde las tácticas antitanque hasta la supervivencia a menos de cuarenta  grados. Además, 12 divisiones panzer SS y 30 divisiones europeas que, como hemos visto en Narva, son capaces de luchar muy bien. Cuando entonces alguien comience a hablar de paz, cuando alguien en el otro lado se debilite, entonces el Führer tendrá buenos argumentos en su mano para poder decidir las condiciones de esta paz. Y no tenemos que hablar ahora cuando vamos a reconquistar esos cientos de miles o un millón de kilómetros cuadrados que hemos perdido en el Este. Esto es obvio. El programa es inalterable. Se mantiene firme que trasladaremos nuestra frontera nacional a 500 km al este. Que vamos a resolver el área. Es inquebrantable que crearemos el Reich germánico. Se mantiene firme que treinta millones de individuos germánicos se unirán a nuestros noventa millones, de modo que nuestra base racial crecerá a 120 millones. Seremos la fuerza de orden en los Balcanes y en Europa en general. Organizaremos todo el continente militar, política y económicamente. Llenaremos el este con nuestros asentamientos y crearemos un jardín de sangre germánica. Vamos a trasladar nuestra frontera de seguridad a Oriente. Porque podemos estar seguros de que, a menos que nuestra Luftwaffe tenga sus bases en los Urales, nuestros hijos o nietos perderán una guerra en una o dos generaciones. Aquellos que no tienen un margen de seguridad de 2000 o 3000 km en una futura guerra aérea, lo perderán.

Además, me parece maravilloso que hoy comprendamos nuestras tareas económicas, políticas, humanas y militares en el Oriente. Si los cosacos pudieron conquistar toda la zona hasta el mar Amarillo para los zares, nuestros hijos lo harán por nosotros. Y año tras año, generación tras generación, equiparemos y enviaremo caravanas de colonos un par de cientos de kilómetros más allá, crearemos nuevas bases, asentaremos nuevas áreas y empujaremos a los demás. Esta es nuestra tarea.

En el Este tendremos nuestras áreas de entrenamiento donde practicaremos cada invierno, con tan y tantas divisiones, en hielo y nieve y frío. Al igual que sus padres en 1941, los niños practicarán aquí en años posteriores, vivirán en tiendas finlandesas, y cada generación practicará disparos agudos, demostrará su valor, de modo que el peligro que cada victoria trae consigo, el peligro de convertirnos en blandos y cómodo, será evitado en las próximas décadas y siglos.

Además, me parece excelente que el destino es tan amable y tan difícil para nosotros al mismo tiempo. Nos une, estamos más unidos que nunca.

Nos da la capacidad, después del triste 20 de julio, de llenarnos con nuestras creencias y educar a aquellas organizaciones que hasta ahora no compartían nuestras creencias. Nos mostró todos nuestros puntos débiles. Eliminó a todos los débiles. Débil psicológicamente, aquellos que eran incapaces de soportar la carga por más tiempo. Excelente que esto haya pasado. Este es un proceso de selección de la naturaleza. Y, como siempre, los que son más fuertes en esta lucha permanecerán. Y sólo tenemos una ambición: cuando se escriba la historia de este tiempo, se expresará un dogma: Adolf Hitler fue el mayor ario, no sólo el más grande líder germánico  y dirán de nosotros, su séquito: 
Sus Paladines eran fieles, obedientes y firmes, eran dignos de ser sus camaradas, de ser sus caballeros”.
(Aplausos duraderos y tempestuosos)




[1] El personal militar de Estado Mayor (Personal del Estado Mayor del Ejército, Personal de la Armada, Personal del Aire dentro de los servicios individuales) es un grupo de oficiales y personal alistado que son responsables de las necesidades administrativas, operativas y logísticas de su unidad. Proporciona flujo bidireccional de información entre un oficial al mando y unidades militares subordinadas.

Este  personal también proporciona una función ejecutiva donde se filtra la información necesaria para el comandante o shunts información innecesaria. Wilhelm Keitel era jefe del personal general de OKW durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. Franz Halder fue jefe del personal general de OKH (Ejército) desde octubre de 1938 hasta septiembre. 1942.
Tanto OKW como OKH tenían su sede en Zossen, a 20 millas al sur de Berlín.


La salud del general se rompió como consecuencia de este enfrentamiento (con Wilhelm II), y el 25 de octubre de 1914 le sucedió Erich von Falkenhayn.

[4] Hubieron110 Casos de "grave indisciplina colectiva" denunciados entre abril y septiembre de 1917. Estos casos de motín ocurrieron en 50 divisiones que constituyeron más de la mitad del ejército francés. Al menos 100.000 soldados (de un ejército de 4 millones) estuvieron involucrados en los motines que se produjeron principalmente detrás de las líneas francesas.
[5] Werner Eduard Fritz von Blomberg (Stargard in Pommern, 2 de septiembre de 1878 - Nuremberg, 13 de marzo de 1946) fue un militar alemán que alcanzó el rango de Generalfeldmarschall (Mariscal de campo), Ministro de la Guerra y Comandante en jefe de las Fuerzas armadas alemanas hasta enero de 1938.
El 13 de enero de 1938 von Blomberg, viudo y con 60 años, se casó con una mujer mucho más joven y de baja condición social. Al contravenir este matrimonio las disposiciones de la oficialidad, no encontró testigos para la boda, ante lo cual lo fueron Hitler y Göring. Pero pronto se descubrió que su mujer tenía un pasado de prostituta, por lo que Hitler ordenó a von Blomberg anular su matrimonio para evitar un escándalo y preservar la integridad del ejército. Von Blomberg rechazó anular el matrimonio, así que dimitió de todos sus cargos el 26 de enero de 1938r. Von Blomberg y su mujer se fueron a vivir  a la isla de Capri.
Tras pasar la Segunda Guerra Mundial en la oscuridad, von Blomberg fue capturado por los aliados en 1945, tras lo cual testificó en los Juicios de Núremberg.
Von Blomberg murió mientras estaba detenido en Núremberg en 1946.
Luego de la guerra algunos historiadores acusaron de la caída de Von Blomberg a Himmler. Sin embargo vemos aquí cual era el indulgente concepto que tenía el Reichsführer SS de este militar.
[6] Se refiere la conspiración de Rhom., quien se dejó influir por los consejos de los hermanos Strasser, traidores por naturaleza. Pagó su error con la vida.
[7] http://es.metapedia.org/wiki/Ludwig_Beck
[8] http://es.metapedia.org/wiki/Franz_Halder
[9] Estos Generales no querían arriesgarse a un enfrentamiento con  Austria, pero cuando resultó ser incurento debido al entusiasmo por Hitler que existía en el pueblo austrícaco se apresuraron a reclamar para si, el mérito de la victoria. Fue lo mismo con los checos.
[10] Esto es verdad. Era el plan de Hitler y lo empujó. Cuando triunfó tan brillantemente, Halder afirmó que era suya. Puedes leer más sobre esto aquí.
[11] Los Aliados forzaron a Alemania a destruir todo su armamento y mantener sólo unas 100.000 fuerzas armadas.
[12] Él está diciendo que hasta la campaña de Rusia, los oficiales del Ejército se condujeron muy bien. Comenzó a cambiar en ese momento.
[13] El batallón de las SS fue conducido temporalmente por un reaccionario oficial de la Wehrmacht, que luego tomó el mérito de la victoria de su batallón, mientras que eran hombres de las SS quienes realmente lucharon y murieron. Himmler ve esto como fracaso moral.
[14] Himmler está recomendando fuertemente la "decencia" en tiempo de guerra, con lo cual él significa comportarse hacia su compañero soldado alemán honesta y justamente ... incluso si en ramas diferentes, o entre SS y Wehrmacht, ciertamente no robar su gloria para agregar a la suya. También significa que es la forma alemana de ser. Himmler usa la palabra decente mucho, he notado, en otros discursos también.
También está diciendo cómo sus destacamentos de las SS fueron mal utilizados por algunos oficiales de la Wehrmacht. Está pintando un cuadro feo de algunos de los oficiales de la Wehrmacht.
[15] Se refiere aquí al invierno de 1941, cuando los generales trataron de convencer a Hitler de que renunciara a gran parte del territorio conquistado replegándose. El Führer prohibió terminantemente esta acción y tuvo la idea y así dio la orden de contruir los famosos “nidos de erizo”, donde las tropas alemanas se acantonaron y lograron pasar el crudo invierno ruso. No se perdió al final del mismo, un palmo de terreno.
Hitler ha dicho que fue en este momento cuando sucedión la erupción de los oficiales que no seguían las órdenes. Cuando interrogó a un oficial en cuanto a por qué no siguió las instrucciones que él, como comandante en jefe, había dado, el oficial se ofrecía a veces simplemente a dimitir. Como Himmler dice, esto era lo mismo que huir. Hitler diría, no puedo simplemente dimitir porque las cosas son difíciles, ¡y tú tampoco puedes! Rechazo su oferta de resignación. Es por eso que Himmler dice, Esta palabra sea maldecida.

[16] * La "Asociación Schlieffen" masónica de 1933-34 debe referirse al Reichwehr de 100,000 hombres que Hitler heredó al asumir la Cancillería. Y el "típico tipo de personal general" cuya manera de hablar implicaba siempre que el Führer como Comandante en Jefe “daba malas órdenes, no debían ser seguidas, pero por supuesto nosotros como soldados debemos obedecer”.
[17] Esto muestra los límites de los poderes que Himmler manejaba. Él respetaba las decisiones de los tribunales, al igual que Hitler. Pero "ahorase sientan en una celda de prisión", porque ambos estuvieron involucrados en el intento de asesinato del 20 de julio.
[18] Himmler confirma que Manstein era judío. ¿Era menos tolerante con los judíos / judíos parciales que quedaban en el ejército que con Hitler? En cualquier caso, Himmler está experimentando de primera mano la "indecencia" de este mariscal de campo hacia el Leibstandarte-SS Adolf Hitler. También denuncia como usaban a los batallones SS como “carne de cañón”, mandando hasta al personal técnico de servicio a tareas de combate. ¿Qué más podía desear un cripto judío que la aniquilación de los batallones SS?

[19] Esos "posibles desarrollos futuros" que señala Himmbler pueden interpretarse de varias maneras. Una es en relación a la operación Valquiria de tomar el control de Berlín usando el Ejército del Interior. En la misma se planeó la aniquilación de las tropas SS. Otra es que esos desarrollos futuros se refieran a la integración definitiva de esas tropas a las Fuerzas Armadas alemanas una vez conseguida la victoria, logrando así cortar la cabeza a todos esos oficiales clasistas y logistas y logrando un Ejército totalmente Nacionalsocialista. Obviamente tenían terror de que ello sucediera.

[20] Himmler señala algo que luego hemos visto en la historiografía militar de los vencedores. Todas las grandes victorias alemanas, son atribuídas al cuerpo de generales y de entre ellos a los que fueran enemigos del nacionalsocialismo o lo traicionaran de una u otra manera. Por el contrario, todas las derrotas, tienen como padre al Führer. Quienes estudiamos críticamente la historia militar de la SGM vemos que la verdad es justamente la contraria. Si bien el Führer puede haber cometido errores de apreciación, los grandes desarrollos estratégicos que permitieron victorias o evitaron derrotas desastrosas lo tuvieron como principal protagonista, ya fuere porque el desarrolló e impuso los planes, o porque potenció a generales que estaban defenestrados por la estructura clasista del Ejército, como el caso de Guderian y que los diseñaron y pusieron en practica.
[21] Himmler se convirtió en Ministro del Interior en agosto de 1943

[22] Realmente la capacidad de Reinhard Heydrich para detectar traidores era proverbial. El caso más ejempllificante fue el del Almirante Wilhelm Canaris, jefe del servicio de contrainteligencia (¡nada menos!)  ABWEHR y traidor desde siempre. Seguramente uno de los motivos por los cuales Heydrich fue elegido como blanco de los terroristas, fue la necesidad de evitar que continuara con sus investigaciónes.
[23] Probablemente se refiere al Pastor Dietrich Bonhoeffer, ajusticiado por los incidentes del 20 de julio.
[24] https://es.wikipedia.org/wiki/Erich_Hoepner
[27] La historia judeo aliada convirtio a estos cazadores furtivos en criminales peligrosos. Se ha extendido la versión de que estos grupos eran formados por criminales condenados en Alemania, de un alto sadismo. Muy pronto en el blog comenzaremos a contar la verdadera historia de los einsatzgruppen.
[28] Walther von Seydlitz-Kurzbach era un oficial de la noble familia prusiana Seydlitz. En la batalla de Stalingrado, él discutió con fuerza para un desglose o rendición, contrariamente a las órdenes de Hitler. FM Paul le relevó de su mandato. Él huyó de las líneas alemanas bajo el fuego de su propio lado con un grupo de otros oficiales, en la custodia soviética. Él formó la liga de oficiales alemanes y fue hecho un miembro del comité nacional dominado comunista Alemania libre. Fue condenado a muerte in absentia en Alemania.

[29] El Gral. Erich Hoepner fue un opositor a Adolf Hitler desde fechas tan tempranas como 1934. Participo en varias conspiraciones para asesinarlo, una de ellas en 1938, otra en 1939 y obviamente en la de 1944. El 8 de enero de 1942, durante la Batalla de Moscú Erich Hoepner desobedecion una orden directa de Adolf Hitler, negándose a mantener la ofensiva y ordenando la retirada táctica de sus unidades.  Debido a su desobediencia y cobardía fue dado de baja del Ejército, privado de su rango, condecoraciones  y derecho a usar el uniforme. Luego de abortado el complot del 20 de julio trató de salvar su vida se entrevistó con el Gral. Friedrich Fromm. Fue condenado a muerte por un Tribunal y ejecutado en la horca.
[30] En el Frente Oriental tenía un papel en asegurar que la ropa de invierno adecuada fuera suministrada a las fuerzas alemanas y el 27 de noviembre de 1941 informó que "Estamos al final de nuestros recursos en personal y material. Estamos a punto de ser confrontados con los peligros del invierno profundo".
Fue un conspirador contra Adolf Hitler y cuando Claus von Stauffenberg pidió la aprobación de un intento de asesinato el 15 de julio de 1944 se citó como definitivo que el asesinato de Hitler sólo se debe intentar si Heinrich Himmler también estaba presente. El 20 de julio de 1944 arregló el avión que voló Stauffenberg de Rastenburg de nuevo a Berlín después de que la bomba del diagrama del 20 de julio explotara.

[31] Invitado por el general Henning von Tresckow , Stieff se unió a la resistencia alemana en el verano de 1943. Aprovechándose de ser el responsable de Organisationsabteilung , adquirió y mantuvo todo tipo de explosivos, incluyendo algunos de fuentes extranjeras. Proporcionó los explosivos para el intento cancelado de von dem Bussche de asesinato contra Hitler en Wolfsschanze en noviembre.
Como uno de los oficiales que tenía acceso ocasional a Hitler, se ofreció voluntariamente para matar al propio Hitler en un ataque suicida, pero más tarde retrocedió a pesar de las repetidas peticiones de Tresckow y el coronel Claus von Stauffenberg para llevar a cabo el asesinato. El 7 de julio de 1944, durante una demostración de nuevos uniformes a Hitler en Schloss Klessheim , un palacio cerca de Salzburg , Stieff no se animó a accionar la bomba. A partir de allí fue que Stauffenberg decidió matar personalmente a Hitler. Obvio que tampoco lo hizo, dejó la bomba y se retiró del lugar. Ninguno de los “héroes” estaba dispuesto a ir tan lejos como entregar su propia vida en la misión.
[32] Carl Friedrich Goerdeler (31 de julio de 1884 - 2 de febrero de 1945) fue un político, ejecutivo, economista monárquico y conservador alemán integrante del movimiento "Widerstand", oponente tenaz al régimen nazi y participante del complot del 20 de julio de 1944 para asesinar a Hitler.
De haberse llevado a cabo con éxito, hubiese sido el nuevo canciller alemán. Al fallar la conspiración fue apresado, enjuiciado y ahorcado.
[33] Witzleben fue un conspirador desde siempre contra el régimen nacionalsocialista. En relación al 20 de julio, mantuvo contacto con los demás conspiradores de la Wehrmacht y en 1944 participó activamente en la Operación Valquiria, el atentado ejecutado por Claus von Stauffenberg del 20 de julio. Después de que von Stauffenberg pusiera la bomba y los conspiradores creyeran que Hitler había muerto, Witzleben, que habría sido comandante en jefe de la Wehrmacht en el planeado gobierno post-golpe de estado, llegó al cuartel general del Oberkommando des Heeres, en la Bendlerstrasse (hoy Stauffenbergstrasse) de Berlín, el 20 de julio de 1944, para asumir el mando de las fuerzas golpistas.
Fue arrestado al día siguiente y juzgado por el Volksgerichtshof (Tribunal del pueblo) el 8 de agosto de 1944, siendo condenado a morir en la horca, sentencia que se ejecutó el 2 de mayo de 1945..
[34] Henning Hermann Robert Karl von Tresckow (Magdeburgo, 10 de enero de 1901-Ostrow, 21 de julio de 1944) fue un general del Ejército alemán conocido por su papel en el complot del 20 de julio de 1944 contra Adolf Hitler. Su oposición al régimen se inició en 1934. Se puede decir que durante todo el régimen estuvo conspirando contra el mismo.
[35] Hoy, una calle en Germersheim se llama Hans Graf Von Sponeck Straße en su honor.
[36] El Tribunal Popular (Volksgerichtshof) fue establecido en 1934 por el canciller Adolf Hitler, con jurisdicción sobre los delitos políticos contra el Reich, que incluía crímenes como el mercadeo negro, la desaceleración del trabajo, el derrotismo y la traición. Estos crímenes fueron vistos por la corte como Wehrkraftzersetzung ("desintegración de la capacidad defensiva" o sedición) durante la guerra.
[37] Generales prusianos del siglo XIX.


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