-----------------------------f- 19 DE ABRIL – 1922 – NACE EL AS DE LA AVIACIÓN ALEMANA, ERICH ALFRED “BUBI” HARTMANN ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

miércoles, 19 de abril de 2017

19 DE ABRIL – 1922 – NACE EL AS DE LA AVIACIÓN ALEMANA, ERICH ALFRED “BUBI” HARTMANN



El 19 de abril de 1922, nacía Erich Alfred "Bubi" Hartmann también conocido como "El Diablo Negro" por sus adversarios soviéticos, fue un piloto de caza alemán durante la Segunda Guerra Mundial y comandante de la primera unidad de aviones de caza a reacción de la post-guerra en Alemania. Su apodo en alemán, "Bubi", por el que fue conocido a lo largo de su vida, es el equivalente de "chico" en español. Combatió toda su carrera en el Frente Oriental, acumulando 352 victorias en 1404 misiones de combate, durante las cuales entró en combate en 825 ocasiones. Es el piloto de caza as más exitoso de la historia.

Bajo el Tercer Reich, Erich Hartmann fue condecorado el 8 de agosto de 1944 con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro con Hojas de Roble, Espadas y Diamantes, la segunda condecoración militar alemana durante la guerra. (La primera era la Cruz de Hierro con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Brillantes)

Vida.

Primeros años.

Erich Hartmann pasó los primeros años de su vida en Changsha, China, donde su padre Alfred Hartmann, que era doctor, había emigrado para huir de la depresión económica que azotó a Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Vivió allí hasta que debido a la Guerra Civil China, la familia regresó a Alemania en 1928.
Los padres del mayor héros del combate aeronáutico de la historia. Dr. Alfred Hartmann y Elisabeth Wilhelmina Machtholf. Su padre era un respetado médico y había sido un oficial médico del ejército alemán en la Primera Guerra Mundial.  
Su madre era un aficionada a la aviación y también era piloto con licencia. Erich heredó de su madre el amor por la aviación
Niños de la familia Hartmann en su casa en China. Erich es el niño que está en cuclillas. Su padre se trasladó al país y abrió una exitosa práctica médica luego de la devastadora recesión económica de Alemania con posterioridad de la Primera Guerra Mundia.l Erich recordó más tarde, los días que vivió en China como un recuerdo maravilloso, y siempre recordado hasta el final de su vida.
Hartmann tomó parte en el programa de entrenamiento de planeadores de la Luftwaffe, que apenas empezaba a reconstituirse, donde aprendió a volar bajo la instrucción de su madre, que era instructora de vuelo. Los Hartmann eran dueños de su propio planeador, pero la mala situación económica los forzó a venderlo. Cuando el Nacionalsocialismo llegó al poder en 1933, se incentivaron las clases de vuelo en planeador y la madre de Hartmann ayudó a crear una escuela. Para el año 1936, Erich Hartmann, con solo 14 años de edad, se había convertido en instructor de vuelo de planeadores.

 Erich Hartmann como un niño de 14 años de edad y miembro del Deutsches Jungvolk. Desde niño le gustaba tanto el mundo de la aviación, que a la edad de 14 años Erich tenía  una licencia de piloto de planeador. Su entusiasmo no se detuvo all, y al año siguiente (15 años) Erich Hartmann se habían convertido en un instructor en el club de planeadores “Adolf Hitler”.
Erich Hartmann sentado con amigos y maestros en la organización Deutsches Jungvolk (DJ). DJ era una rama de la juventud de Hitler reservada para los niños de 10-14 años. Siendo miembro de la Jungvolk el “pimpfs” Erich Hartmann entró a los 18 años como cadete de la Luftwaffe.
Comienzo en la Luftwaffe.

En 1939 Hartmann obtuvo su licencia de piloto aviador y comenzó su entrenamiento militar el 1 de octubre de 1940 en varios centros de la Luftwaffe, entre otros el "10° Regimiento de Entrenamiento" en Neukuhren, en Prusia Oriental, y la "Escuela de Guerra Aérea" en Berlín. Aprendió a volar el Messerschmitt Bf 109, avión con el que obtendría sus victorias, en la escuela para pilotos de caza en Zerbst.

Erich Hartmann como joven cadete de la Academia de la Luftwaffe.
Al terminar su entrenamiento avanzado, Hartmann fue asignado en octubre de 1942 a la Jagdgeschwader 52 (JG52), que se convirtió en la unidad de combate aéreo más exitosa de la historia. En la JG52 Hartmann tuvo el beneficio de volar con muchos de los ases más importantes de la guerra. Realizó su primera misión de combate el 14 de octubre, volando como escolta de Paule Rossmann (93 victorias). La misión fue un desastre para Hartmann. Ignorando las órdenes de su líder, atacó una formación soviética y al fallar sus disparos se encontró rodeado de enemigos, teniendo que escapar ocultándose entre las nubes. Finalmente su avión se quedó sin gasolina y se vio obligado a hacer un aterrizaje forzoso. Su primera victoria aérea la consiguió el 5 de noviembre de 1942 al derribar un Ilyushin Il-2 Shturmovik. Durante el resto de 1942 sólo logró contabilizar una victoria más.

Hartmann fue asignado al 7./JG52 para servir como escolta de Walter Krupinski (197 victorias), quien se convirtió en su mentor y amigo. Krupinski fue quien le dio el apodo de "Bubi", con el que sería conocido toda su vida y también quien le enseñó a tener paciencia y esperar hasta que estuviese a corta distancia del enemigo antes de abrir fuego. El 7 de julio de 1943 derribó siete aviones en un solo día durante los masivos combates aéreos que se dieron durante la batalla de Kursk. A comienzos de agosto ya totalizaba 50 victorias y durante el mes obtuvo 48 victorias adicionales. En septiembre fue nombrado Staffelkapitän (líder del escuadrón) del 9./JG52

Captura y escape detrás de líneas enemigas.

El 19 de agosto de 1943, el escuadrón de Hartmann recibió órdenes de apoyar un contraataque con Ju-87 Stukas liderado por Hans-Ulrich Rudel. Durante el combate Hartmann derribó dos aviones enemigos, pero pedazos del fuselaje de una de sus víctimas impactaron a su avión, obligándolo a hacer un aterrizaje forzoso en territorio enemigo. Al ver Hartmann que soldados soviéticos se acercaban para capturarlo, fingió haber sufrido heridas internas. Los soldados rusos lo pusieron en una camilla y lo subieron a un camión para ser transportado. La columna soviética, sin embargo, fue atacada por los Stukas de Rudel y en la confusión Hartmann saltó de la parte trasera del camión y se ocultó en un campo de girasoles, logrando perder a sus seguidores. Se escondió hasta el anochecer y emprendió el regreso hacia las líneas alemanas. Al alcanzar un puesto de centinela alemán, uno de los soldados del puesto le disparó, pero la bala le atravesó los pantalones sin herirlo.

Durante el mes de octubre Hartmann logró 33 victorias más y el 29 de octubre de 1943, totalizando 148 victorias, fue condecorado con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro. Terminó el año con 159 victorias.

El Diablo Negro.

Durante los meses de enero y febrero de 1944 Hartmann logró 50 victorias en 60 días. En el curso de 1944 Hartmann reivindicó 172 victorias, un total sólo superado por su amigo Wilhelm Batz. Esta impresionante cifra levantó sospechas entre el alto mando de la Luftwaffe y sus reclamos de victorias fueron cuidadosamente analizados. El 2 de marzo de 1944 alcanzó su victoria 202. Según cierta leyenda, para esta época, los soviéticos también empezaron a notar los logros de Hartmann. El código de radio de Hartmann, "Karaya 1", constantemente era escuchado alertando a sus compañeros para que verificaran sus derribos, y siempre según esta leyenda, el alto mando soviético ofreció una recompensa de 10.000 rublos al piloto que lo matara.

El avión Messerschmitt Bf 109 que Hartmann volaba en esta época tenía la punta pintada de negro en forma de tulipán. Junto a la cabina estaba pintado además un corazón atravesado por una flecha con el nombre "Ursel" (el apodo de su novia Úrsula y futura esposa), y bajo el corazón estaba escrita la palabra "Karaya", el nombre del escuadrón de Hartmann. El fuselaje tenía un número "1", por ser el líder del escuadrón. Todas estas marcas distintivas hacían al avión de Hartmann reconocible a los pilotos soviéticos, quienes le dieron el nombre de Cherniye Chort ("Diablo Negro") por el tulipán negro de la punta. La recompensa ofrecida por la cabeza de Hartmann no logró motivar a los pilotos soviéticos, quienes al ver el avión con punta negra frecuentemente evitaban el combate. Consecuentemente, el número de victorias de Hartmann y su unidad empezó a disminuir, lo cual finalmente forzó a Hartmann a quitar el tulipán negro de su avión y pintarlo igual al de sus compañeros. En los dos meses siguientes al cambio de pintura, Hartmann logró acumular 50 victorias más.

En marzo de 1944 Hartmann fue convocado junto con Gerhard Barkhorn, Walter Krupinski y Johannes Wiese para presentarse en Berchtesgaden y recibir personalmente de Adolf Hitler las hojas de roble para la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.
Est fotos fue tomadas poco después de la entrega de condecoraciones para oficiales y suboficiales de la Luftwaffe que han demostrado su valía en el campo de batala. El lugar de la ceremonia fue en el Berghof, Obersalzberg, mientras que la fecha fue el 4 de abril de 1944. A la izquierda el Oberleutnant Walter "Graf Punski" Krupinski (Staffelkapitän 7.Staffel / Jagdgeschwader 52) y a su lado el Leutnant Erich "Bubi" Hartmann (Staffelkapitän 9.Staffel / Jagdgeschwader 52). Ambos recibieron la orden de salir para Ministerio del Aire del Reich en Berlín para asistir a la entrega de premios. Al llegar allí se encontraron con que el lugar se trasladó  al Cuartel General del Führer (Wolfsschanze) en Prusia Orienta. Se les instruyó para ir en el  tren Anhalter Bahnhof que llegaría a Wofsschanze en la noche. Allí Krupinski y Hartmann se reunieron con otros pilotos de la JG 52, Gerhard Barkhorn y Johannes Wiese. El tren cambió el camino hacia Berchtesgaden y durante el viaje se excedieron en el consumo de alcohol (coñac y champagne), Cuando llegaron a Berchtesgaden, casi no podían tenerse en pie. El Edecán de la Luftwaffe del Führer, Mayor Nicolaus von Below al verlos sacudió perplejo la cabeza, al ver el estado de los “héroes del aire alemanes”.  A pesar de haberse refrescado con agua y café, los efectos del alcohol continuaban. Erich Hartmann intentó tomar de una percha una gorra que no le pertenecía y Von Below se opuso fuertemente a ello. Ante la insistencia de Hartmann, Von Below debió explicarle que la gorra… ¡¡¡pertenecía a Hitler!!! 
Ceremonia de entrega de condecoraciones, para los oficiales de la Luftwaffe en el Berghof en Obersalzberg, el 4 de abril de 1944. De izquierda a derecha: Mayor Johannes Wiese (418. EL), el mayor Maximilian Otte (433. EL), el mayor Reinhard Seiler (EL 419), Horst Ademeit Hauptmann (414. EL, recibió una medalla de manos de Hitler), Oberleutnant Walter Krupinski (EL 415), Leutnant Erich Hartmann (EL 420), y Wachtmeister Fritz Petersen (438. EL). Quien está detrás de Hitler es el Edecán de la Luftwaffe  Oberst Nicolaus von Below.
En mayo de 1944 Hartmann derribó dos P-51 Mustang de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos sobre Bucarest, Rumania, siendo estos dos aviones sus primeras víctimas no soviéticas. El 1 de junio de 1944 Hartmann derribó cuatro P-51 Mustang en un solo día sobre Ploieşti. Ese mismo mes, después de derribar dos P-51 más, su patrulla fue atacada por ocho cazas estadounidenses. Hartmann relata que durante el combate tenía un P-51 alineado en su mira, pero que al apretar el gatillo sólo escuchó que se había quedado sin munición. Para empeorar la situación, su avión se quedó sin gasolina y se vio forzado a saltar en paracaídas. Mientras flotaba lentamente a tierra los aviones estadounidenses volaron en círculos a su alrededor y uno parecía que se estaba alineando para dispararle, lo que naturalmente aterrorizó a Hartmann. Sin embargo, el piloto sólo pasó a su lado saludándolo con la mano.

Diamantes.

El 17 de agosto de 1944 alcanzó su victoria 274, lo que lo convirtió en el as más exitoso de la guerra, pasando el número que Gerhard Barkhorn llevaba hasta ese momento. Erich Hartmann sobrepasó la marca de 300 victorias el 24 de agosto de 1944 al derribar once aviones en dos misiones, con lo que su total llegó a 301 victorias. Por orden de Hermann Göring se puso una prohibición de vuelo para Hartmann, pues Göring temía las repercusiones en la moral soviética y alemana si Hartmann era derribado en combate. Posteriormente esta prohibición fue cancelada gracias a los esfuerzos del propio Hartmann. Por sobrepasar las 300 victorias, Hartmann fue condecorado con los diamantes para la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro, nuevamente por el Führer en persona en el Wolfsschanze. Sólo 27 soldados recibieron los diamantes durante toda la guerra. Hartmann relata que en su conversación con Hitler, éste expresó que la guerra estaba "militarmente perdida" y que deseaba que fuera posible que en la Luftwaffe hubieran más hombres como Hans-Ulrich Rudel y como él.
Ceremonia de entrega de condecoraciones a los oficiales de la Luftwaffe, celebrada en Cuartel General del Führer (Wolffschanze) el  2 agosto 1944. Los destinatarios, de izquierda a derecha: Obstlt. Josef Priller (73. Schw.), El mayor Anton Hackl (78. Schw.), Major Friedrich Lang (74 Schw.), Oblt. Erich Hartmann (75. Schw.), y Hptm. Heinz-Wolfgang Schnaufer (507. EL y / o 84. Schw.). En esta ceremonia Hartmann recibió los diamantes para su Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.
Hartmann fue llamado para presentarse en Berlín por el "General de Cazas" Adolf Galland, que había dado la orden de que Hartmann fuese transferido al escuadrón de "expertos" que se estaba formando para volar el avión de reacción Messerschmitt Me 262. Hartmann le pidió a Galland que no lo trasladase, pues quería permanecer con su unidad. Galland, que siempre apreció el apoyo mutuo entre pilotos y la lealtad a unidades, canceló la orden de transferencia y la prohibición de vuelo para Hartmann, dándole además un descanso en Bad Wiessee. Ahí, el 10 de septiembre de 1944, Hartmann se casó con su novia desde la niñez, Úrsula "Ursel" Paetsch. Los testigos de la boda fueron Barkhorn y Batz.



Rendición.

Entre el 1 y el 14 de febrero de 1945 Hartmann fue comandante del I/JG53 hasta que fue remplazado por Helmut Lipfert. En marzo Adolf Galland le pidió por segunda vez a Hartmann que se uniera a las unidades que volaban el Messerschmitt Me 262. Hartmann asistió al programa de conversión bajo Heinrich Bär, y Galland quería que Hartmann se incorporara a la legendaria unidad JV 44 que el mismo Galland mandaba. Algunas fuentes indican que la decisión final de permanecer con el JG52 se debió a una solicitud por telegrama de Hermann Graf. La decisión de permancer con el JG52, una unidad apostada en el Frente Oriental, toda la guerra, tendría consecuencias graves para la vida de Hartmann. Fue hecho comandante del I/JG52 y el 17 de abril de 1945 consiguió su victoria 350.

Hartmann desobedeció una orden directa del general Hans Seidemann de que Graf y él volaran al sector británico para evitar ser capturados por los rusos, dejando al resto de la unidad a su suerte. Hartmann permaneció con su unidad, y el último día de la guerra, el 8 de mayo de 1945, alcanzó su última victoria, la 352, cuando derribó un Yak-9 cerca de Brno, República Checa. Posteriormente Hartmann ordenó que se destruyeran los 25 aviones del escuadrón y toda la munición. El I/JG52 se rindió a la 90ª División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos que se encontraba en el área.

Cautividad.

El 24 de mayo de 1945 el ejército de los Estados Unidos entregó a Hartmann a los soviéticos, siguiendo los acuerdos de la Conferencia de Yalta, que especificaba que los soldados alemanes que pelearon contra los soviéticos tenían que rendirse a ellos. Si Hartmann se hubiera unido a la JV 44, este acuerdo no se hubiera aplicado a él, pues la unidad JV 44 luchó exclusivamente contra los aliados occidentales.

Los soviéticos trataron de convencer a Hartmann de que colaborara y que espiara a otros oficiales que estaban prisioneros con él. Al rehusar, recibió malos tratos y fue puesto en confinamiento solitario. Fue interrogado repetidas veces acerca de sus conocimientos del Messerschmitt Me 262, incluso amenazando la vida de su esposa. También hubo intentos sutiles de convertirlo al comunismo y ofertas de un puesto en la Fuerza Aérea de Alemania Oriental.

Al no poder convertir a Hartmann en un colaborador, los soviéticos optaron por acusarlo de crímenes de guerra. Se le acusó de matar a 780 civiles en el pueblo de Brjansk, atacar una fábrica de pan y de destruir 352 "costosos" aviones del pueblo soviético (en realidad eran 345, ya que 7 victorias fueron contra la USAF). Hartmann rehusó aceptar ninguna culpa y fue condenado a 25 años de trabajos forzados. Rehusó trabajar, por lo que fue puesto en confinamiento solitario. Varios prisioneros se rebelaron y lo liberaron, pero una vez sofocada la rebelión, pasó cinco meses más en solitario. Durante su cautividad murió su hijo, al que nunca vio.

Después de diez años y medio de cautiverio en gulags rusos, fue liberado finalmente en 1955 cuando el gobierno de Alemania Occidental y la Unión Soviética alcanzaron un acuerdo de intercambio comercial que incluía cláusulas para la liberación de los últimos prisioneros de guerra alemanes en la Unión Soviética.
 Erich Hartmann poco después de ser liberado de una prisión soviética el 14 de octubre de 1955. Por la expresión de su rostro, es fácil suponer los infortunios que soportó durante diez años de confinamiento comunista. Mientras estaba en prisión fallecieron su padre (Alfred) y su hijo, que tenía tres años de edad (Erich-Peter) y al que nunca conoció.
Erich Hartmann con su esposa y su hermosa hija en 1970. El primer hijo Erich-Peter, nacido en 1945, murió a la edad de tres años sin reunirse con su padre, que era prisionero de los rusos. Después que  Erich volvió a Alemania en 1955, la pareja fue bendecida con otra hija llamada Isabel Ursula que nació el 23 de febrero de 1957.
En 1997 el gobierno de Rusia, sucesor legal de la Unión Soviética, exoneró a Erich Hartmann de todos los cargos contra él, admitiendo que su condena había sido ilegal.

Carrera militar en la postguerra y retiro.

Erich Hartmann se alistó a la Luftwaffe (Bundeswehr) de Alemania Occidental, donde se le dio el mando de la primera unidad de aviones de reacción de la postguerra, el Jagdgeschwader 71 "Richthofen". La unidad fue equipada con aviones Canadair Sabre, una versión canadiense del F-86 Sabre, que fueron pintados con la punta en el diseño de tulipán negro usado por Hartmann durante la guerra.

Posteriormente el JG71 "Richthofen" fue equipado con aviones Lockheed F-104 Starfighter. Hartmann se opuso fuertemente y de forma pública a que se adoptara este avión por considerarlo inseguro y mal diseñado. Su oposición al avión le trajo serias dificultades con sus superiores, que hicieron imposible que continuara como comandante de la unidad. Se retiró de la vida militar en 1970. El récord operativo de los F-104 validó la opinión de Hartmann, ya que el avión sufrió 282 accidentes y costó la vida de 115 pilotos mientras estuvo en servicio con la Luftwaffe (Bundeswehr).
Los antiguos héroes de la JG 52 Luftwaffe se volvieron a reunir en Fürstenfeldbruck en el verano de 1957. De izquierda a derecha: Mayor Erich Gerhard "Gerd" Barkhorn (301 aeronaves destruidas), el mayor Erich Alfred "Bubi" Hartmann (352 aeronaves destruidas), Johannes Oberst "Macky" Steinhoff (176 aeronames destruídas), y el comandante Günther Rall (275 aeronaves destruídas). Cuando se combinan, estos cuatro hombres han destruido 1.104 aeronaves debidamente registrados en el aire! La JG 52 registró el más exitoso récord en la historia como unidad de caza pues destruyó no menos de 11.000 aviones enemigos en la Segunda Guerra Mundial,. Sus pérdidas en combate fueron de 678 pilotos.
Erich Hartmann como oficial en Bundesluftwaffe en una base aérea en 1959. Aquí él está usando un reloj HANHART Bund. Se convirtió en el primer comandade de una unidad a reacción, la Jagdgeschwader 71 "Richthofen", con aeronaves equipadas por Canadair Sabre y Lockheed F-104 Starfighter. 
El antiguo as de la aviación en la Segunda Guerra Mundial, intercambiando recuerdos en una demostración aérea en el Memorial Aeropuerto Cívico de Alton. De izquierda a derecha: Leo Volkmer ( América), Erich Hartmann (Alemania) y Peter Townsend (Inglaterra). Hartmann estaba sentado en la cabina de una aeronave Mustang P51.
Erich Hartmann (derecha) y Robert Lee  hablando de un avión en miniatura F-104 Starfighter. Este avión entró en producción en 1958 y se retiró en 2004. Se produjeron 2578 unidades y fue usado por los estados miembros de la OTAN. Por su alta tasa de siniestralidad, causada en la mayoría de los casos por fallos en su único reactor, su pequeña envergadura, la posición de sus mandos y los fallos en el asiento eyectable, entre otros; causó una mala imagen  ante el público general, especialmente en servicio con la Luftwaffe alemana, e hizo que el avión recibiera apodos como «El ataúd volante» o «El creador de viudas». Posteriormente los escándalos de sobornos de Lockheed en torno a los contratos originales de compra causaron una considerable controversia política en Europa y Japón.
Trabajó como instructor de vuelo antes de unirse a un equipo de vuelo acrobático liderado por Adolf Galland.Después de una enfermedad, abandonó el equipo y se dedicó nuevamente a la instrucción de vuelo.

Erich Hartmann, máximo as de la aviación de la historia, murió el 20 de septiembre de 1993 a la edad de 71 años.

Táctica de combate y evaluación.

A diferencia de Hans-Joachim Marseille, que era un gran tirador y maestro del tiro de deflexión, Hartmann era un cazador nato, que acechaba y sorprendía a su presa. Según él mismo admite, el 80% de sus víctimas cayeron derribadas sin tener tiempo de reaccionar. Aprovechaba el poder del motor de su Messerschmitt Bf 109 y su velocidad en picada, para acortar distancia rápidamente, abriendo fuego solamente cuando estaba a menos de 20 m de distancia del avión enemigo para causar el máximo daño posible. Luego aprovechaba la confusión que causaba la sorpresa del ataque para romper el contacto, antes de que sus enemigos se organizaran. Esta táctica de combate la aprendió volando como escolta de Walter Krupinski, quien favorecía este método.

Su técnica era efectiva, pero tenía ciertos riesgos. En varias ocasiones las piezas que se desprendían de los aviones enemigos bajo fuego, impactaron contra el avión de Hartmann, dañándolo y obligándolo a hacer aterrizajes forzosos. Hartmann era muy cuidadoso y prefería obtener una sola victoria a tomar riesgos innecesarios. Toda su vida estuvo muy orgulloso de que ninguno de sus escoltas murió mientras volaron con él. Su credo de combate era: "Ver - Decidir - Atacar - Romper contacto". Para Hartmann los combates de piruetas ("dogfight" en inglés; "Kurvenkampf" en alemán) eran "una pérdida de tiempo".
Pintura "Caballeros del Frente Oriental"  por Robert Taylor. Describe un evento único en el combate aéreo en frente oriental cuando el héroe de la Luftwaffe Gerhard Barkhorn y el Jefe de Ala Erich Hartmann, tripulando sus Messerschmitt Bf 109 G permitieron a  un avión Yak 9 soviético volver a su base. Barkhorn tuvo una excelente  oportunidad de derribarlo, pero por alguna razón no lo hizo  cuando vio cómo los pilotos enemigos trataban vigorosamente de controlar el avión quemado. Barkhorn permitió al piloto  saltar utilizando un paracaídas y cuando lo hizo, Hartmann no salía de su asombro. Cuando le preguntó el motivo de sus acciones Barkhorn respondió: "Bubi debes recordar que posiblemente el piloto ruso fuera padre de una hermosa niña. De ser así, el tiene derecho a vivir y disfrutar del amor de su hija, igual que nosotros”.
El número de victorias aéreas reivindicadas por Hartmann ha sido disputado tanto por historiadores anglosajones como soviéticos. Sin embargo, un análisis objetivo de los datos revela que las victorias reclamadas por Hartmann, en proporción con el número de combates aéreos en los que participó, es modesto si se le compara con los reclamos de victorias de docenas de pilotos de la Luftwaffe y de las fuerzas aéreas aliadas. El hecho más asombroso de la carrera de Hartmann no es su número de victorias, sino que durante la guerra y el curso de 825 combates aéreos no fue herido ni una sola vez, a pesar de tener que hacer 14 aterrizajes forzosos. Muchos de los mejores y más talentosos pilotos alemanes de la Segunda Guerra Mundial murieron o fueron heridos y puestos fuera de combate durante meses y años, teniendo una proporción de victorias/combates mucho mayor a la de Hartmann. Los pilotos aliados anglosajones más exitosos nunca acumularon, ni siquiera remotamente, el número de combates aéreos en los que Hartmann participó, y tenían el lujo de contar con un sistema de rotación que los libraba de tener que hacer misiones de combate después de alcanzar cierto número de misiones. Los pilotos alemanes, en cambio, tenían que volar, literalmente, hasta que murieran en combate, por lo que sus victorias sólo estaban limitadas por su longevidad.


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