-----------------------------f- TEXTO DEL NSDAP - INSTRUCCIONES DE PROPAGANDA DE FINES DE 1932. ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

domingo, 10 de abril de 2016

TEXTO DEL NSDAP - INSTRUCCIONES DE PROPAGANDA DE FINES DE 1932.



Este artículo inserto en un boletín interno del NSDAP para propaganda discute los enfrentamientos propagandísticos con los marxistas, tanto los socialistas (SPD) como los comunistas (KPD). El artículo señala que el nacionalsocialismo ha ido tan lejos como puede llegar respecto a la clase media. El objetivo ahora deben ser los trabajadores, lo cual para el escritor será una tarea difícil.

El texto fue publicado a finales de 1932, en un momento crítico. El NSDAP había perdido un poco de terreno en las elecciones del Reichstag del 6 de noviembre de 1932, aunque seguía siendo el partido mayoritario y además estaba agotado luego de un año de elecciones casi constantes. Se habían realizado dos elecciones presidenciales, dos elecciones al Reichstag y las elecciones del Estado de Prusia, por no hablar de una variedad de otras menores municipales y provinciales.

Es interesante prestar atención a la visión que tiene el autor respecto a la idiosincrasia del trabajador engañado por el marxismo. Considera imprescindible, más que atacar a sus líderes o sus políticas, poner el énfasis en las diferentes cosmovisiones y en porqué la nacionalsocialista es muy superior a la marxista.

Nuestras voces en la batalla antimarxista

Fritz Oerter (1), “Unsere Redner im antimarxistischen Kampf. Die Bilanz eines Wahljahrs”, Unser Wille und Weg, 2 (1932), pp. 350-356.

Al repasar el Reichstag, el parlamento provincial, y las elecciones municipales de 1932, hay que concluir que los días de las reuniones enormes y marchas de masas han terminado, al menos cuando se trata de ganar nuevos seguidores para el movimiento nacionalsocialista.


Aquellos ciudadanos que podríamos interesar en nuestra visión del mundo a través de marchas y reuniones de masas, ya han sido alcanzados. Se han captado  también a los miembros sensibles de la clase media. Los círculos nacionalistas de clase media son los que visitan nuestras reuniones de masas y ven nuestras marchas con entusiasmo creciente. Siguen siendo hoy en día el 95% de los asistentes a las reuniones, a pesar de que desde hace mucho tiempo se han ganado para el nacionalsocialismo.

Pero este núcleo leal de seguidores nacionalsocialistas seguramente se cansará de llenar nuestras reuniones de masas. En algunos Gaus, sólo los líderes más prominentes de nuestro partido como Hitler, Strasser, Goebbels, Goering, Frick, etc., son capaces de llevar una multitud de decenas de miles de personas. El punto de esta forma de propaganda ha terminado y ahora tenemos que llegar a esos círculos que nuestra propaganda hasta ahora por desgracia no ha sido capaz de alcanzar en número suficiente.

Seamos honestos con nosotros mismos. El camino está libre y abierto, pero nuestro principal enemigo ha resistido bien el avance nacionalsocialista. Sin duda, hemos tenido éxito en fragmentar el frente marxista y en ganar un gran número de antiguos marxistas para nuestra visión del mundo. Los socialdemócratas están luchando desesperadamente por su supervivencia y gracias a la labor educativa nacionalsocialista cientos de miles, incluso millones, de personas que antes eran firmes partidarios del marxismo, están empezando a vacilar. Ellos están buscando al movimiento nacionalsocialista, naturalmente, en contra de los deseos de sus "líderes". Sin embargo, la propaganda marxista y en especial su prensa, tiene éxito con regularidad en las personas más destacadas que se sienten tentadas a venir a nuestras filas y los traen de vuelta bajo el control de líderes de los partidos marxistas.

¿Por qué? Al oponerse al marxismo, nos oponemos a una visión del mundo profundamente arraigada que se basa en más de sesenta años de intenso trabajo. Está fundada a su vez en la aún más antigua visión del mundo liberal y su orden económico. Goza de la protección de la tradición, pero la fuerza de un movimiento más joven puede triunfar contra ella. El liberalismo no fue capaz de resistir el marxismo. Los partidos e ideologías liberales sólo podían luchar a la defensiva frente a una visión del mundo con mayor fuerza y ​​claridad de propósito. Incluso el trabajador marxista que dudaba mucho y trató de buscar algo mejor, finalmente, tuvo que concluir que el marxismo es la única visión del mundo que aparentemente puede traer una nueva y mejor sociedad y orden económico. ¿Quién puede reprocharle que rechazara a las fuerzas que le niegan la igualdad y la participación en los resultados de su trabajo? El trabajador alemán absorbió el marxismo en casa de sus padres, y fue rodeado por personas que pensaban lo mismo en el lugar de trabajo. En lo que quedaba de su buena comprensión, sabía que había un defecto en algún lugar de la visión del mundo marxista. Se dio cuenta de que había una trampa en alguna de las preciosas enseñanzas de "expropiación de los expropiadores", de "la igualdad de todas las personas con un rostro humano", de "hermandad internacional", de "solidaridad internacional";  pero no sabía dónde, y no había nadie para demostrarle las contradicciones, los puntos débiles, en el pensamiento de Karl Marx y sus seguidores.

Gracias a nuestros diez años de trabajo educativo se convirtió en un buscador, un escéptico, pero, lamentablemente, sólo unos pocos de sus compañeros han encontrado su camino hacia nosotros. Los resultados de las elecciones de 1932 lo demuestran. Hemos hecho incursiones en las filas del SPD [socialistas] y el KPD [comunistas], pero no en la medida que los "líderes" de los partidos marxistas merecen como resultado de su incapacidad, incompetencia y políticas contradictorias.

Cada luchador nacionalsocialista que habla en las reuniones de los trabajadores marxistas debe reconocer esto y sacar las conclusiones necesarias. Los líderes de los partidos marxistas han cometido un error tras otro. Han prometido todo desde 1918 y no han entregado nada. Ellos han trabajado un centenar de veces con mafiosos judíos y mil veces con el capitalismo. Ellos son responsables de toda la necesidad y la miseria del pueblo alemán y de los trabajadores alemanes. Sin embargo, si en el Reich, Gau, y  condados nuestros activistas no tienen éxito en la demostración del sentido absurdo de las propuestas marxista de socialistas y comunistas, nuestro sacrificio no tendrá éxito en la ampliación de la brecha en el frente marxista.

¡No debemos tomar a la ligera el marxismo! Para vencer al enemigo, debemos conocer sus armas. Si su armas son buenas, debemos tenerlas mejores que ellos si deseamos sobrevivir. Sólo cuando conocemos y sabemos con precisión lo que el marxismo enseña, podemos tener éxito en convencer a los obreros socialdemócratas y comunistas de la esterilidad de esta doctrina. Por supuesto, sigue siendo necesario mostrarles a los trabajadores alemanes que todavía están entusiasmados acerca de las doctrinas de Marx, Engels, Lassalle, o Lenin, qué tipo de "líderes" tienen. Sin embargo, revelando la naturaleza de sus "líderes" y sus políticas se sacude sólo su confianza en su partido, pero rara vez sus actitudes acerca de la visión del mundo.

Nuestra propaganda, nuestra labor educativa intensiva, debe dejar claro al trabajador alemán que los objetivos del "Manifiesto Comunista", el "Erfurt", "Görlitz," y los "programas de Heidelberg", proclamados por décadas, son imposibles y utópicos, y que la filosofía materialista y el sistema económico son erróneos y conducen en la dirección equivocada. Debemos mostrarles que ésta es la razón detrás de la conducta de muchos “líderes”  socialdemócratas y comunistas. No tienen más remedio que jugar un papel tan traicionero como el que juegan. Sólo si hacemos esto los partidarios del marxismo serán capaces de renunciar a toda esperanza de un futuro estado marxista y estarán dispuestos a considerar el verdadero socialismo alemán.

La conclusión es simple: ¡Es necesaria la formación, la capacitación incansable y exhaustiva! Es necesario no sólo para los miembros, sino para todo el mundo en el frente político. Para los funcionarios y los portavoces la formación antimarxista es de la mayor importancia. Por desgracia, muchos de nuestros oradores  y con frecuencia no los peores, han evitado por completo la formación sobre el marxismo. Es cierto, ellos entienden el pensamiento nacionalsocialista, pero no han estudiado los puntos de vista y tesis marxistas. Son como los oficiales del ejército que tienen buenos soldados, pero no saben qué tan fuerte es el enemigo ni dónde se encuentra.

Por eso hay quejas sobre este o aquel orador en casi todos los Gau. Los miembros del Partido quieren mejor educación, mejores oradores, para que puedan mantener su posición contra los opositores, incluso si surge una pregunta que va más allá de los acontecimientos actuales. Son especialmente críticos. Una sola frase mal escogida o la menor señal de incertidumbre impulsa a estos ciudadanos a distanciarse y algunos que se dirigían hacia nosotros se pierden para siempre. Nuestro trabajo ha hecho que desconfíen de sus propios líderes, pero a la larga la demagogia de sus "líderes" también ha dejado sospechas sobre el pensamiento nacionalsocialista.

Es absurdo pensar que un estilo popular de hablar (que a menudo resulta ser vulgar) es suficiente para ganar la simpatía en una reunión de los trabajadores. ¡Todo lo contrario! ¡El trabajador marxista puede detectar fácilmente lo que es real y lo artificial. Cuando ve que un orador ha tomado un estilo "popular" de hablar, o que lleva una camisa sin corbata, enrolla sus mangas u otras cosas por el estilo, se convierte en reservado y crítico. Obviamente una asamblea de trabajadores no es un auditorio universitario. El discurso debe ser simple y claro. Pero el lenguaje grosero y la ropa con aspecto humilde, perjudican la impresión de conjunto, tal como lo hacen un estilo conferencia elevado o un  elegante traje.

Hay demasiado de estas cosas pasando actualmente, en parte debido a la falta de capacitación Por ejemplo, un orador en una reunión de trabajadores antes de las elecciones el 6 de noviembre anunció que nuestra votación total se incrementaría de manera significativa y que se ganaría 250 escaños. Sabemos que ellos no fue así y esto trae descreimiento hacia nuestras proclamas y discursos. Peor aún, algunos oradores nacionalsocialistas que no comprenden la idea marxista de la lucha de clases, dijo que el NSDAP podría llamar a una huelga general si Herr von Papen se atrevía a disolver el Reichstag recién elegido. Exageraciones similares, de las cuales habría muchos por desgracia, destruyendo todo lo que el disertante piensa que logra en su discurso.

Un error es particularmente común. Cuando los propagandistas  nacionalsocialistas que antes eran marxistas hablan en las zonas de los trabajadores, la publicidad a menudo dice: "El ex secretario del sindicato marxista fulano de tal hablará sobre el tema  El marxismo o por ejemplo, Los trabajadores alemanes”. El obrero marxista asiste a una reunión de este tipo a escuchar una discusión sobre la visión del mundo. El queda profundamente decepcionado cuando sólo asiste a una discusión normal acerca de los acontecimientos actuales, que no implica en modo alguno que sea más fácil para él decidir qué visión del mundo debe apoyar.

¿De qué sirve hacer una reunión como los trabajadores marxistas? Ellos saben que sus "líderes" han traicionado a los "objetivos de la revolución”. Ellos saben que apoyaban el Plan Young. Saben que la Rusia soviética no es una tierra de leche y miel. Saben que el nacionalsocialismo está luchando contra von Papen. Saben que Hindenburg fue apoyado por los socialdemócratas y algunos del KPD. No vinieron a escuchar a un ex sindicalista marxista para que se le hable de estas cosas de nuevo. Quieren escuchar algo diferente. Quieren saber por qué deben dejar a la antigua izquierda marxista de la bandera roja y luchar ahora por la esvástica. Ellos son buscadores. Han perdido la fe en Marx y en sus doctrinas. Su mundo está amenazando con colapsar, y quieren una nueva y mejor visión del mundo.

El ex marxista que encontró una nueva visión del mundo en el nacionalsocialismo debe ayudar a sus antiguos compañeros de partido a hacer una ruptura definitiva con el marxismo. Debería ser  fácil  que se conviertan en nacionalsocialistas. El trabajador marxista quiere saber por qué el orador se opone a lo que una vez defendió con honestidad, tal vez por más de una generación. Quiere saber por qué eligió el nacionalsocialismo y porqué  es superior al pensamiento marxista.

La actitud de una gran parte de los marxistas que vienen a nuestras reuniones se puede resumir de esta manera: Ya no creen en sus "líderes", dudan de la doctrina marxista. Ellos quieren una justificación plausible y buenas razones para hacer lo que sienten instintivamente. Durante décadas, la visión materialista del mundo se cebó en ellos. Ellos aprendieron a evaluar todo, desde una perspectiva materialista y racional. Como marxistas convencidos, eran gobernados por la razón fría y clara, no por sentimientos. La mente y el estómago mandaron siempre sobre el corazón y el alma. Esas eran las fuerzas impulsoras detrás de sus acciones. En su corazón y alma, muchos de estos ex trabajadores marxistas ya son nacionalsocialistas. Sólo su materialismo les impide romper con los falsos dioses del pasado.

El propagandista del movimiento tiene la tarea de hacer que sea más fácil para los trabajadores marxistas romper con el pasado. Debe estar dispuesto y ser capaz de dar a estos connacionales una base lógica para su anhelo emocional por el nacionalsocialismo. Él puede hacerlo sólo conociendo la cosmovisión marxista, en la misma forma como conoce la propia. Él debe ser capaz de tratar directamente con las ideas de los marxistas de la audiencia. Él debe ser capaz de manejar incluso los mejores argumentos de discusión marxista.

¿Puede cada propagandista nacionalsocialista hacer eso en la actualidad? La respuesta es NO. La prensa de la Gaus lo demuestra. El orden del día es por lo tanto la formación y más formación. Alguna buena literatura nacionalsocialista ya se ocupa de los fundamentos del marxismo. El nacional-socialista que haya leído y entendido estos materiales será capaz de lidiar con el orador marxista promedio, pero no con bien entrenados portavoces marxistas que tienen una sólida comprensión y dominio de los escritos de Marx y Engels. Por lo tanto, la formación debe ser realizada por compañeros de Partido que han estudiado la doctrina marxista en profundidad y sean capaces de cruzar espadas con incluso los mejores oponentes del campo marxista.

Por desgracia, muchos oradores tienen la creencia errónea de que no necesitan aprender nada más, que es suficiente si se mantienen al día con los acontecimientos actuales. Ellos trabajarán mejor una vez que hayan participado en un curso de formación bien organizado con mejor formación política que el promedio de aquellos que defienden su visión del mundo en contra de las propuestas del nacionalsocialismo. En este curso, el activista nacionalsocialista se enterará de lo que le falta a fin de ser capaz de ganar al trabajador alemán para el nacionalsocialismo.  Estos cursos de formación discutirán y confrontarán las visiones del mundo del nacionalsocialismo y el marxismo. Estas discusiones demostrarán que la cosmovisión nacionalsocialista es muy superior a la ideología marxista. La falta de este tipo de formación es la razón por la que muchos de nuestros activistas carecen del éxito que desean.

Cuando nuestro Führer determine el destino de Alemania, este tipo de formación será de particular importancia. De la mano de la refutación práctica de las teorías marxistas que realizará el nacionalsocialismo, necesitamos una educación teórica intensiva en las masas trabajadoras con el fin de liberar al último trabajador alemán del internacionalismo y el materialismo. Tienen que ser persuadidos del idealismo alemán, del principio de que "el bien común va delante del bien individual".

Este es un trabajo duro, pero el objetivo vale la pena. Millones de ciudadanos alemanes volverán a creer en su raza, en su patria y en la justicia social. ¡A trabajar, entonces, los combatientes nacionalsocialistas contra el marxismo y la reacción! ¡Prepárense para la batalla final contra Marx y sus seguidores! A continuación, ¡la victoria ya no se nos puede negar!

(1) Nota de Redacción: El autor de este artículo se llama Fritz Oerter. Sin embargo la única referencia en la web a ese nombre hace colación a un Fritz Oerter de militancia anarco sindicalista que se opuso al Nacionalsocialismo y murió en 1935 en Schanhausen. Todo hace suponer que no es esta persona la que escribió estas líneas.

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