-----------------------------f- 13 DE JULIO – 1976 – JOACHIM PEIPER ES ASESINADO POR COMUNISTAS FRANCESES. ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

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jueves, 13 de julio de 2017

13 DE JULIO – 1976 – JOACHIM PEIPER ES ASESINADO POR COMUNISTAS FRANCESES.



La fecha de hoy 13 de julio. Este día, en 1976, el ex coronel SS Joachim Peiper era asesinado por  comunistas franceses.

Joachim Peiper (30 de enero de 1915 - 13 de julio de 1976) más conocido como Jochen Peiper, fue un oficial de las Waffen SS y comandante de las campañas Panzer llevadas a cabo durante la Segunda Guerra Mundial. Al final de su carrera militar, Peiper fue el coronel de regimiento más joven dentro de las líneas de las Waffen SS. Dicho regimiento era conocido oficialmente como SS-Standartenführer Joachim Peiper, Leibstandarte SS Adolf Hitler.

Peiper nació en Berlín el 30 de enero de 1915. Su padre fue veterano de la Primera Guerra Mundial, y él tenía 2 hermanos, Hasso y Horst. Desde su juventud y debido a los muchos problemas por los que pasaba Alemania, muchos jóvenes alemanes se inscriben en unidades paramilitares. Jochen Peiper se une a la Leibstandarte como muchos de aquellos jóvenes berlineses que en aquellos tiempos de hambre y guerra buscaban una solución global a los problemas.

Peiper fue reclutado dentro de las líneas del SS Verfügungstruppe en 1935 luego de su graduación de la universidad. Sepp Dietrich lo toma en cuenta y lo integra en la Leibstandarte SS Adolf Hitler (LSSAH).
 Karl Wolff, Joachim Peiper y Heinrich Himmler son recibidos por el Generalísimo Francisco Franco en octubre de  1940.

En 1938 se convierte en ayudante del Reichsführer Heinrich Himmler gracias a sus grandes condiciones sociales y psicológicas, cosa que no pasa desapercibida para los mandos de la SS.

Para los comienzos de la guerra, Peiper pide permiso para incorporarse como soldado de primera línea en su unidad, cosa que le es permitida. Manda la segunda compañía del tercer batallón del segundo regimiento de infantería de la unidad siguiendo los pasos de la Leibstandarte en Polonia, Holanda, Bélgica y Francia. Ganará la Cruz de Hierro de segunda y primera clase en Francia como resultado de la espléndida dirección de la 10ma compañía de infantería. Varios informes afirman que durante esta última campaña es herido levemente.

SS-Hauptsturmführer Jochen Peiper supervisa el horizonte con un “scherenfernrohr” (binoculares tijeras) durante una visita a la vanguardia en Taganrog, Azov Mar, octubre-noviembre de 1941.
Deja la compañía al final de la ofensiva contra Francia para realizar un curso de comandante de batallón. A finales de 1942 es encargado de transformar su antiguo batallón de infantería del que formaba parte en un batallón SPW, dándole el mando de este.

Peiper es mandado inmediatamente al frente ruso desde las lujosas costas de Francia, para hacer frente al ejército rojo que amenazaba con romper todo el frente alemán en el sector de Ucrania. El 3 de febrero de 1943 el tercer batallón desembarca de sus portacoches ferroviarios para entrar directamente en combate.

Los hombres a su mando eran completamente leales a él, catalogándolo como un "líder carismático".

Personalmente Himmler tuvo un gran interés en la ascención de Peiper como miembro de las SS. A sus 29 años Peiper ostenta el rango de Standartenführer, uno de los rangos más altos dentro de las filas de las SS. También recibió la Cruz de Caballero en 1943, otorgada por el mismo Hitler. Durante su tiempo trabajando con Himmler, conoce a su esposa, Sigi, con quién tuvo 3 hijos: Heinrich, Elke, y Silke.

La gran reconquista de Jarkov en 1943 empieza para Peiper el mismo 3 de febrero en el poblado de Skipai. En los sucesivos días el batallón comienza a dar señales del arma en que se había convertido; una unidad rápida, altamente entrenada y especialista en combate nocturno. Al cabo de varias semanas será reconocido como uno de los puntales de la división.

El Gral. Theodor Wisch de la 1ª Division SS y el SS Sturmbanfuher Jochen Peiper, en Kharkov en 1943.
El 6 de marzo de 1943 el puente de Bridok cae en un ataque nocturno a cargo del batallón cuando la división al completo se hallaba atascada. La táctica de Peiper de aprovechar al máximo su velocidad y toda la potencia de sus armas, le darán al joven comandante innumerables victorias a lo largo de su carrera.

El 12 de marzo será uno de los días clave para Peiper. En pleno apogeo por la Batalla de Jarkov y desobedeciendo órdenes del mando, Peiper realizando uno de sus ataques característicos, rebasa varias poblaciones y tras una marcha colateral por el este de Jarkov se adueña de los pasos al norte de la capital en el río Lopan impidiendo la llegada de refuerzos soviéticos a la capital ucraniana. Este sensacional golpe será la llave de entrada de Peiper en Jarkov, lo que le repercutirá la cruz de hierro de los caballeros. En los sucesivos días precedentes también será el conquistador de la plaza roja de Harkov.

El 17 de marzo de 1943 junto con la séptima compañía panzer de Von Ribenntropp, en lo que Rudolph Leheman (jefe de operaciones de la división) llama la carrera por Belgorob, la unidad más rápida del Leibstandarte se lanza junto con otros Kammgruppens de otras divisiones a la conquista de la estratégica ciudad.

En plena ofensiva de Kursk y tras una embestida de más de seiscientos carros de combate contra sus posiciones, el Kampfgruppe al mando de Peiper (su batallón, una compañía panzer y varias piezas autopropulsadas anticarro y stugs), resiste y hace huir a los rusos en uno de los choques más potentes en medios acorazados de la guerra. Tras Kursk las unidades Leibstandarte se retiraban a Italia donde varios sucesos enturbian la prestigiosa hoja de servicios de este comandante.


El 20 de noviembre tras estar una vez más la división ya instalada en el frente ruso, el comandante del regimiento panzer de la unidad es muerto por la explosión de un obús de 155 mm. Teddy Wish, general al mando de la división, da el mayor poder de ataque de esta al joven oficial alemán que por aquel tiempo tenía una edad de 30 años. Más de 300 vehículos acorazados y carros de combate son puestos bajo sus órdenes, su antiguo batallón a su vez también está por decirlo de alguna manera bajo su mando.

La división, tras el terrible invierno ruso y teniendo muy poco tiempo para rearmarse tras el escalofriante número de pérdidas es una sombra de lo que había sido. A pesar de ello, es enviada a colaborar en la defensa de Normandía trás el desembarco aliado del 6 de junio de 1944. Peiper a mitad de la batalla es herido por lo que ha de dejar el teatro de operaciones no sin antes haber dado cuenta a sus pupilos de batallas exitosas vividas por el regimiento como la valerosa defensa de Cagny.

La Batalla de Las Ardenas

Peiper estuvo, junto a su comando Kampfgruppe Peiper (asignado a la 1ª división SS Panzer) en la Batalla de las Ardenas, donde avanzó al pueblo de La Gleize en Bélgica, donde luego sería empujado vuelta atrás por las fuerzas americanas.

Las mayores creencias de éxito del alto mando alemán, venían de las posibles explotaciones de éxito de varias puntas de lanza que habrían de lanzarse contra las desprevenidas formaciones aliadas. La principal o una de ellas, era la encabezada por el famoso Kampfgruppe Peiper, una amalgama de vehículos semiacorazados y acorazados de la 1 SS división panzer cuyo objetivo sería cortar a los aliados por la mitad. Durante varios días, el KG es el que realiza las penetraciones más peligrosas y atrevidas en el campo de batalla, siendo protagonista mundial durante varios días de los acontecimientos allí vividos. Queda aislado del resto de unidades alemanas, además de que los americanos le inculpan como responsable máximo del KG de la muerte de prisioneros.

Finalmente y tras romper el cerco al que estaba sometido, regresa a las líneas alemanas donde le será entregada las cruz de caballero con hojas de roble y espadas por su pericia y valor en combate. En esta retirada, Peiper se vio forzado a abandonar cerca de 100 vehículos, incluyendo 6 unidades Panzer, para luego hacer su retorno a las divisiones alemanas con 800 hombres a pie.

Jochen Peiper en un Schwimmwagen frente a un cartel señalizador de Malmedy en las Ardenas, en diciembre de 1944.
Joachin Peiper disfrutando de una Hennessy capturada a las fuerzas norteamericanas en la batalla de las Ardenas.

Finalizada la guerra.

Días antes de la rendición alemana en la alta Austria, Peiper ante el río Elba ordena la destrucción de todas las armas de la división y cruzar el río donde la zona militar daba comienzo, para que sus hombres, no cayesen en manos de los soviéticos. Él será capturado por los americanos en su casa un mes más adelante donde, tras ser condenado a pena de muerte en juicio, acaba liberado tras 20 años en prisión dada la imposibilidad de poder inculparlo y debido a los testimonios quitándole toda culpabilidad dados por sus hombres.

Después del final de la guerra, Peiper, junto con sus hombres, fue llevado ante un tribunal militar estadounidense. Fueron acusados ​​de matar a prisioneros de guerra estadounidenses en Malmedy, Bélgica. Las circunstancias reales que sucedieron en Malmedy no están claras, lo único que se puede decir es que un buen número de soldados estadounidenses murieron. En la audiencia, los hombres de las SS fueron sometidos a torturas y obligados a firmar confesiones. También se amenazó con deportar a las familias de los hombres a los rusos si no "reconocían los crímenes”. Los norteamericanos trataron de demostrar que Peiper había ordenado que no se tomaran prisioneros. Después de la tortura y las redadas, algunos de los hombres testificaron contra su ex jefe.

Para el testimonio de la defensa, varios oficiales estadounidenses habían sido capturados por Peiper en la lucha. Su testimonio demostró que los alemanes habían tratado bien a sus prisioneros estadounidenses, y también habían compartido los pocos alimentos disponibles. El testimonio demostró claramente que Peiper no había renunciado a la orden de la que era acusado.

Nuestro héroe en el juicio por Malmedy.

A pesar de esto, Peiper, con 42 de sus hombres, fue condenado a muerte. Cuando se descubrieron la tortura y los otros escándalos que rodeaban este "juicio", se añadió una investigación independiente del caso. Todas las sentencias fueron revocadas y los acusados ​​fueron todos liberados dentro de un período de diez años. Como uno de los últimos, Peiper fue dejado en libertad a finales de diciembre de 1956. Los siguientes años, entre otras cosas, el judío Simon Wiesenthal trató desesperadamente de conseguir que Peiper fuera convicto de "crímenes de guerra". Todos los intentos de conseguir que Peiper fuera condenado fracasaron.

En enero de 1957 empezó a trabajar para Porsche en Frankfurt. Los sindicatos comunistas exigieron su despido. Más tarde trabajó para la VW en Stuttgart, pero allí fue despedido también por causa de la agitación izquierdista. Con esto se dio cuenta que no podría permanecer más tiempo en Alemania y se trasladó con su familia a Francia.

Camaradería

Durante la ofensiva en 1940 ya se había familiarizado con la región alrededor de Langres Plateau y ya en ese tiempo le gustó ese bonito y tranquilo lugar. Entonces ayudó a un prisionero de guerra francés, nacionalista, amigo de los alemanes, quien había trabajado en Reutlingen para algunos parientes de Peiper como un condenado a trabajos forzados en un garaje. Pero hubo un trato entre Francia y Alemania, permitiendo la liberación de un prisionero de guerra francés por cada trabajador voluntario que fuera a trabajar a Alemania. Por recomendación de Peiper, este hombre, Gauthier, le fue permitido regresar con su familia. Él no olvidó a Peiper y cuando éste abandonó Alemania en 1957, fue Gauthier quien le ayudó a él y le vendió el molino de Traves. Este edificio estaba en malas condiciones y Peiper no tenía los medios financieros necesarios para restaurar el molino. El SS-Obersturmbannführer Erwin Ketelhut más tarde se instaló en el molino y en 1960 Peiper hizo construir una casa en Spannplate, en lo alto del banco del Saone, oculta por arbustos, no para vista desde las calles sino como una fortificación militar. Él vivió allí, a pesar de las amenazas y llamadas de teléfono anónimas, durante 16 años.

Fritz Kosmel, Sigurd y Jochen Peiper, Erwin Ketelhut, el bosque cerca de la casa Piper en la aldea de Grass en Francia, 1973 Ketelhut también sirvió en las Waffen SS, vivía en los bosques cerca de Piper, en una casa convertida del molino.

El 11 de julio de 1976 compró una alambrada para la perrera en Vesoul, la capital del departamento. El vendedor era un alsaciano: Paul Cacheux, miembro del Partido Comunista, reconoció por su acento que era alemán y le preguntó si había estado en Francia durante la guerra. Peiper pagó con un cheque con su nombre y dirección. Paul Cacheux vio el nombre de Peiper en la "lista marrón" donde los alemanes buscados eran incluidos. Pasó sus datos a la Resistencia. El 22 de junio de 1976 el periódico comunista francés "L’Humanité" escribió: "Qué hace un Nazi en Francia?". Se exigió a Peiper dejar este país. Octavillas mostrando a Peiper como criminal nazi fueron distribuidas a las gentes de Traves. "Peiper, te daremos un 14 de julio!" fue pintarrajeado en las paredes. El 14 de julio es la fiesta nacional francesa, que conmemora la masacre de la Bastilla.

Asesinado.

La mañana del 13 de julio de 1976 Peiper envió a su esposa, que padecía de cáncer, de vuelta a Alemania. Él mismo no quiso dejar su hogar porque temía que lo quemaran. Su vecino Ketelhut le había sugerido que pasara la noche en el molino pero Peiper rechazó la oferta. No quiso tampoco que Ketelhut permaneciera con él, puesto que podría recibir algún disparo de los atacantes. "No", dijo, "Ya han muerto suficientes." Jochen Peiper esperó en el mirador de su casa desde donde podía observar el río Saone. Erwin Ketelhut le había prestado su rifle. A las 10:30 de la noche oyó un ruido en los arbustos y vio una docena de hombres subiendo por el banco del río. Disparó al aire para intimidar a los intrusos borrachos. Le dijeron que saliera. Él lo hizo así y abrió la puerta para hablar con ellos.

Lo que sucedió después solo lo pueden contar los asesinos. El cuerpo del Obersturmbannführer Jochen Peiper fue encontrado carbonizado y mutilado, no tenía manos ni pies. Murió alrededor de la 1 de la madrugada. La casa fue incendiada, el tejado destrozado. ¿Qué sucedió entre las 11:30 y la 1 de la madrugada? ¿Estaba el Obersturmbannführer vivo cuando le mutilaron? ¿Estaba todavía vivo cuando lo quemaron? Los culpables vertieron gasolina en el piso, al que prendieron con una mezcla de petróleo y aceite de motor. Peiper estaba en su dormitorio, echado de lado con su espalda en la pared, un brazo inclinado ante su pecho. Nada había caído sobre él. Murió por el intenso calor. El cuerpo no estaba incinerado sino encogido.
Joachim Peiper en 1976, con 61 años, durante una entrevista ofrecida a un periodista francés pocas semanas antes de su asesinato.

Dos fotos de la casa de J. Peiper. La segunda corresponde  los restos calcinados de la misma, en oportunidad de su asesinato.

Erwin Ketelhut y el francés que le conocía y simpatizaba con él compartieron la opinión que este hombre caballeroso, habiendo desafiado tantos peligros, no debería haber muerto de este modo. Los asesinos habían conducido con su coche hasta un prado en el banco del río donde dos barcazas estaban preparadas. Con ellas habían cruzado el Saone y de aquí en adelante tuvieron que trepar hasta el escarpado banco a través de los arbustos. Después del asesinato se marcharon por otro camino de vuelta al prado, enfrente de la casa, hasta la calle. Los bomberos dragaron el río para buscar las partes perdidas del cuerpo. La investigación de la policía francesa llevó seis meses. Los comunistas de Vesoul y los miembros de la Resistencia fueron interrogados. Nadie sabía nada. Luego el caso fue archivado. Nadie fue arrestado o castigado. El área de Traves no está densamente poblada, hay sólo diez habitantes por kilómetro cuadrado. Todo el mundo conoce a todo el mundo allí y la gente sabe todo acerca de los demás. Pero nadie sabía nada.

Fuente: Metapedia, con modificaciones propias.



7 comentarios :

  1. No conocía el caso pero es realmente terrible,la venganza de los cerdos comunistas y judíos no tiene límite; y nadie me puede decir que la policía no fue capaz de hallar a los culpables, fueron cómplices del brutal asesinato. Gloria eterna a estos héroes. 14 88

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    1. Hay que tener claro que el enemigo nunca olvida y actuar en consecuencia. Gloria!!! Sieg Heil!!!

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  2. Los rojos son realmente unos canallas, criminales. Que Dios tenga con El, a este héroe aleman, defensor de Occidente.-

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    1. El adn del comunista siempre ha sido maligno, el matar a su adversario politico sin remordimiento! y no es ironico lo que comento, yo con los que he tratado siempre de lo que me decian contra la gente de derechas o a otra gente que les llevasen la contraria a sus postulados, siempre lo interpretaban con un lenguaje soez y de mucha agresividad a referirse contra sus enemigos. Esta chusma roja es mas peligrosa de lo que pensamos. Por eso hay que estar muy prevenidos en todos los frentes donde nos ataquen!

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  3. Realmente un martir!!! Murio como vivio intensamente desafiando al peligro como el valiente que era. Fue un caballero, no como sus enemigos. Su recuerdo esta vivo y hoy, despues de todo lo que paso es lo que importa, que la llama no muera

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  4. Uno de los mas grandes héroes alemanes, un caballero combatiente!!, tengo entendido que las hijas viven en Alemania y su hijo en N.York,U.S.A. con el mismo apellido. no recuerdo donde lo leí!

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    1. Interesante información. Muchas gracias.
      SH!

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